Hay días tontos…

Miércoles, 10 de Febrero de 2010 3 comentarios

Ya funciona la línea 10 y ya no es en Plaza de Castilla donde creo encontrarme a todo el mundo. Un bocata de atún y una botella de agua en pelea contra mi sudor por subir corriendo en el metro por las escaleras: el panel de Chamartín indicaba que mi tren salía en 10 minutos. Busqué asiento, no lo había. Un vagabundo dormía en cuatro de ellos, acurrucado. Aunque no lo fuera, él era yo. Allí estaba tumbado esperando (imaginé) a que su amor perdido volviera a pasar por Chamartín, por donde todos acabamos pasando antes o después…

No me dirán que no es un inicio prometedor. Es el penúltimo resultado de estas pesquisas que cada día me hacen dormir menos y menos. En algún agregador perdido (o como se diga a esas churreras de textos que hay por ahí diseminadas) estoy encontrando pequeñas partes de algunos textos míos de los que consideraba extinguidos.

Y tengo una mezcla interna… alegría por recuperar esos trazos, rabia por haber sido tan idiota de arrojarlos a las llamas. Creo que necesito unos letras de Ryan…

Todo aquello que escribí lo perdí en un día tonto en el que mi anterior Pc decidió morir justo antes de hacerle una copia de seguridad a los documentos importantes. El día del infame pantallazo azul. El tonto del día previo fui yo que, en un arrebato de enfado y miedo con el mundo, decidí borrar toda huella de lo escrito por mi en el Internet. Como cabezón que soy, fui obstinado y concienzudo. Hice una buena labor de exterminio.

Afortunadamente la red y mi renovada y experimentada testadurez se han propuesto recuperar trocitos del puzzle. Estoy completando un recordatorio de viejos premios perdidos y algún texto (incluso hay un par de ellos completos, breves) de aquellos días.

Como siempre, perdonen mis legañas. Pero a veces uno descubre mucha luz en un pasado que recordaba oscuro.

The fool I am.

Junto a mi Elmo veo Nueva York…

Sábado, 6 de Febrero de 2010 5 comentarios

Escribo en lo que me llega el envío de mi primo de Arkansas con el tercer capítulo de Caprica. Esto de la seriefília, como diría Lola, es un sinvivir. Tranquilos, que por aquí no habrá spoilers.

Descubro con cierto placer que las descargas no han matado al cine. No me hace falta enlazar estadísticas… en el último año he ido más al cine que en todos los anteriores. Más que nada porque en Zaragoza hay muchas salas y hasta películas en versión original. Pero es que además cuando voy suele haber cola. Hay placeres que no se eliminan fácilmente, está visto.

Mis últimas visitas han sido a Holmes y Avatar. La peli de Cameron gana en mi a cada día que pasa desde que la vi. Quiero más. Hay gente pa’tó y por lo visto hay quienes están deprimidos porque no existe Pandora en realidad. Yo a tanto no llego pero he de reconocer que eso de conectarse a lo usb con los bichejos sería interesante, sí. ¿Y el sexo como decís que es? Ajam.

De momento Alpha Centauri nos queda lejos pero lo que sí que podemos hacer es irnos con Pedro Duqueee (nominado al Premio “Brutal” Trapseia 2010)

En lo que se refiere al planeta Tierra, todavía quedan un par de sitios majos. Por ejemplo esta islita. Aunque como ya comenté en su día todo me señala a Mongolia. Parece que se ha puesto a hacer frío por ahí. Visto lo visto, me quedaré por spain un rato (si jósatres no lo impide o no me teletransporto en un truco de los zanguangos de Funny Magic Creepy Show).

Entre tanto mis obligaciones como manager del Real Ávila en Football Manager me tienen preocupado. Esto de subir a segunda se complica a cada jornada. Una linda procastinación gracias a que el Ipad todavía no ha llegado a nuestras vidas. (Acabaremos como los humanos de Wall-e). La aparición de marras ha dejado una serie de tweets magníficos, mi preferido es uno que podría haber escrito el gran Guimansán:

iPad is the biggest advance in bathroom reading technology in human history.

