El club del hombre impasible

Alguien había colocado primero una de esas estatuas y luego otra y luego otra. En una semana y media – y nadie sabía muy bien cómo ni por qué – todos los puntos altos de las ciudades más importantes iban amaneciendo con esa figura: Un gigante hombre impasible plantado junto a las antenas de telefonía mirando sin ganas, aplatanado, con las manos en los bolsillos.

Una planetaria colección de tancredos de la parsimonia.

FF al fin de la historia. El último hombre se había quedado definitivamente idiotizado por lo catódico, sin opción de un sálvame. ¿Dónde estás corazón? ¡Qué me dices! Giraba la noria desperdigando charcutería fina. ¡Qué tiempo tan feliz! Salsa rosa de la buena: Channel nº4

No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones. Sois la mierda cantante y danzante del mundo.

El verano había sido impar pero Septiembre llamó a la puerta para acabar con la revolución.

El fútbol había vuelto.

El efecto neutrino

¡Un neutrino!
- Toc, toc –
¿Quién es?

Necesitamos gente con quien charlar y reír pero yo le sigo teniendo pánico a tus ojos cuando deciden hablar. Supe desde ese primer fogonazo visual que sólo podíamos ser felices juntos y que si un día veía que ya no me necesitabas, sin esa primera certeza, sería momento de dedicarse a otras cosas.

Te preguntas por qué no quiero verte y rechazo cualquier encuentro. Siempre fuimos polos magnéticos reclamando juntos un mismo centro de gravedad. Estar a tu lado es remover electrones perdidos, declararle la guerra a un rey midas de la velocidad. Sentir que si te toco viajaríamos en el tiempo, tiempo atrás cuando todavía no presentabas compañía en tu anular. Nuestro laboratorio de ideas sigue luciendo brillante como no lo hizo con ninguna. Pero esa fuerza imparable es tan poderosa como dañina, tan seductora como anguila, perceptible pero intocable, siempre a punto de escapar.

Imprecisa y sin fin. Tan distinta a lo que hay por aquí

Y así fue como entraste en mi relatividad para darle sentido a la teoría. Más veloz que un rayo de luz, imparable en la carrera de fotones, protagonista de cada marco que le imagino al futuro. Pero yo quiero lo que tú no quieres. Es decir, yo quiero y tú también quieres pero yo quiero lo que tú no debes.

Lo único bueno de ser pobre es no tener dinero ni para vestirte en mis sueños…

La torta y el nombre maldito

Etiquetaré esta historia como amoríos aunque de amorío solo tuvo el principio. Amor de idealización, de vaya tipa hay en arquitectura. Luego la conocí y fue aún mejor: era lista, simpática, corriente. Corriente como algo bueno, es decir…como si no fuera consciente de que a su paso por la universidad iba enamorando a persianas, leucocitos, amebas, bedeles y transeuntes varios. La llamábamos Superdiosa pero Elenina era (es) genial, a secas. Y además de León, que eso puntúa doble.

Antes de seguir, volvamos atrás. La historia habla de nombres malditos y ese lo es.  Cinco letras que protagonizan con diferentes apellidos mi primera novia, el primer sexo bien hecho, políglotas besos de erasmus y un primer baboom universitario. Un sinvivir el nombrecito de marras.

Hubo una chica imposible en Segovia. Una morena insertada junto a los ojos azules más bonitos que servidor haya visto en vida. Una noche me la presentaron “Él se llama Rubén” – Encantado. “Igualmente, me llamo Elena”. Por aquel entonces yo bebía Eristoff. Pedí dos. Y dos del Kyber, que ya era atrevimiento aquello.

Y luego llegó la prota de esta historia.  Realmente no se acercó ella sino la chica coletitas, una comunicadora audiovisual que ahora es lectora habitual de estas páginas. Un pequeño ser cantabroide estrujadoramente abrazable con el que inicié relaciones… a tortas. Coletitas había apostado con un mexicano que era capaz de ir a un desconocido y darle una torta y un beso. Yo no era un desconocido del todo pero sí un conocido a secas. Hizo su parte, ganó la apuesta y ante mi cara de aceituno sus amigas se me acercaron. Entre ellas la susodicha Superdiosa, ya por entonces un mito universitario inalcanzable. Sonrió, preguntó por la torta y empezó conversación con la frase inevitable

- Hola, me llamo Elena.

