¿Quién es Guillermo Mercader?

Para responder a esa pregunta, hay que poner primero sobre la mesa otro interrogante… ¿Quién es Juan Martín Salamanca?

Para mí, Juan era otro compañero de fatigas en la tarea de perseguir la noticia por la ciudad del Pisuerga. En este mundo de ir siempre de aquí para allá, no siempre encuentra uno tiempo para conocer mejor a los apañeros del resto de medios… así que Juan era el chico joven con barba y pinta de buen tipo que me encontraba de cuando en cuando en saraos, acontecimientos y ruedas de prensa.

Y, de repente, un día me enteré que era escritor. Esta vez, me dije, no me pasaría como con Pablo Garcinuño. Le leería pronto para descubrir qué pelaje había detrás de esas barbas. En el caso de Pablo (ya conté por los #faritos2011 y en Chaflán y Pil Pil) tardé demasiado en darme cuenta el tipo de fenómeno que tenía al lado sin conocer.

Esperé la ocasión propicia, que en este caso fue el encuentro de novelistas en Ávila, y me hice con “La Confesión del Embajador”.

Elmo en la Biznaga

Elmo en la Biznaga

Verán, no me tengo por un lector fácil. Cada vez que releo un libro le encuentro cosas que antes mis ojos no veían, por lo que evito al máximo acudir por pasos ya caminados. A eso se une el intento de este ganapán de escribir cosas como el guisante o lhdhp, que te hace enredarte ya en materias complejas como el ritmo o los truquillos de narración. En fín, que de entrada voy a los libros con escepticismo. Si hay éxito del narrador es debido a que vaya recuperándome el terreno. Salamanca lo consigue desde el inicio…

“Aventuras, espionaje, seducción e intrigas políticas en la Italia de 1630, un año marcado por la peste y la Guerra de Sucesión de Mantua.”(La Confesión del Embajador)

Imagínense la empresa, ponerse a escribir de algo tan ambicioso. Pues bien, les estoy hablando de un escritor nacido en 1988 (toma ya) que se saca una obra de casi 700 páginas al respecto. Un título mediocre habría tirado de wikipedias (guerra de sucesión de Mantua) y lugares comunes para rellenar folios con poca gracia y estereotipos por doquier. Nada extraño hasta en autores de reconocido prestigio en las estanterias patrias.

Pues no.

El desalmado de Martín Salamanca – así le denomino desde la profunda envidia que le profeso tras recorrer su obra – ha tejido una obra documentadísima por la que desfilan personajes de época, tejemanejes, diplomacias, espadachines, emboscadas y peripecias perfectamente engranadas para no dejarte cerrar el libro y ansiar siempre un capítulo más. Mientras tanto – por si fuera poco – sin que te des cuenta te lleva por toda la Italia del XVII, Sevilla y otras capitales de la época dejando descripciones del lugar, de sus edificios, costumbres y comidas. ¿Cuánto se puede tardar en escribir algo así? A ojo calculo que unas 13 vidas, y sigo hablando aquí de un mozo de 1988.

Ahora bien, es que además el muy sinvergüenza lo hace con gracia. Amoríos, devaneos, venganzas, revanchas, inquinas, tropelías. Y en medio de todas ellas la muy española sanguijuela de Guillermo Mercader, Will, Kaufmann, Guillaume. Embajador, pirata y Don Juan. ¿Les va picando la curiosidad?

¿Qué esconde ese rufián de Mercader? Comprar libro aquí.

La obra, me promete su autor, tendrá continuación. También la tendrá su carrera como escritor. No le pierdan la pista, que desde su insultante juventud hay madera para muchos fructíferos éxitos.

Her

¿Para cuando robo-pilingis con el cuerpo de Scarlett?

La frase no es mía ni de Bender, es del bueno de Guimansan en un comentario por este blog en aquellos tiempos donde había comentarios en las bitácoras, véase año 2008.

La entrada se titulaba “¿Te enamorarías de un robot?” y ha sido un clásico bastante citado por este rincón en diferentes ocasiones. La respuesta básica es “Sí”. Recordaba dicha pregunta, y el comentario de Guimansan, el otro día cuando veía “Her”. Le guasapeé precisamente al dicho mozo para contarle que Scarlett está buena hasta sin verla y en versión castellano. (Mérito para la dobladora Inés Blázquez, que hace un estupendo trabajo).

Phoenix en la encrucijada

Phoenix en la encrucijada

El mérito del bueno de Spike Jonze ha sido darle la vuelta a la pregunta y hacerla más intrincada todavía. Ya no sería enamorarse de otra inteligencia (que ahí desde Blade Runner a El Planeta de los Simios ya han indagado el tema de forma extensa) sino directamente de una voz. Una voz que si quiere hacerse tangible, tocar… necesita un cuerpo ajeno.

Algo parecido en cierto modo hicieron en Black Mirror pero en versión aún más tétrica (recomendado ver “Ahora mismo vuelvo”).

