Blog Archives

No entiendo una iota

Para mi es uno de los grandes personajes que uno se puede cruzar por Valladolid. Le he puesto nombre en mi mente: El vagabundo lector.

Pasea por el centro de Valladolid y duerme siempre en uno de sus cajeros. Va con un libro y lee.  Y lee mucho porque el título también cambia mucho. Seguro que tras esos ojos cansados de sobrevivir hay mil historias vividas tras las páginas de las novelas. Mil vidas mejores vividas con la imaginación.

No falta nunca a su cita con el libro y le ves dar vueltas a su pequeño habitáculo, atrapado en su lectura. Yo le estudio desde el semáforo y aquello me deja una sensación múltiple: triste, esperanzado, apenado. Sonrío pero sonrío en varias direcciones y no todas sanas.

El maravilloso mundo del libro. Este año lo he recuperado – menudo enganchón con Kvothe – y es lo mejor que he podido hacer para huir del pesimismo de las calles. Es terrible pegar la oreja a lo que surge por las aceras. Cojo el coche y pienso más en la gasolina y aledaños que en lo que puedo disfrutar del camino. Se me va la cabeza pensando en guillotinas y como dice Pierre en que todo está tan podrido que al menos ha de servir para que el árbol se mueva un poquito. Esperemos.

Y me paso los meses soñando con tener un poquito más de dinero y viajar y viajar.  

“Esta perra cadena de montaje en la que te das cuenta del sentido de las palabras que escuchabas de pequeño en tu coche sin entender bien su significado: correveidile, chupóptero, abrazafarolas, lametraserillos” (Iam estis rebotando en mi cabeza… )

Pero stop… esta entrada va en otro sentido

Es sencillita en principio pero el estribillo se me ha metido en la cabeza, me hace mover los hombros y me pone de buen humor. Más que suficiente para los tiempos que corren.

Ha nacido mi sobrina y me he propuesto tomarlo como una señal de que mi entorno tocó fondo y ya vamos hacia arriba. Como escribía por Los4Palos…mi pequeñina merece otras conversaciones.

Me quedo con lo bueno, como los relatos de Yoamibola. Me alegro con cierto orgullo del nacimiento de Vallamordor y sonrío con las historias bien atecladas de Lolaila. ¡Si hasta veo al Real Ávila subiendo este año!

¡Y que diga lo que diga tenga arte! ¡Y me permita impresionarte!

Y entonces me río de Cristina por querer un Farito. Y me quedo con Christina y pienso que la vida es aquello que pasa mientras Hendricks. Y todo lo demás también.

 

El continente de la desilusión

Verán, yo siempre he odiado a esos tipos o señoras a los que llueva, truene o barnice la vida siempre les va mal. ¿Qué tal te va? Pues mira…mal. Es que no sabes la que tengo. Uff, si estuvieras en mi lugar. Todo lo malo me pasa a mi. ¿Y tú? Claro, tu siempre estás bien.  Ojalá tenga algún día tu suerte porque hay que ver la que tengo.

De cómo nos robaron la ilusión.

Me he cansado. Sigo respondiendo “bien” pero  miento. Miento como un bellaco y además como un bellaco tonto. No estamos bien. No hablo de mi ni de usted ni del vecino. Hablo en general. No estamos bien y vamos a peor y lo triste es que nos hemos acostumbrado a mirar para otra parte, a asumirlo como inevitable, a tragar porque al fin y al cabo tenemos para un plato de lentejas. Hoy he vuelto a decir “bien” y me he sentido tonto conmigo mismo. Miro a mi alrededor y he perdido compañeros. Pienso en otros antiguos lugares y también han caído como moscas. Hoy mismo los compañeros de Avila Digital, a los que mando un abrazo. Y nadie dijo nada porque temió ser el siguiente. Yo lo temo. Yo he estado a punto de ser el siguiente y puedo serlo en cualquier momento. No estamos bien, no. Trabajamos más que antes por menos dinero que antes, la vida además es más cara y las desigualdades aún más patentes. Inyectamos e inyectamos dinero como si el problema fuera ese. El problema no es que hubiera poco dinero, es que lo tienen diez compañías y sus subalternos. El problema es que un tipo cobra en una empresa lo mismo que 1000 trabajadores juntos y primero echan a los trabajadores. El problema es que el Rey está desnudo y sólo le pagamos operaciones de estética. Que no, que lo que hay que hacer es cambiar de sastre. Desastre.