“Yo estaba en un estado permanente de shock
y toda la cordura fue a parar a la basura
y el corazón entre las cosas que ya nadie usa…

Luego llegaría la amistad: cientos de cervezas, decenas de machacaos, fue modelo en mis fotos de dicha asignatura en la carrera, protagonista de mil conversaciones de tarde, noche y madrugada, intercambiadora de canciones e historias. Siempre tenía pareja como aquella chica del capítulo de “Cómo conocí a vuestra madre” que al quedarse soltera enseguida le salían pretendientes. Era lógico. No sé si alguna vez tuve alguna oportunidad. Siempre le hice reír, hablamos mil minutos, pero nunca lo vi posible.  ¿Qué iba a hacer un tipo como yo con un chica como ella? ¿Cómo sobrevivir siendo nemo sin flotador en una piscina rodeada de tiburones? Aunque ella nunca actuara como si fuera tan grande, siempre ufana, sencilla y feliz.

De todos modos, nadie me creería. Ninguno de los miembros del comando paleta (esa panda de delincuentes a la que llamo amigos) supo de nuestra conexión fuera de la onda pública. Seamos serios: mis compinches de la uni son buena gente pero en mujeres actuaron siempre como una condena para la civilización. Mantenerlos en la ignorancia en este caso sí fue felicidad. Por historias como ésta, volver a Segovia siempre será especial. Siempre cuesta tanto.

Han pasado los años, regateando a la crisis del ladrillo. Vivió incluso un tiempo en Ávila, ahora se ha casado. Pero uno mira hacia atrás y se sorprende de encontrarla en tantos ratos, tantas conversaciones. Lo que empezó siendo un amorío imposible se trasladó a sólida amistad. Donde hubo mil emoticones de messenger ahora persiste una de mis mejores aliadas en tiempos del maligno Zuckerberg. Pasa el tiempo y la leonesa siempre ha estado en la lista de la gente que siempre quisiste volver a ver. Nunca fue una más ni dejó de serlo. Jamás perdimos ni la fuerza de la conversación ni la de la música compartida.

Porque el nombre maldito también es bendito cuando se sirve para no olvidar.

“Presenté mis querenciales a tu risa y me clavaste una lanza en el costado…”

Sin embargo, ese no es el nombre maldito por antonomasia. Imagino que todos tenemos uno que tiende a aparecerse en cada cornisa. Ahora que no hay ninguna “maldita” en el horizonte confesaré que el mío es Cristina. Hubo un tiempo que había tantas cristinas en la mente de la pandilla que nos pusimos de nombre “los inmaculados caballeros de la cristindad“. Y ninguno se comió un colín, como es natural y caballeresco. Ese “ICC” todavía sobrevive en algún nombre de correo electrónico y eso que todavía no había llegado Juego de Tronos. 

De apellidos malditos si les parece hablamos otro día, que estoy de Rodríguez y ando liado….

 

Walking on (open all night)

Septiembre me tiene con la hora cambiada. Por necesidades empresariales me está tocando el turno de mañanas…que implica entrar a las seis de la mañana al currele. Servidor – noctámbulo perdido – tiene las bujías dislocadas durante toda la semana. Al menos he procurado ir tomándomelo con humor…

Parquesol, 06:05 a.m

” ¡Buenos días a todos! ¿Qué tal habéis dormido? ¡Pasad un buen día todos los currantes matutinos! ”

Una voz se oyó al fondo. Era una de las limpiadoras, también madrugadora

” Hijo…no te esfuerces. No hay nadie”

______________

Resumiendo: tengo la cabeza como una bolita de queso imaginaria con aceitunas toda mezcladita de recuerdos. Un septiembre extraño, capitán de los días raros. Pero dice U2 que hay que seguir walk on así que he aprovechado el domingo para hacer repaso y ordenar los enlaces pendientes. Vamos con una de historietas…

4paleando

Por una parte Google+ nos quiere cerrar la cuenta en la red social porque dice que no parecemos ser una persona real. Y tanto que no, somos cuatro. Y la guerra que damos…

Os quería recomendar dos historietas de estos sujetos más allá de los que no dejan por el blog colectivo:

* La primera es de Alber  y de lectura obligatoria: “La Tormenta”. Una historieta que tuve la fortuna de leer hace tiempo y que ha recibido un premio allá por Extremadura. Un relato en su mejor estilo, reconocible a kilómetros su tono irónico/retranca con final rotundamente albertesco. Nominado a los #faritos2011 queda.