A mí la película me ha parecido un gran hallazgo y hasta el final, que a algunos ha disgustado, me parece interesante. Si no la han visto, háganlo.

No es mi intención hacer una crítica exhaustiva, que para eso siempre está el grandérrimo CineMelodic (aquí su estudio de la peli). MrSambo resume la peli con esta frase que le pillo…

“(…) logra su mejor película, repleta de matices, la perfecta muestra de su agridulce y nostálgica poética y sensibilidad.”

Véanla. Sobre todo en estos tiempos en los que andamos tan necesitados de buena ciencia ficción. Por aquel 2008, por ejemplo… uno tenía Lost y Battlestar Galáctica. Ahora andamos más escasos de talento. Por ejemplo, The Leftovers tenía tremenda pinta pero los dos primeros episodios te dejan un poco frío.

Sí me ha sorprendido para bien la última de Tom Cruise, los deja vu de “Al filo del mañana”. Una propuesta interesante, perfecta para una tarde de sábado. Denle una oportunidad al cienciólogo, que esta vez le ha salido buena.

Y poco más. Enlazando con el principio, parece que han hecho caso a Guimansan. Entre “Under the Skin” y “Lucy” la reciente ganadora de uno de las más prestigiosos faritos nos tiene bien contentos.

¿Os gustó su desnudo? ¡Que viva Scarlett, hasta virtual!

Hank – Piper

Californication

Becca lo es todo. Y escribir a la vieja usanza fue habitualmente el mejor modo de Hankie de sacarnos la lágrima y el punto serio dentro de la comedia, ese toque que siempre convirtió a Californication en especial e imprescindible.

Cuesta decirte adiós, familia Moody.

“Su pequeña Becca, la magnífica Becca, la conflictiva Becca, la sabia Becca, la talentosa Becca (¿he dicho ya que amo a Becca Moody?) (…) Es la trama que da sentido a todo: los gestos, la música, las drogas, lo que importa y lo que no”. (Check my brain, California)

Eso escribía hace tres años por el rincón de Aloña, cuando Hank estaba en su mejor nivel, con la perfecta mezcla entre lo canalla y lo profundo. La serie, en mi opinión, pasó luego por un bajón. El exceso de histrionismo les llevó a tomarse poco en serio a sí mismos, y ese fue el momento en el que se perdió el rumbo. La última temporada tenía que recuperar la carretera perdida.

Lo diré todo sin spoilers, espero. La recta final supo ya en el primer capítulo encontrar el gancho perfecto, el giro de guión - Levon - que llevara a encontrar la pata que Hank necesitaba para finalmente alcanzar cierto equilibrio…siempre dentro de su matrimonio con el desastre y el caos. Un final feliz de cuento de hadas siempre estuvo descartado.

Queda el buen sabor del crecimiento del personaje del gran Charlie Runkle, que se comió al protagonista por temporadas completas y que ha dejado un buen puñado de grandes momentos para la historia de la comedia televisiva más irreverente.

No olvidaremos tampoco – a pesar de los excesos que trajeron – el personaje de Stu o la presencia ciclónica de Rob Lowe en un papel extraordinario como Brad Pitt Eddie Nero. O el “Motherfucker” perenne ya para siempre en el tono de voz de David Duchovny, que ha logrado algo extraordinario… hacer olvidar su encasillamiento como Fox Mulder para ser recordado ya siempre como Hank Moody. Probad ahora a ver un capítulo de Expediente X. La tensión sexual con Scully resulta… difícil de creer.

Y Lew Ashby.

Una serie que además, en español, ha tenido un doblaje notable, muy bien realizado. Una recomendación esencial para quien no se haya atrevido a darle una oportunidad. Hank es necesario. Charlie es necesario. Becca…lo es todo.

Y “Grace”, el final, puede dejar un poco insatisfecho… pero a mí me gustó el modo de acabar con todo sin acabar con nada. La carta, el coche, el último gesto. Para los que quieran más spoilers… aquí una magnífica review en español.

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Orange is the new black

Acabado Hank, nuestra vida en el hogar ahora es todo Piper. La serie ambientada en una cárcel femenina ha desarrollado una segunda temporada que roza la excelencia. Para mí, lo mejor de 2014 y de largo.

Quizá la primera temporada me dejaba dudas por el exceso de concentración de la idea del lesbianismo y de las dificultades de la prisión. Pero si superas esas primeras dudas, llegas a una segunda temporada memorable. Más que por la protagonista, que también, por las magníficas secundarias.

La historia de Red, la magnífica y altamente premiable Uzo Aduba como “Crazy Eyes” (excelente personaje), el retrato psicológico de Lorna Morello, la inseguridad de Healy o la presencia apoteósica de Pornomostacho. Temporadón y grandísima recomendación la que les hago. Apesta a #farito para esta navidad.

¿Cómo lo ven ustedes? Buen y seriéfilo verano.

