La retranca de la vida es cuando la sinfonía universal se pone a barajar las cartas con sus consabidos comodines y acabas siendo rápidamente descolocado y vuelto a colocar y entonces en un instante el año deja de empezar en Septiembre y vuelve a hacerlo en Enero y las ideas y las miradas y los proyectos y las sensaciones y las ideas cambian todas a la vez y has de decidir en apenas segundos lo que podrías ser algún día y lo que en consecuencia dejarás de vivir a cambio del nuevo camino y entonces el móvil quema esperando respuestas pero tú sigues sin saber si deberías apostar por matar el proyecto de lo que ya nunca serás o retomar la idea del que nunca dejaste de ser o si deberías buscar otra tercera idea que ya no está entre las combinaciones posibles por lo que debes de dejar de regatearle indecisiones al ring-ring que ya nunca más es ring-ring y responder de una vez la llamada y coger las maletas de nuevo al pensar en tu medio plazo y en que hay inversiones que hay que realizar aunque la campana de Wall Street, o tal vez gracias a ella visto lo visto, no parezca tenernos en sus poderosos planes.
Pero esta vez no he venido a hablar de mi radio (lo haré en unos días) sino de un viaje.

La agenda se presentaba ya repleta de acontecimientos: buscar cajas, empaquetar cajas, comer con, cenar en, escribir a, buscar piso por… exceptuando lo gastronómico… todo ello poco apetecible. La culpa de lo que sucediera entonces sería de Draper, ya les avisaba el otro día.
Visto lo visto – pensé – lo suyo era jugarse otro farol con las horas de sueño. Sin pensar que el gran JC llegaría a Zaragoza con ganas de vernos, me marché un día antes a Teruel…aunque casi no llego. A Deivid le habría encantado hacerme lo mismo con su caravana tras una jornada maratoniana de chistes malos: ¡Somos higuanitas! ———–>

Sí, Teruel definitivamente existe aunque eso seguramente no será debido al buen hacer de nuestros políticos ni de la Renfe. Se trataba en mi caso de cerrar el mapa…tantos viajes a Huesca y a Alcañiz la región se me había quedado coja: antes de irme tenía que visitar Teruel, aunque fuera a costarme la salud como prometía.
Empezamos bien: nos hicimos fuertes, supimos finalmente no sucumbir a los encantos del futbolín y del Pro. Todos los caminos llevan al Torico, decía el oscense sabio. Se le notaba muy brujuleado en lo de orientarse por las calles mudéjares. Ni una cuesta nos hizo subir…

La Nasa-la Nasa siempre manda cohetes-cohetes-cohetes que llegan a la Luna-la Luna-la Luna…
y se pasan de largo (a veces, a veces)
Hubo tiempo para más: la cultura y la religión, Juande Ramos en las entrañas de Galáctica, tirarse de los pelos al ver lo que costaba el Tren y pillar un elegante resfriado al son y sorbo de Coca-Colas (Light agitada, no mezclada).
No dormimos ese día ni tampoco al siguiente con la visita segoviana ya junto al Ebro. Por más que suba, no habrá fotos que puedan explicar dos años y medio ni tampoco estos dos últimos días y medio. El mundo sigue girando y me cambia de sitio pero va a haber historias que no voy a olvidar.
Por eso estoy tan raro ahora que sé que cuando vuelva será para una cuenta atrás de cuatro días. Lechugas, yo ya me despedí de algo que para mi ha sido muy bueno. Y resulta que volví y crecieron las caras y los amigos y mejoró lo que ya de antes iba a ser para siempre un gran recuerdo. Retranca. Cuando ya me había acostumbrado a vivir en el disorder…
Now, what do you own the world?
How do you own disorder, disorder
Now somewhere between the sacred silence
Sacred silence and sleep…
…todo vuelve a cambiar. Pero habrá cosas que siempre permanezcan.

Sea esta entrada un abrazo muy especial para Morix y Sonny sin los que no habría podido ser
ni este post ni este verano ni las fiestas que vendrán.
La promesa es de volver.
Te esperamos lo que haga falta, pero cumple esa promesa.
Nos vemos en la próxima locura
Y que vuelvas muchas veces, aun acabaras por ponerme ñoño.
Solo te dire lo que me dijiste al marcharme yo: Nos vemos mucho y pronto, hermano.
Volverás y no me dejarás echarte de menos demasiado tiempo =)
Para que esto no parezca un anuncio de pan Bimbo, que os poneis muy tiernos, vuelve cuando te salga de los cojones. Lo digo con todo el cariño del mundo, que no quepa ninguna duda.
Suerte con esos cambios y recambios