* Y la segunda del siempre lúcido Mr.Espiral  … que a éste ya no le nomino porque me tiene copada la categoría. Su última – aunque necrológica – maravilla lleva por título “Ansias de nicotina” 

Servidor ha tenido la semana ciclista. Entre el documental del Chava y la retirada de Sastre he ido recordando por twitter los distintos enlaces ciclisteros que tengo por estos mundos. Si a alguno le apetece echar un vistazo aquí va la lista: Chava. Y después de Sastre la nada. El globero retornado. La chica del portatil.

Por otros barrios…

1.  Por Halón Disparado han colgado un texto que puede ir en una línea complementaria al que enlacé antes de ”y después de Sastre la nada” . Trata el tema de la comparación entre Ávila y Segovia. Ellos no tienen Carrefour peeero —> Odiosas comparaciones

——–> 1.5  Y sin embargo Ávila siempre tendrá esta foto

2.  En Retales de Tormenta (uno de mis blogs/descubrimientos del año) Sara nos cuenta la historia de Daniel Mordzinski. Fotógrafo de escritores porque —> Los escritores no saben hacerse autorretratos
[si os quedáis con ganas de saber más he encontrado un enlace de "El País" y otro de "El Norte"]

3. El juego de la semana nos lo plantea Elzo en Meridianos. Merece el click… y no hacer trampa. Es decir, seguir las instrucciones y leer los comentarios por orden —> ¿Qué está pasando?
4. Y a vueltas con Selene… esto ya estuvo por los premios trapseias en la última edición. Han salido más fotos de esa colección de Laurent Lavender –> “Jugando con la luna 2

Bonus: Para Jósatres. Lo de Milan no es nada amigo.

Enredados

Como os contaba el otro día por aquí a la falta de horas de sueño hay que sumar un nuevo programa de radio. Ya está en marcha Castilla y León en Red cada martes con una tropa excelente que ha hecho que el barquito salga a la mar con fuerza. Por twitter ya rondamos el centenar de seguidores. En Facebook somos menos pero ahí es donde vamos subiendo los audios del programa si queréis escucharlos (o directamente en Goear)

Si os apetece echar una escucha en el próximo programa nuestra invitada será Eva Hache. Y os pedimos ayuda si alguien tiene a bien contestar: buscamos castellanos y leoneses que invitar al programa. De cualquier ámbito. Se aceptan ideas y sugerencias.

De cines, series y vicios

Voy terminando. Como este fin de semana tampoco andaba con las chakras en su estado de máxima alegría me he dedicado a dormir y ver películas que tenía atrasadas. Me ha encantado Super 8 (y también la crítica de Zangolcine) y también he disfrutado con Cisne Negro pero no me parece la obra maestra que me habíais dicho algunos. Sí pero no. ¿Opiniones? (Ahora bien, lo de la Portman es indiscutible. Qué buena es la jodía)

Me dicen por ahí que esta noche son los Emmy . Espero que caiga algo para los Lannister. Vuelven las series (Aquí un calendario) . ¿Cuáles vais a ir siguiendo? Yo me tengo preparado un buen Dexter de menú (como te necesito en mi otoño) con un poquito de Olivia y de Barney Stinson y ver qué nos cuenta Gregory House. Eso y acabar por fin Los Soprano (ya estoy en la quinta)

Habrá que pensar también en dormir a alguna hora, sí. Me lo anoto. Tarque, cántame algo…

La esperanza en el buzón

¿Qué tal van tus sueños? ¿Cómo de difícil está siendo el camino?