Largos placeres se nos avecinan. Les dejo, * tengo que cambiar el póster.

Lost 2.0

Sábado, 30 de Enero de 2010 15 comentarios

Vuelve Perdidos, nos tendrá locos unos meses más y luego pasará a la historia. A mi modo de ver, es la serie que simboliza una nueva era. Con Perdidos surgieron los foros masivos de opinión, de teorías, de spoilers…ya habría habido algo antes, pero no de la dimensión que adquirió con Lost.

Por ejemplo, revisitando esas páginas antiguas de las que les hablaba en la anterior actualización… he releído algunos textos de los grupos de MSN que teníamos: el grupo de la clase, el grupo del viaje a Rota… ya había un primer acercamiento a los foros, a la comunicación que se ha venido a llamar web 2.0 y etc…pero todavía no era lo que es ahora.

Los encargados de Perdidos le sacaron una tremenda rentabilidad a todo esto. Han sabido jugar con las inquietudes de sus seguidores, han creado diversiones paralelas (Lost Experience y demás)…en definitiva, han sabido ver la importancia que iba a tener Internet en su éxito.

Ahora viene la prueba final: Vuelve Perdidos con Facebook como parte de la vida cotidiana de casi todos. Hasta la anterior temporada eramos más o eramos menos los que podíamos andar por las redes, pero ahora tiene Facebook hasta el perro de la vecina. Va a pasar lo que ya pasó un poquito con la finale de Dexter…que como entres antes de haber visto el capítulo te vas a encontrar comentarios y seguro que algún spoiler. De hecho todavía no ha llegado el primer capítulo y le he visto a Lola en el Face un enlace a un primer trocito de capítulo.

Termino el rollo. Lo que quiero decir es que para evitar sorpresas…el día de capítulo no apareceré por el blog, ni facebook ni ná hasta haberlo visto. Les invito a sumarse a esta iniciativa si no quieren llevarse sorpresas.

Sería interesante saber cuántos accesos habrá a Facebook durante el capítulo y luego después del mismo. Seguro que hay un boom de comentarios. Lo mismo en el Twitter.

Acabe como acabe y nos guste o no el final…viva Perdidos y la madre que los parió.

Pd: Pero para 2.0…el Pc Fútbol 2.0. Eso sí que era grande, quicir.

Adiós, fase REM

Jueves, 28 de Enero de 2010 11 comentarios

Si no hubiera sido tan estúpido en tiempos ahora no sería tan feliz. Por un día de cruce de cables, una época muy mala, un enfado con el mundo…decidí borrar todo rastro de mi antiguo blog. Afortunadamente la red es maravillosa y siempre quedan rastos.

Hoy me puse a buscar a medianoche entre cds antiguos audios de mi época radiofónica. He encontrado algunas chuladas: canción en directo de Marazu, un tema a medias entre Luisäo y Manuel Galán, la entrevista a una fan de Bustamante, una compañera cantando en directo… esa era la idea, recuperar antiguos archivos.

Pero resulta que bicheando aquí y allá he descubierto un buscador de antiguas páginas web. Creedme, estoy temblando. Acabo de encontrar por ejemplo íntegros los Premios Estrapía II Edición. Los daba por irrecuperables. Y otra decena de textos. Hoy no dormiré. Tengo que releer todo, tengo que archivar todo…

Sigo temblando. Mañana no me pregunten por las ojeras.

Graná

Miércoles, 27 de Enero de 2010 9 comentarios

Antes de que todo cambiara estaba yo tirado en una cama que apuntaba a Sierra Nevada. El menisco se me había vuelto a salir de sitio y ya estaba aburrido de los monótonos ejercicios con las pesas del tobillo. No me apetecía ni moverme demasiado ni el hecho de estar en Granada. Era en definitiva un completo imbécil … y encima cojo.

