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Si le hicieran caso, la serie se llamaría 12

Caigan sobre mi todas las pestes porcinas del mundo y un centenar de patadas voladoras, pero…en fin…sí…uno es de los que creen que Chuck Norris lleva un pijama de Jack Bauer. Todo empezó en aquellos años de mi gallego favorito por Ávila. Además de repeinarnos, nos pusimos a ver V (la vieja), 24, Perdidos… Aquello supuso el germen de mi transformación en “Tiempo de ocio – Tiempo de series” man. Y eso que todavía Ben10 no había llegado a mi vida.

El gran Jack, estirado ya más que el queso philadelphia, regresa el día 18. Se aprieta el calendario de series. Leí hace algún tiempo que los discos de Sabina se iban turnando, uno bueno – uno malo – uno bueno – uno malo… Y me he puesto a comprobar si pasaba lo mismo con las temporadas de 24.

La primera está bien, con buen final…pero yo me enganché en la segunda. Con ganas de votar a David Palmer…de los pocos que harían honor al título de esta actualización.

Vi cinco temporadas de tirón. Yo con subtítulos y el gallego esperando a que lo emitieran en castellano, lo que dificultaba nuestra comunicación entre temporadas. La tercera creo que fue flojita, o no me gustó demasiado. La cuarta me hizo coger manía a Audrey Raines… pero entonces llegó la quinta, que me chifló. Pon un Aaron Pierce en tu vida.

Desde entonces ha habido dos temporadas y una cosa intermedia: Redemption, que es curiosamente lo que más me ha gustado desde entonces. Porque la sexta no estuvo mal…pero en Tom Lennox yo sólo veía a Bizcochito: ¡Poughkeepsie!.

De la séptima mejor no decir nada, que está medio recientita y alguno me podría matar. Pero el señor Manzanares (y hasta la niña de Rajoy) podrá convenir conmigo en que se pasaron de frenada. Siempre lo hacen – es 24 – pero esta vez costaba amarrarse el cinturón.

Dicho lo cual estoy deseando volver a escuchar la cuenta atrás…tic…tac…Y es que al final ya se sabe: Jack Bauer saldría de la isla de Perdidos…en 24 horas. [ Estaba yo pensando lo difícil que sería elegir el primetime si uno viviera en los uesea. Menos mal que vivimos en Serranolandia ]

Ay Pequitas, que cerca de volver estás. ¡Dale a la guitarra, amigo Locke, y cambiamos de tercio!

Acabamos de dar los premios Trapseia (bravo por los Darwin, por cierto) y quiero echar un cable desde aquí a los ministros en la persona de Miguel Sebastián. Normalmente suelen ser nominados por sus frases planetarias pero esta vez el Ministro de Industria se merece puntos positivos por puyita y estilazo.

Aunque para estilo el que manejo en casita desde que me han regalado unas prendas térmicas que dan un calorcito rico-rico. El regalo de las navidades, hoygan. Lamento, eso sí, haber quedado de nuevo lejos de la moda…estos calcetines molan demasiado. Y yo que nunca los puse ni en los móviles..

En fin…conmino por último a la humanidad a que alguien cree en el caralibro una página de fans de Spirit: ¡Ánimo, muyayo!

Ustedes sean buenos…y dejen de mirar dónde esconden las cámaras los Reyes, que son Magos aunque no den discursos de Navidad…

Por cierto, enorme “El Listo”. Jolines.

Mecido en roca negra a los pies de Tueris

Esto del cambio de estaciones le deja a uno perdido. Me comentan que la siguiente entrevista es muy interesante…pero tengo el minuto 1 en repeat. Ay, Letterman, que majín que ye…

En fin, que antes de que otra semana laboral se nos convierta en bomba de hidrógeno se recomienda salir disparado. Sin retraso, a ser posible. Si alguien está por tierras castellanas o leonesas, informo que la próxima semana estaré con Guimansán y señora en Salamanca (por si alguien quiere unirse al fúrgol en el Helmántico o a posteriores cañas por Van Dyck).

Como curiosidad semanal para los miradores de cielos, he aquí la última maravilla leída en Microsiervos: Un niño de siete años sugiere como sacar a Spirit del atasco en el que está. Ya lo dijo el más sabio: “Sin duda, maravillosa la mente de un niño es”

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Bienvenido fin de semana. Turno para la música, maestro

“An old cowboy went riding out one dark and windy day
Upon a ridge he rested as he went along his way
When all at once a mighty herd of red eyed cows he saw
A-plowing through the ragged sky and up the cloudy draw

Nos vemos en los próximos días. Cuidado con el quinto elemento (gracias Lola por el hallazgo)