* Porque aunque cada vez esté más caro conducir hay cosas que no se pueden pagar…como recorrer kilómetros de noche, con la música atronando en el coche, mirando la luna asomar tras el horizonte y así evocar (y esquivar en cierto modo) el temor de un hombre sabio.
Nuestra historia del verano 2011 dio comienzo al estilo de una buena novela policiaca. Tres sujetos de dudosa reputación girando calles sin respetar direcciones prohibidas, señalando puntos inexistentes, maldiciendo peatones y conductores. Si le quitamos misterio a la escena y le ponemos color confesaré que sólo estoy hablando de tres desesperados buscando aparcamiento por las calles de Huesca. El ansiado hueco finalmente apareció y comenzó entonces un pocosano pero necesario y lindo desenfreno. Ronroneando sanlorenzo pasaron las horas. Por volver a la escena en blanco y negro, recuerdo a mi maño bogartiano asegurar entre katxis que “esa mirada está tipificada en el código penal”. Como tipo de leyes que es no tuve otra que creerle. Estuvo fino también @manzaniano posteriormente cuando resumió la aventura con un “Dos días junto a @trapseia y @SCroquet son una bendición para la mente. Para el físico ya es otra cosa.”
Hubo entonces que hacer click. Porque cuando el destino dibuja un complejo triskel, Coque Malla se pone termonuclear (puede ser).
La idea era perderse en Milán con mi filósofo de referencia. Compartir charlas y no olvidarse el pasaporte. Con Jósatres nunca se sabe dónde te llevarán los kilómetros. Cambiamos su cordura por mi locura para sacarle unas risas y cervezas a la vida. Auscultando serenos minutos al devenir.
Me guardaré un paraje en secreto con la esperanza de que todos los demás también lo hagan y algún día podamos volver con tranquilidad a unas fantásticas cascadas termales que me descubrió la pareja europea.
Lo que sí les recomiendo – aquí unasfotejas – es visitar “Las cinco tierras”. Sin prisas. Da tiempo, es bonito, es un rincón especial. Merece la pena dedicarle una jornada.
Pero estar con Joe trae efectos secundarios…te contagia sus ganas de viajar. Amanecí en Milán, comí en Pucela, merendé en Madrid y anochecimos en Cádiz. Así a ojo debe ser una jartá de kilómetros para menos de 24 horas. Todavía ando recuperando el sueño pero el exceso de tránsito con gusto no pica.
Con el paladín de la estulticia de compañero faltaba redondear el viaje. Dejarse de mosqweeteras y whatsappetonas de cercanía 2.0 y volver al estimulante uno más uno de Cádiz, cerca de los terrenos furgoperfectos donde anochecimos y amanecimos con más salitre que higiene. Que también es necesaria.
Con cara de Hankie y acordes de Alice le pedí a Cadizfornia un check my brain. Siempre al borde de ser sumergidos por la ola. Pinches pájaros pendejos jugando a escritores embelesados entre melodías pizarras y recuerdos a las hermanas Meltrozo. Canícula del verano, vacaciones gatunas.
Y allí – desde la playa – lo tuvimos claro.
¡A todos fuck you por igual!
“Cuando la cercanía intercambia perfumes las certezas se diluyen”…
En el paladar aún se degustaba la fina mezcolanza. No negaremos tampoco la presencia de un poquito de tequila. El caso es que sucedió. De nuevo junto al mar y de nuevo junto al paladín, al igual que cuando surgió la idea de este blog, decidí que era momento de avanzar un par de notas sobre ese futuro libro que algún día tengo intención de publicar. Os dije que ya tenía nombre. Ahora tiene también inicio y final. Las pilas alcalainas nos activaron.
Porque como decía Blur the life is the night y mientras haya distance left to run (y alguna monedita) hay que combinar gentes, lugares, personas, vivencias y así finalmente encontrarse. Si de ahí finalmente sale un libro (que no una novela) será porque volvimos a Conil.
