Te envía el destino
Su mirada le reta en el espejo, imaginándose cómo entra triunfal al bar. «Miradle»—dirán— «ahí viene Mister Hambre: siempre dispuesto a observar su presa, entrar a matar, enamorarse y enamorar». Observa de reojo sus cuffed jeans con orgullo. Ha crecido, ya no es tan inseguro. La noche, irremediablemente, se someterá a sus designios. Se perfila […]