Por eso les decía que el otro día en el coche no encontraba la canción. Porque no estamos bien y me he cansado de repetir el manido “y que nos quedemos como estamos”. Nos han anestesiado. Necesito un Tarque para continuar

¿Dónde está la revolución?
se la llevó el viento hermano
…como una flor.

Y de repente al cruzar el Pisuerga me vino un pensamiento a la mente. Ya no estamos en el mundo de McNulty sino en la consecuencia del mismo. Si no han visto “The Wire”…lean el enlace anterior y vean la serie para entenderlo. Si lo han visto me entienden. El jorobado David Simon hizo un retrato perfecto de la sociedad de la burbuja, la que vivió permitiendo a los políticos ir preparando el desastre.

Pero es que Simon lo ha vuelto a hacer. Lo está haciendo otra vez y no tantos están viendo “Treme”. Es la serie del pensamiento rumiante.  La pelea ahora está entre ser Creighton Bernette o Davis McAlary.  Ambos saben que nada volverá a ser como antes. El segundo sin embargo intenta olvidarlo. Retiene a los que se marchan, sigue bailando, sigue intentando que no se pierda el espíritu. El primero… (un más que espléndido John Goodman) acaba perdiendo la fe. Ve que nada es lo que fue y que no lo volverá a ser. No es auténtico. Es mentira. Fake. Falso. Y nadie trabaja para cambiarlo. Se han acomodado. El final de la primera temporada es por ello un auténtico golpe al riñon. Hay que ver Treme aunque sea lenta. Es otro golpe a las costillas. Directo al mentón.

Y es que dan verdaderas ganas de que fuera verdad la promicina de los 4400, el cortexiphan de Fringe y en general el petardazo de los mayas.  Que la ciencia ficción no lo fuera, que nos sacudieran de verdad de una vez. Boom.

Se nos está poniendo colmillo alatristesco bajo este sol hereje. Dale otra vez Tarque que me quiero emborrachar

Y es que es verdad que el tiempo no te espera, hoy soy aquí solo un extranjero más, un inmigrante del desaliento.

Pues eso.

De carnavales, islotes y pepes sin purito

Termina otra semana con otros cuantos amigos abrazando el paro. No hay semana que no recibamos una nueva puya y que no demos un nuevo paso atrás. Conducía ayer por Valladolid sin muchas ganas, cambiando a cada segundo de canción. No encontraba la melodía que me acompañara y no pude parar de cambiar hasta que Sabina vino al rescate. Con el de Úbeda y el volante salieron algunas ideas…que espero desarrollar esta semana por este mismo rincón. Sobre Joaquín, Treme y el mundo que nos espera. De cómo nos robaron la ilusión.

De momento, hoy enlazaré unos cuántos artículos que si los unen…también dan ejemplo de esa sensación. “Monstruos de otros tiempos”  ha titulado Pablo esta semana un fenomenal artículo: “Tiene algo de fósil o, mejor dicho, de esqueleto de dinosaurio. De esos que se colocan en las naves centrales de los museos para recrear grandiosos seres de otros tiempos”.

Y volviendo a nuestros tiempos, atiendan al “Principio de Pepe”: “En toda estructura, un trepa asciende hasta encontrarse con otro más cabrón que él”

La idea es de Supermon que añade… “Aquí uno no asciende por méritos: asciende por una hábil combinación de adulación al superior y puteo al inferior, y si por ventura vierais a compañeros ‘legales’ en puestos elevados, pensad que posiblemente estén ahí porque algún trepa lo ascendió a él en lugar de a otro trepa al que temía como posible rival. Pues el principio de Pepe tiene dos bellos efectos secundarios, el ‘ascenso defensivo’ y el ‘ascenso títere’”. Creo que me suena de algo la idea: Un artículo de los que hay que leer.