Nos volvimos de madrugada pensando en un quisiera dormir y no despertar jamás. Aquella noche de caminero acabaría soñando con códigos inalámbricos de una Yumi Ishiyama a la española.
….
Y cuando parecia que volvian las rutinas…@clarasaavedra me dio la puntilla. El año recomenzará en septiembre una vez más. Pero para escribir sobre eso necesito un domingo noche, una cervecita y echarle un rato más de lectura a Marías…
Servidor acumula años y sentencias pero hay cosas que no cambian. Y ya, ya sé lo que nos pasará una vez más. Estaremos paseando de noche entre puestos de condenados perroflautas y nos embobaremos con algún simbolito, un triskel, un qué se yo. Querremos ser druidas o al menos tener una pizca del talento de todos esos vendedores de paseo marítimo. Miraremos alrededor, veremos guapas andaluzas y nos preguntaremos qué carajo hacemos por Castilla. No querremos volver y mucho menos reconocer que no tenemos el talento o la valentía suficiente para dejarlo todo e irse al sur de la razón a vivir junto al mar y lejos del bullicio.
Nos contaremos alguna milonga bajo las estrellas y el influjo del vino barato. Pensaremos en faros perdidos y en historias con sabor a salitre, olas y miradas que se pierden en la luna.
Al final nos tendremos que volver pero nada me parece más necesario hoy que hacer clic y bajarme con Deivid a cambiarle la dirección a la brújula. Sin más pretensiones que las de siempre: arrancar sonrisas, contar alguna mentirijilla, tirar el bañador al viento. Comprobar si es verdad que el verano quería dejarme claro que lo que necesito es una buena gaditana
…hi ha un xiringuito amb quatre pins al fons,
tu i jo asseguts a la barra d’un bar,
sona bona música i som davant del mar…
Cuando esto se publique estaremos camino del mar y lejos de los lujos y los enchufes. La gran pregunta será descubrir qué canción se convertirá en el himno de la aventura. Seanme buenos, traeremos fotos y sonidos. Acuérdense de pasarse por Los 4 palos, que les he dejado alguna sorpresilla más para estos días.
Y por último recuerden que como todos los veranos…somos feos
“Todo lo bueno despeina” dice una viñeta genial del bueno de Viticor que llevo unos días pidiéndole para poder subir por aquí. (Si al final accede la adjuntaremos con cariño).
Llegan por fin las vacaciones y tengo la sana intención de dejarme las greñas largas, visitar norte, este, sur y si se pone a tiro también el oeste. Mover la cabeza, agitar los pelos con furia, ir quedándome con momentos y gentes de aquí y de allá. Ya he reclutado a una buena selección de argonautas para la ocasión. Canitas a viajar
Hay alguna amiga del blog que se me enfada cuando pongo a Carlos, pero creo que Goñi es adecuado para ratos como estos: “Y aunque siga viendo el mundo más que mal y aunque ya no exista la revolución…”
¡Quiero aire!
La primera parada será a Huesca a ver al maestro Croquet y recuperar un poco de Vice. Iremos con una teoría bajo la manga que si se le llega a ocurrir a algún genio de Silicon Valley se retira al exilio dorado del océano de los sestercios. El “Percweet”. Sí amigos… con este invento Twitter acabaría con Badoo. Puedes hacer follow, retweet …y percweet. La semilla será plantada al albur de San Lorenzo.
Que ¿qué haría @beatrizolandia , una mujer como las que no hay hoy en día? ¡¡Percweet!!
Que ¿qué es lo que haría Donald Draper en 2011? Está clarísimo: ¡Percweet!(te echamos de menos Don)
Hago parón personal en Agosto pero os he dejado cositas programadas para este rincón y para “Los 4 Palos”. El día 12 habrá sorpresita, el 15 regalo de cumpleaños, alguna historieta de amores de verano a finales… Espero que vaya gustando.
