Blog Archives

Salamanca, y III: Por ser tierra de leales

Aunque la frikipedia diga que los abulauis pertenecemos a Mancasala, eso no deja de ser una falacia. Una mentira tan gorda como la de que las chicas abulenses se vuelven simpáticas y abiertas cuando viran hacia el Tormes. Vayaustéacontarcuentosaotraparte, hombre.

Las mujeres, como siempre, forman parte de mi historia salmantina. De la mía y de la de mis circunstancias. Pero la otra parte importante siempre ha sido el fútbol. Ya sea en forma de cañas, pro evolution soccer, pachanga en la residencia Oviedo o visita del Real Ávila.

Recuerdo a bote pronto una escena tras un robo en tierras charras: parados entre el frío saludando a un autobús bufanda al viento con un sorprendido Iván Estecha mirándonos desde su ventanilla.

En efecto, esta primera historia bien se merece una estirada de Félix…

Es de un partido contra el Iscar pero valía la pena re-verlo. Ahora esos guantes de Félix están en mi estantería, regalados por el bueno del arquero…al que este año todavía no he podido ir a ver. Y es que dice el himno del Real Ávila que con todos nuestros rivales queremos buena amistad…pero hay partidos especiales. El de la Segoviana, claro. Y con los salmantinos también.

Ya no es sólo que nos roben a nuestras jóvenes. Va más allá…desde los piques entre Heras y el Chava, a la discusión sobre si el Tormes nace en Ávila y si ponemos una presa no bebe allí nadie… incluso, yo que sé, la cesión de Bruno Karatekid Tiago.

Galactic-avila

Encarnados en Salamanca

Ahora el fútbol vuelve a Salamanca…pero esta vez para encontrar nuevas emociones junto al equipo al que llevo siguiendo desde hace casi un año. Los tiempos cambian y ahora no vivo en Ávila ni puedo viajar tanto a Salamanca. Mi nueva realidad está junto a La Romareda, ya sabéis, Zaragoza. Una buena tierra de la que estoy seguro que escribiré en el futuro como lo hago hoy de Salamanca.

Y esta vez no será con el Real Ávila sino que estaré junto a los Ander, Alberto Zapater, Vicente Pascual, Toni Doblas, Javi Paredes y compañía… Los blanquillos pueden este sábado ganar en Salamanca a la Unión…y con un poco de suerte festejar allí el merecido ascenso.

Elmo-latuca

El fútbol es la vida…

El sábado, como de charra costumbre, pasaré junto a los turistas y señalaré, también como de costumbre, hacia donde no está la rana. Pero esta vez, por primera vez en 5 o 6 años, he consultado un mapa antes de volver a Salamanca . Será que ya no me fío de mis instintos a según que horas.

Mañana a las 21 ya habré cargado mi mochila de los viajes. Garfield estará en el asiento de atrás y una bolsa de pikotas ejercerá de copiloto.

Ya sabéis…por el estadio, por la Plaza Mayor o por la Calle Varillas, nos vemos. Llevaré cámara y un tipo guapete al lado…pero ésta vez no estamos en venta. (Esa historia, señor Pujalte, la dejamos para otro día)

Salamanca, II: Y el que no baila está muerto

El tiempo se estira. Se va deslizando. La música gira. Te va hipnotizando… ¡swing!

En aquel septiembre de 2006 se acercaba cada vez más la fecha del concierto de Rot y Calamaro… y Ardilla no terminaba de dejarse convencer para acudir a Salamanca. Lo acabaría escuchando por teléfono.

Al tiempo, en Ávila la semana avanzaba muy lenta. El gallego se iba de la city y yo me iba a quedar un poco huérfano en ese aspecto. Al menos doña blueyes se mantenía, porque también Ponce y el Agente Gómez nos decían un hasta luego…

Galactic-elmo

(Entrega de premios 3ªLiga Estrapía-Yahoo)

En aquellos entonces Moker se hacía con un Gmail y yo (prima deivid mediante) descubría quién era Manolo Blahnik. Todavía puedo recuperar algunos de esos recuerdos gracias a que los comentarios en mi antiguo blog me llegaban al correo.

No mucho después mi viejo ordenador dijo basta: El pantallazo azul definitivo hizo que perdiera todos los textos antiguos. Maldigo ese pantallazo cómo no maldigo otra cosa.

Gracias a esos salvados comentarios sé que lo que escribí entonces después del concierto llevaba por título “Y el que no baila está muerto”. Y muerto no acabé, pero desde ese día arrastro sordera en la oreja izquierda.

