No quiero hacerles sentir mayores pero el verano de 2025 ya se nos está yendo. Hoy por Pucela ya anochece a las 9 y 9. En cualquier momento nos clavan el cambio de hora y estaremos ya con olor a mazapán.
Mi amigo Dani, el gallego, afirmaba hace unos días en Segovia muy solemnemente que se ve mejor que nunca. Diagnóstico que comparto, aunque sospeché que algo iba regular cuando varios de los presentes en el encuentro post universitario cantábamos a pleno pulmón que Summer of 69 eran los Best Days de nuestra life. Es mentira, dado que ni yo había nacido por entonces -soy más de 1999 de Love of Lesbian-, aunque los puñetazos camino de los 50 me tengan ya rolling with the punches.
Leía el otro día que los nuevos jóvenes se dicen a sí mismos que son del año CERO 13 con el «cero» delante. Supongo que les sonará mejor… algo tendrán que hacer porque música buena, generacionalmente, no tienen
A ló que iba es a lo de clausurar las entradas de verano, pero no es lo único que se cierra.
Nos trasladamos
No me refiero a la página, que esta novísima y lustrosa. Me refiero a «El Local Maldito».
Se nos va del barrio, aunque es verdad que no demasiado lejos, el mejor negocio del mundo… a pesar de estar ubicado en lo que antes era la casa de los horrores, el local de Jumanji, la esquina de los maleficios.
Desde que nos vinimos a vivir aquí, hace unas cuantas olas de calor ya, hemos visto pasar por ahí todo tipo de negocios: telefonía, viajes, un compro oro, venta de pollo, una peluquería, un local de música latina… Tal vez esté mezclando un par de locales al hacer el recuerdo, pero en todo caso nunca duraba la nueva aventura que allí se estableciera.
Yo ya fantaseaba con que era propiedad de Walter White y el establecimiento era una tapadera solo usada para tener enormes fajos de billetes en la trastienda.
Pero de repente abrió La tienda de las uñas. Y su capacidad de atraer y retener clientes fueron haciéndome replantear mi vida entera. Sí. Abandonar todos mis trabajos y convertirme en empresario de la estética de las uñas.
Se ha convertido en una broma recurrente: enviarle a Alb, mientras saco a Paco, un vídeo de la cola que está esperando a que abra la tienda
7,8, 12 personas cada día: como si estuviese dentro un Backstreet Boy, un Jonas Brothers o un One (two) Direction. (Las Demon Hunters, querida generación 013)
Se fueron un mes de vacaciones y no sé cómo el barrio siguió adelante. Se nos quedaron las uñas hechas un desastre. Esto reafirmó mi idea de convertirme en emprendedor de pequeño tarro de esencias, porque lo de poder permitirse un mes de vacaciones es una aventura de otro siglo: Indiana Jones y la búsqueda de la santa trimestral.
«Hay una tesis de sociología esperando que alguien la escriba:
«Las uñas en el post capitalismo de las rrss«; Escapismo estético o simple moda» – Alb, dando ideas.
La tienda se muda en Septiembre, a un local más nuevo, más ancho, con más trastienda… y a calle peatonal. Solo nos queda el Mercadona, que no es poco.
En fin, ya saben que los años empiezan en septiembre… así que el verano que viene, si las cosas no han ido bien, recordemos esta entrada y empecemos a pensar en nuestro futuro con glitter.