Pero hay más cositas que reseñar. Primero, que voy a tener que pillar a Manzanares por Aragón para darle unos buenos abrazos y gasolina extra. No te vamos a soltar tan fácilmente, bribón. Genio del arrabal, con esa preciosa riberita cerca te me tienen que volver a salir los rayos del sol. Fuerza y honor.
La retranca de la vida es cuando la sinfonía universal se pone a barajar las cartas con sus consabidos comodines y acabas siendo rápidamente descolocado y vuelto a colocar y entonces en un instante el año deja de empezar en Septiembre y vuelve a hacerlo en Enero y las ideas y las miradas y los proyectos y las sensaciones y las ideas cambian todas a la vez y has de decidir en apenas segundos lo que podrías ser algún día y lo que en consecuencia dejarás de vivir a cambio del nuevo camino y entonces el móvil quema esperando respuestas pero tú sigues sin saber si deberías apostar por matar el proyecto de lo que ya nunca serás o retomar la idea del que nunca dejaste de ser o si deberías buscar otra tercera idea que ya no está entre las combinaciones posibles por lo que debes de dejar de regatearle indecisiones al ring-ring que ya nunca más es ring-ring y responder de una vez la llamada y coger las maletas de nuevo al pensar en tu medio plazo y en que hay inversiones que hay que realizar aunque la campana de Wall Street, o tal vez gracias a ella visto lo visto, no parezca tenernos en sus poderosos planes.
Pero esta vez no he venido a hablar de mi radio (lo haré en unos días) sino de un viaje.
La agenda se presentaba ya repleta de acontecimientos: buscar cajas, empaquetar cajas, comer con, cenar en, escribir a, buscar piso por… exceptuando lo gastronómico… todo ello poco apetecible. La culpa de lo que sucediera entonces sería de Draper, ya les avisaba el otro día.
Visto lo visto – pensé – lo suyo era jugarse otro farol con las horas de sueño. Sin pensar que el gran JC llegaría a Zaragoza con ganas de vernos, me marché un día antes a Teruel…aunque casi no llego. A Deivid le habría encantado hacerme lo mismo con su caravana tras una jornada maratoniana de chistes malos: ¡Somos higuanitas! ———–>
Sí, Teruel definitivamente existe aunque eso seguramente no será debido al buen hacer de nuestros políticos ni de la Renfe. Se trataba en mi caso de cerrar el mapa…tantos viajes a Huesca y a Alcañiz la región se me había quedado coja: antes de irme tenía que visitar Teruel, aunque fuera a costarme la salud como prometía.
Empezamos bien: nos hicimos fuertes, supimos finalmente no sucumbir a los encantos del futbolín y del Pro. Todos los caminos llevan al Torico, decía el oscense sabio. Se le notaba muy brujuleado en lo de orientarse por las calles mudéjares. Ni una cuesta nos hizo subir…
La Nasa-la Nasa siempre manda cohetes-cohetes-cohetes que llegan a la Luna-la Luna-la Luna… y se pasan de largo (a veces, a veces)
No dormimos ese día ni tampoco al siguiente con la visita segoviana ya junto al Ebro. Por más que suba, no habrá fotos que puedan explicar dos años y medio ni tampoco estos dos últimos días y medio. El mundo sigue girando y me cambia de sitio pero va a haber historias que no voy a olvidar.
Por eso estoy tan raro ahora que sé que cuando vuelva será para una cuenta atrás de cuatro días. Lechugas, yo ya me despedí de algo que para mi ha sido muy bueno. Y resulta que volví y crecieron las caras y los amigos y mejoró lo que ya de antes iba a ser para siempre un gran recuerdo. Retranca. Cuando ya me había acostumbrado a vivir en el disorder…
Now, what do you own the world?
How do you own disorder, disorder
Now somewhere between the sacred silence
Sacred silence and sleep…
…todo vuelve a cambiar. Pero habrá cosas que siempre permanezcan.
Sea esta entrada un abrazo muy especial para Morix y Sonny sin los que no habría podido ser
ni este post ni este verano ni las fiestas que vendrán.