En un mundo paralelo, la décima no existe. Kroos se ha retirado con un palmarés raquítico y Modric se aferra, en Milan, a dar un último giro que dé sentido a su carrera. Han pasado dos veranos y todo sigue igual: el fútbol sigue siendo de Lewandowski y Kane, troncazos perennes
La primera edición fue jugada en 2018. Se trataba de dar una oportunidad a equipos random y poner a nuestros clásicos (Valladolid, Zaragoza, Huesca, Sporting y Depor) en posición de disputar un torneo más. Ahora, la CSC ha evolucionado al megatorneo definitivo, que se juega durante meses, en modalidades astrastrastópicas -solo nos falta Futbol Tenis- y deja magníficos ganadores: los Whitecaps de Vancouver fueron los primeros. Luego el cometa Haller daría el título al West Ham, al que seguiría el Southampton en los tiempos coronavíricos. Estrasburgo tomo las riendas pero llegó entonces la dictadura del Gent, vencedores dos años consecutivos con esa épica delantera liderada por Cuypers. Espanyol y Brujas -vigente campeón- completan el historial.
¿El por qué del nombre? Los Da Flowers con los que tantos sábados y domingos nos levantábamos, allá por el Ebro, cantando a la capital mundial.
Y lo del FFF
… o Fifa Film Festival, pa’ los amigos. Cartelera encabezada por la ya mencionada película de Garci, se ha tratado históricamente de tener una selección de películas malas -fundamentalmente de superhéroes- para que acompañe en la ingesta de kebabs y partidos. De ahí nació el Rey Bodiger (la leyenda de Excalibur) o el malévolo plan de Lex Luthor, que creo recordar que era entrenador del Kerala Blasters.
¡¡Martha!!
Lo malo de que ya tengamos fútbol de verdad en la tele -se fue apenas por unos días- es señal de que pronto estaremos ya extrañando a San Lorenzo y saludando los conciertos de septiembre en la Plaza Mayor. No nos habremos dado cuenta y ya habrá empezado a hacer fresco.
Estando citados aquí los Da Flowers, y con intención de seguir en «buena onda», siempre es buen momento para revisitar frasacas de videos tontos.
Los lunes, así, son menos lunes: ¡Boom!