De viaje en serie

“¿Has oído eso…? ¡Han alcanzado el reactor principal! ¡Nos van a destruir!”

2014-06-27 17.25.55

¿Amo Luke?

El rey está desnudo y cada se abren más pestañas. Pero no crean que es cosa de España, no. En Europa se viven mentiras similares, se hacen informes vacíos, se justifican grandes decisiones basadas en análisis grandilocuentes rellenos de la más grande de las nadas.

¿Y qué solución hay: ser un quijote o ir a casa a querer a tu pareja mientras no pongan un impuesto a la vida en el hogar?

Me han salido unos cuernos

Me han salido unos cuernos

Corrupcion, falta de oportunidades más incultura, cultivo para la demagogia. Sin una sociedad preparada, la democracia exhibe sus peores costuras.  ¿Futuro? Incierto.

Escritas esas líneas, había que hacer una desconexión antes de la implosión. Marchamos a las Francias a disfrutar de unas pequeñas vacaciones (C3P0 está en Lyon) a ver si el planeta se seguía moviendo. Y se mueve, a pesar de todo

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Miscescolios

1) Hace unos años me dijeron que hablara de Ávila a nivel nacional y me junte con unos cuantos amigos (Julio Jiménez – Raul Martín Burgos – Luciano Diaz Castilla y Ars Amandi). Por supuesto hablamos de ciclismo… esto es lo que surgió: “Compitiendo contra Rafa”.

2) Cuando San Fermín aprieta la resaca no ahoga… hasta que Quique es necesario:

“Sólo tienes que coger mi mano…pero te da miedo, siempre te ha dado”.

york en serie

New York, New York

3) – y Cierre -

Mi buena amiga Aloña amenaza a Farito de antología. De repente me mandó un paquete y una orden: “No se lo digas todavía a nadie”.

Ahora ya tengo la autorización… ¡Que ha sacado libro! ¡Y con prólogo de Fesser!

Información de “Nueva York en Serie”

“Del post al libro”

Y… ¿Qué le han preguntado a Aloña por Onda Cero? Pues un poco de todo, me quedo con esto:

“Yo siempre he sido muy fan de Aaron Sorkin, pero creo que el problema de The Newsroom es que abusa de la ventaja con la que cuenta… En el Ala Oeste Sorkin “inventó” países para adecuarlos a su trama, en este caso ha creado la trama partiendo de unos hechos existentes y jugando con ellos, incluyendo sus dosis de moralina periodística que para nada se acerca a la realidad. Creo que  la mejor serie sobre la tele de Sorkin, a pesar de que a mitad de temporada flojeó, fue Studio 60, con guiones e historias excelentes”

El encuentro digital completo aquí.

Y el libro a la venta, por ejemplo, aquí. ¡Mucha suerte Alo!

PD: Un saludo al lector que ha llegado a este blog buscando “algun bar en zaragoza regentado por alguna puta 2014″. Aquí no es, suerte con la ruta.

La luz que surgió del Ebro

 * Este fin de semana estamos de bodorrio. Como estoy en otro país, espero podáis aceptar como animal letrérico esta bonica ida de olla basada en sueños extraños… ¿o tal vez reales?

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La luz que surgió del Ebro

Lo que no entendía nadie eran esas luces de posición. Si lo-quediantres-hubiera-sido-eso era obra de otras inteligencias ¿para qué iba a llevar esos pilotitos rojos? “Sí, ya”, decían otros. Pero… ¿es que acaso alguien había visto alguna vez un artefacto humano que tuviera luces verdes y azules?

No tenía sentido seguir discutiéndolo más, porque aquello había desaparecido detrás de El Pilar y las pequeñas olas del Ebro seguían su curso, como si el tema no fuera con ellas. Como si no hubiera salido de ellas.

La luz (Foto: @srgpicker)

Regateamos la basílica despreocupados, haciéndonos los valientes. Nadie quería dejar traslucir el miedo y menos tan cerca del agua. Pero entonces llegó el estruendo. El tranvía descarrilando junto al edificio de apartamentos, el vagón fuera de la vía aterrizando junto a César Augusto.

Y lo peor no era no tener respuestas sino el negocio que se fue montando alrededor de los extraños fenómenos. “Ya no estamos solos”: toda la zona se había ido llenando de globos comerciales, lonas, pantallas con anuncios de macrocorporaciones, modelos, frikis y caretas: “Lo importante es la audiencia, hijo”. “Aquí hay negocio”. “Todas las miradas del planeta están puestas en este punto”.

“Pink Sunset” de @srgpicker

Y las miniolas que hasta entonces rompían despreocupadas optaron por retirarse.  Cien, doscientos, quinientos metros. Nadie se dio cuenta del Ebro porque todos miraban la luz verde y azul que esta vez se iba acercando más y más al Pilar.

Las luces rojas, advirtieron las televisiones, no eran de posición. Eran letras, cuatro letras.

 Chof.