Llega Septiembre y la maquinaria se engrasa, los niños vuelven al cole. Todo parece similar pero hay cosas que han cambiado. Lo pensaba al cruzarme con un grupito de quinceañeros – Justins y Selenas – que iban con la mirada baja, el defecto que yo también tengo ya: mirando el teléfono como si no hubiera nadie alrededor.

Decía que algo ha cambiado. Se ha perdido algo de mística con esto de internet. Nosotros nos íbamos en Junio, reuníamos a la clase, compartíamos la dirección del verano (la casa del pueblo quien la tuviera) y prometíamos escribirnos una carta para ver qué tal iba todo. “Y no te olvides de la postal desde la playa”

Y luego estaba ella, el amor de turno. Ibas a un concierto y revisabas cada grupito para ver si estaba por allí. Llamar sería un atrevimiento. Buscabas a sus amigas en el parque, mirabas la cola del cine. ¿Estará por Ávila? ¿Se habrá cortado el pelo?¿Tendrá algún amigo nuevo? ¿Me dirá “hola” si la veo? Antes de dormir revisabas las fotos de Junio. Lucía guapísima. Eso – y tal vez una carta en el buzón – sería lo que te sujetaría un verano más.


and max
Mi primer amor de verdad, la punzada pop zoom, fue un amor de cartas. Ya había internet pero todavía no habíamos sucumbido tanto como ahora a sus tentáculos y redes. La misiva podía contener una foto, un dibujo, algún olor. Revisabas la caligrafía, los tachones, qué habría querido decir ahí y allá. Respondías y pasabas las siguientes semanas comprobando el buzón. Mirando al cartero de reojo (es culpa suya, es culpa suya que no me tira la carta. De ella no, ella ya habrá escrito. Es culpa del cartero que no tiene quién le escriba)

Hay grandes emails como también hay grandes sms y últimamente hasta grandes whatsapps. Pero no creo que nada le pueda a una carta y a las prisas por volver a tiempo para mirar el buzón.

¿Que por qué cuento todo esto hoy? Por Mary. Mary es una australiana rarita que no tiene amigos pero tiene un buzón. Y gracias a él va a hacer un amigo por carta, en otro continente, que se verá desbordado por todas las preguntas, inquietudes, problemas, alegrías…que trae consigo el hacer un amigo nuevo y especial.

Mary and Max (ficha en Film Affinity) es una película para los domingos. Una historia que no me atrevería a definir como feliz pero sí como necesaria. De esas que dejan pensamiento rumiante.

Hablemos de goteras en el mundo de hormigón. Fue ella la que me dijo que tenía que verla.  Anular sabía de lo que hablaba. Ella ha sido siempre mi gran amiga por carta. Y ya no escribimos por ese método pero ambos lo echamos de menos. Anoten la recomendación: son cartas e historias como ésta las que seguramente nos hayan llevado hasta este punto, esta página. Un homenaje a los raritos que extranjeros de sus propias vidas se dan la mano y buscan cobijo en las palabras para sobrevivir a los escalofríos.

Demos un viaje por los intricados mundos de la cabeza. Y aguanten hasta el final. Sólo podía acabar así.

Coda

Hay muchas cosas que me hacen pensar en ti. Creo que siempre va a ser así. Es irremediable. Formas parte de mi a un nivel muy…¿curioso? Apareciste en un momento clave de mi vida, y siempre has estado en los mejores y sobretodo en los peores momentos. He crecido contigo. Por ti, en muchas ocasiones. Gracias a ti, me refiero. Sin ti creo que todo hubiera sido más oscuro.

___________

Mañana llegaré de trabajar y miraré el buzón. Seguramente tenga dentro las últimas ofertas del Domino’s Pizza aunque un cartel del edificio diga que se prohíbe meter publicidad. Abriré el buzón por pura rutina porque por no tener no tendré ni facturas.

Es triste decir que ya no me preocupa si el cartero se habrá olvidado de mis cartas. Más triste es decir que ni siquiera tengo puesto mi nombre. Piso y puerta son suficientes en el feo 2011.

Provaré d’entendre el món en un cafè, fingiré llegir el diari com si res. E-vida… hay cosas en la que no nos has hecho mejores.

Entrada 9 de 79« Primera...7891011...203040...Final »