Mejor viajemos entonces… al Carnaval, por ejemplo. “Si tuviera que describir al carnaval como un color, lo haría, sin duda alguna, con el amarillo. Pero no ese tipo de amarillo histriónico y fulgurante sino un amarillo real, agrario. Color pajizo, de alpaca. Era el color del que se teñía el horizonte castellano desde la loma de aquel pueblo. Los niños, de 15 años aproximadamente, corrían vestidos de azul hacia lo alto del montículo, junto a la carretera, para otear a lo lejos la posible aparición de un vehículo.” Una bonita historia de 505Gonza.

Y si prefieren una isla desierta… vénganse al islote de Bea: “Cogió la taza de té y la acercó a su boca. Tuvo que retirarla rápidamente porque se quemó la lengua. No le importó. Estaba a un paso de conseguir lo que andaba buscando desde hace meses. Solo faltaba que el teléfono sonara.” Pinchen el anzuelo.

Luego ya más rápidito..unos enlaces finales: de por qué “Lo que veo en Zaragoza” es un blog sensacional, de cómo sería Darth Vader de viejo (cosa nimia) y de lo bonito que está el cielo si se fijan.

Y que es verdad lo del 2012… los calcetines se emparejan solos… y Blur vive en el Oasis.

En cualquier caso, no sufran. La vida es eso que pasa mientras unos vemos Californication y otros no ;)

Y es que el grito siempre vuelve

De la dureza de sobrevivir a estos tiempos ya hemos escrito demasiado pero a veces no tienes ganas de escribir de otra cosa. Mi propio bolsillo es un ejemplo de minicrisis: si me ajustan las tuercas, gasto menos. Si gasto menos, genero menos riqueza. La camarera de la cafetería es menos rica, el de las copas me cobra más cervezas y casi ninguna copa, el Mercadona me cobra por toneladas de pasta y arroz y cada vez menos por filetes. El de la gasolinera…bueno, eso sigue igual y a peor. Vamos a por el sexto millón ¿no es fascinante-relax-entertainment? ¿Una pizza?

Y es que veo la espada de Damocles abrirme otra espita (esta vez muy cerca) y dan ganas de rendir el show ( Putas ganas de seguir el show -ni de continuar mintiendo – en un travelling algo veloz – sale un “fin” en negro). Pero sin embargo siguen pasando algunas cosas buenas alrededor.

Me niego a permitir que los míos tiren la bandera porque si su bandera no está alzada no veo motivación para izar la mía. En ese sentido hoy puedo dejar intuir que hay una enseña que por fin va camino de encontrar tierra. Un buen amigo, de esos que te hacen sentir orgullo de abulense, se encamina a puerto. Una ruta migratoria complicada que ha tenido espejismos, puñaladas, tropezones, sarpullidos, ahogamientos. El 2011 le sirvió para tocar fondo e intentar de nuevo sacar la cabeza poco a poco. Y salió de donde no parecía haber ya salvavidas.

Es una gran noticia pero hartos de contratiempos toca ser cautos. En cuanto sea oficial e imparable habrá nueva edición de tequilas, confidencias y escritos pero esta vez con final feliz. Hay algunas resacas que hay que firmar por merecidas.

¿Tienen 20 céntimos? Take this sinking boat and point it home

Una de piratas

Y por aquí por las tempestades sigue habiendo cosas interesantes para ver y leer. El pendejo del parche garcinuñés sigue en forma… con carta de corsario y acento francés. El marinero pacense tampoco va de guadiana. Esconder esconde poco y mostrar muestra mucho aunque nos lleve de Tanatorio (y acróstico). Y más allá de los rumbos conocidos no me olvido de otra vieja bucanera… y su planeta en la mochila.

Además cada vez hay más fotografías que me chiflan por la red. He creado una categoría en los enlaces laterales para agrupar a mis tomafotos preferidos. Apuntad una última buena idea surgida junto al Adaja. Lleva por título “Imágenes asonantes”

Creo que en este post procede una cancioncita de Marazu… que es su cumpleaños y tal ;)

Vi soles pasar como coches sin frenos estrellándose en lunas de alcohol..

Y terminando el viaje… ¿Qué pelis os van gustado este año? ¿Qué tal “The Artist” “Los descendientes” “Sherlock Holmes 2″? ¿Alguna otra, recomendaciones?