Creo que desde entonces no he vuelto a ir o si lo hice lo borré de mi mente. Mi familia paterna es toda de allí pero desde hace cuatro años la vida me ha ido alejando más y más de mi mitad andaluza. Para muchos es hasta gracioso que un castellanazo como yo tenga algo más allá de Sierra Morena. Pero haberlo haylo, aunque reniegue de ello tantas veces.

A mi de pequeño me decían que fuera a comprar peros… y resultaron ser manzanas.

Son recuerdos granadinos. Calor, piscina y muchas visitas. Yo tenía la edad del medio, era pequeño para los mayores y mayor para los pequeños. Era el malo de la película en todas las peleas. Un punto incomprendido. Pero aquello tuvo sus cosas. Fue en Granada donde descubrí que antes que periodista, yo tenía vocación de quiosquero. Aquello de trabajar en un sitio que podías leerte todas las revistas (y gratis) me parecía fascinante. Soñaba con meterme en la trastienda horas y horas y no perdonar una línea.

No pudo ser, mi prima siempre nos echaba. No sé si porque yo le trastocaba todo o porque mi padre se empeñaba en discutir de política con todo cliente que entrara. Yo solía salir rabioso de que a mi hermana le dejaran cuidar de la tienda y a mi no. Me parecía una tremenda injusticia. Pero salíamos…y el plan B tampoco estaba nada mal: tapita y paseo hasta el puente en el que se unen el Darro y el Genil. Mirábamos el caudal y siempre en ese punto me contaban la historia de Eugenia de Montijo. Yo me la imaginaba impoluta y versallesca, marchándose de Graná y mirando de reojo, triste, a la unión de esos dos ríos. He buscado y rebuscado cosas sobre aquellos tiempos hasta encontrar a Ganivet, cabreado y protestón como buen español lúcido. Delicioso.

Pero a pesar de todo hay un recuerdo que me asalta cada vez más. Es una fotografía de los años 50, en blanco y negro. Una mujer andaluza con mantilla. Bellísima. Una foto que comandaba un pequeño salón del barrio de La Chana. Era la mujer de mi tío, hermano de mi padre. Me preguntaba cómo había podido conquistar a una mujer de las que quitaban el hipo y conservar su amor después a pesar de todas las dificultades. Mi tío se quedó ciego y ella siguió a su lado hasta el final. Cocinaba estupendamente y siempre iba de aquí para allá. Yo me escondía detrás de la Game Gear y miraba de reojo mientras se contaban historias de Alhama, de La Vega, de Motril. Miraba a mi tía y miraba a la foto. Conservaba algo de aquella belleza. Está claro que la vida no se lo puso fácil.

Yo era mirar a la foto y ponerme a fantasear con salir a la placita y encontrar a una jovencita de acento granaíno (con o sin mantilla) y encima saber conquistarla. Sólo bastaba con que una me mirara para sacarme los colores. Y como sonara la música ahí ya sí que no me sacaba nadie de mi consola y mi muro de hormigón. Para bailar ya estaba mi hermana. Yo sólo miraba y apuntaba mentalmente.

Todo esto ha vuelto a mi cabeza después de que hiciera una llamada y se me removieran ciertos nervios. El fantasma negro del cáncer ha vuelto a visitarnos por la Alhambra. Pero esta vez te detectamos a tiempo, jodido cabroncete, no te vas a llevar a nadie.

Yo la próxima vez ya no me quedaré en Almuñecar, atemorizado de mirar a las raíces. Volveré conscientemente hasta el Genil, a mirar al Darro y a alguna andaluza de reojo. Pero que a nadie se le ocurra pedirme que baile unas sevillanas… que la vergüenza no la suelto aunque pase dos veces por Despeñaperros.

“El carácter humano es como una balanza: en un platillo está la mesura, y en el otro la audacia. El mesurado tímido y el audaz indiscreto son balanzas con un brazo, trastos inútiles”

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Dedicado a la memoria de Juan Antonio Cebrián.