Seguramente fue una de las cosas que más y mejor me enseñó el tiempo de universidad. Aprendí que hay muchas artes a la hora de mirar el mundo. Que el mundo no es solo como lo ven tus ojos sino que hay muchas otras miradas tremendamente interesantes. Poco a poco descubrí que cualquier persona tiene un don especial, algo a lo que dedica el tiempo libre en lo que es terriblemente bueno.
Y me ha pasado muchas veces desde entonces que de repente alguien a quien hasta entonces no había hecho mucho caso va y escribe, dice, dibuja o ejecuta alguna acción o comentario que me deja boquiabierto. Tengo entonces que tragarme mi enésima fanfarronería vital y volver a mirar a esa persona sintiéndome diminuto fraggel sin rock.
Pasa hasta con los más cercanos. Recuerdo mi cara de palurdo cuando descubrí la primigenia Patata de Sofá que acabaría convirtiéndose en Viñetas de Illo. ¿Cómo no había visto detrás de él ese inmenso talento?
Hay personas especiales, eso está claro. Toda esta introducción es para una vez más enlazaros a dos de mis pasiones lectoras: la vitalidad y el amor especial que siempre se desprende en “Yo a mi Bola” … y la pasión vintage viajera de la pequeña más ilustre del extrarradio madrileño. La chica del Swing…que muy a su pesar ha vuelto

Chica del paraguas que hizo algo más que escribir esa entrada… Me mandó un correo electrónico poniéndome al día de su vida y preguntando por la mía. Tanto Facebook, Twitter, Whatsapp e inventos varios nos olvidamos de lo básico: la carta en el buzón.
Gracias Shei.
Hoy la entrada es breve porque en breve estaré buscando otros aires. Necesito las vacaciones porque el hartazgo del mundo de la política y el periodismo tóxico es importante. No me quito de la cabeza en los últimos días al guiñol de Miguel Ángel Rodríguez pensando que algo parecido habita en Las Hervencias y que así nos va.
Por eso podréis entender que lo último que haya escrito sean “Los Idus de Mordor” y “La Fina Línea“. Cada semana despedimos a una cara amiga mientras las ratas siempre acaban encontrando moqueta.
Y por eso necesito Zaragoza y germanearle un tequila al calimocho… Las kwaks intempestivas, el jinete nocturno, la bodeguilla, los dardos, las hamburguesas de noche profunda (…)
Pero de eso…os hablo en unos días. Sed buenos malos e ir a la piscina con protección solar.
: )