Y si alguien quiere echarse unos ajedreces…que se una a Chess.com La app para el teléfono es genial. El invento ajedrecístico definitivo. Allí soy “trapseia”, para variar.

Pd: El adrianalipsis va a llegar. Punto para los hello-mayas.

High flying birds

Es una pequeña tradición de este blog arrancar cada año con los premios y luego con un primer post bienintencionado: “Feliz 2000 taitantos que esperemos que salga bien, por buenas intenciones no será”. El año pasado fui un poco mentiroso en ese sentido… Sabiendo que la salud en la familia no iba bien y que dejaba un trabajo y una ciudad que me apasionaban le pedí al año que al menos el tema del amor saliera adelante: “Si la salud no tira del carro ni el trabajo tira del carro…o el amor tira del carro o cambiamos de carro”

Sí, mi apocalipsis personal no arrancó en 2012 sino en 2011 a pesar de los videos y las buenas intenciones. Ya se sabe que cuando el espagueti volador aprieta ahoga pero bien. Te sobrevivimos – hijo puta – aunque hubiera que tirar de mil trucos e improvisaciones, de insomnios, canciones y Truffaut.

Te miré de frente, te di la espalda, probé el perfil hasta que me tiraste a la lona. Coque Malla tocaba ese día en Galileo, yo lo sabía, pero a mi me tenía en un coche entre Arévalo y Ávila con una canción en repeat. Los amigos esperaban en el bar pero yo no quería salir del asiento. Nada empujaba del carro y la última esperanza había tirado de silencio y knock out. Ahora puedo reconocer que mientras el teléfono sonaba y sonaba preguntando dónde estaba, yo no bajaba del Toledo, parado en mitad de una calle cualquiera con la música a mil decibelios intentando silenciar el estruendo de la nada. Había tocado fondo como no lo tocaba hacía tiempo. No quería ni dormir porque sabía que habría que reinventarse otra vez. El jodido octubre, hay que reconocerlo, sabía golpear.

Me volví loco en 2011, sólo me faltó la powerbalance. A la búsqueda de cambios hice gilipolleces como volver a usar reloj, cambiarlo de mano, recuperar viejos colgantes y manías, escribir sin parar, enamorarme sin medida, encomendarme mil veces a Tony Soprano para que dejara de doler. Paré incluso entre los cipreses a buscar respuestas, pedí explicaciones al karma, llamé a lo positivo para que trajera lo positivo. Y venga a comunicar.

(…)

Otra tradición de inicio de año es revelar fotos guardadas durante los doce meses y comprobar así las caras nuevas, la gente que vuelve, los que llegaron para quedarse, los que se han ido desvaneciendo, los que sorprendieron, los que defraudaron. El mundo giró sin más como diría Manzaniano y lo bueno de los años duros es que te curten y aprendes. Como diría Dexter “I’ve learned that periods of darkness can overcome us at any time. But I’ve also found that I’m able to endure. Overcome. And in the process grown stronger. Smarter. Better.”

Sin embargo, y ya que es Enero y está de vuelta, puestos a elegir me quedo con un vídeo, un momento y una canción de fondo. Hankie siempre tuvo el punto correcto: And if I go I’m goin shameless I’ll let my hunger take me there

En aquel Octubre todavía no lo sabía pero ya había conocido a la persona que le cambiaría la cara al cuento. No sabía aún que lo que me pasaba es que seguía buscando las mismas respuestas incorrectas. El equilibrio estaba en el yang: culé, vacilona y a-tecnológica, toma nísperos. La insultona resultona guardaba el balance para este tontolhigo.

Al final ni era de Aquarius ni Hercólubus llévame. Entramos al 2012 de los mayas y las mellas esperando una nueva colección de medallas y arañazos. Keeping moving forward porque no hay otro camino (aún en la esquina más perdida de los mapas)

Pájaros, habrá que volar y entrar una vez más en el año con todas las energías porque todo parece indicar que en 2013 seguiremos aquí y la batalla no admite perezosos.

Everybody’s on the run.

Entrada 1 de 1212345...10...Final »