Guimansán tal vez se acuerde…o tal vez no, pero esa noche me quedé sordo. Había llegado acatarrado.. y sería la acústica o cantar Paloma a voz en grito (con Quique González) pero salí más cascado que los cascos de la Renfe. No oía nada.

Tengo otitis crónica desde entonces…y a pesar de contrastes, pruebas y medicamentos varios…mantengo desde entonces una banda sonora propia. Mi cerebro ha aprendido a olvidar a mi oído silbador.

Galactic-elmo

Peor es lo que cantamos en la ducha

En aquel entonces lo que rechinaba a la lógica era calcular la cuenta de visitantes a “Las dos orillas”. La matemática no engañaba, había miau encerrado.

Hablándo de lógicas, mi hermana preparaba sus tests y yo con ella mantenía la mente despierta…incluso picaba a la laberíntica:

“oye lolaila, estoy ayudando a mi hermana a preparar psicotésnicos..pero éste no lo saco ni pa´tras. la etica acertijera me llevaría a pedirte un día pero estoy desesperado…y seguro que la sucesion numerica es una tonteria…pero no lo veo. y me enfado..”


¿Qué relacion tiene esta sucesion? 1 3 1 5 2 7 6 9

Además, la memoría del ordenador me dice que por entonces llegó Amaia Montero a Ávila. Al final no les hiciimos las preguntas preparadas…

- ¿Es “La Oreja” buena para tus orejas? ¿Y para tus ojeras?

- ¿Creéis que si reviviera Van Gogh se cortaría la otra oreja para no tener que escucharos?

- ¿Me abrazaria al diablo sin dudar contiene algún tipo de mensaje satanico?

No me extraña que la persona a la que recomendé dichas preguntas…ahora dé positivo en los contrastes y se le ponga cuello de pilota Renault.

.

Deivid preparaba la que sería su electrovisita y piropeaba a mi hermana en los comentarios de Estrapía. Pronto acabaríamos yéndonos a volar

“Well fuckers, he still stands.
And he still gets his love he just gives it away.
The love he receives is the love that is saved.
And sometimes is seen a strange spot in the sky.
A human being that was

La noche salmantina pintaba bien después del concierto. Yo estaba sordo, pero eso no lo sabía la tremenda morenaza que sonreía en la esquina. Se acercó ella, señaló mi camiseta de Ariel Rot y me preguntó si había estado en el concierto. Hablamos, charlamos, sonreímos, le regalé una flor de un chino.

Se rió entonces aún más y me presentó a su novia. Muack. Muack. Me quedé la flor y unas mejillas sonrosadas mientras brindamos por un viento sin documentos. Y Deluxe – como de costumbre – cantaba que no en el Escaná.

Fue de vuelta a Ávila cuando entre señores atunes se me devolvió de nuevo a la iluminación:

“En boca cerrada no entran jabalíes” . Toda una perla josacrática a orillas del Río Chico.

Salamanca, I: Lo inolvidable

Viajar allí es ir a glosar los ojos azules de Alberto. Es un viaje en tren con Still loving you y un amor en el vagón de al lado…y un posterior amanecer maldiciendo un Because of you.

Es la plaza en la que me preguntaste qué me pasaba y te dije que no tenerte era lo que me pasaba. La ciudad en la que vivían mis dos novias cuando lo fueron, la ciudad en la que vive la última que me correspondió el inicio de un sentimiento.

Es el sitio donde Elmo se sacó más fotos con guiris, el rincón de los chupitos de sabores inexplicables y nombres picantones. El del viento en la bandera de Castilla saludando al Real Ávila.

También la ciudad en la que un amigo se suicidó. Y a la vez la tierra en la que nació el compañero que me defendería hasta la muerte. El lugar donde creció su hermana, mi ahijada. La esquina de procedencia de los padres de ambos, mi familia no sanguinea.

Es el vaso de vino de bienvenida de Michel esperando en la entrada del piso, la ducha de Guimansán con la mampara rota, las fotografías del Llamas en la pared, los litros de La Imprenta, la escalera mitológica del Paniagua, la misma canción de siempre de Los Planetas en el Escaná.

Incluso mi jefe más idiota era de allí. Digo era porque creo que ahora se ha vuelto parisino, como buena gaviota.

A orillas del Tormes es donde vive mi confidente y mejor entendedor de mi persona. Allí nunca ligué y siempre hice ligar. Allí donde escuche a Ariel y Calamaro cantar (por fin) que tú me estás atrapando otra vez.

Pisar tierra charra es poner música en Radio Universidad, hincar la rodilla a tierra ante la universitaria más prometedora y emborrachar a Dag por primera y última vez.

Es Puskas de bebé lamiéndonos la mano. Los pinchos de Van Dyck. Escuchar Muse en el coche con Jose e Illo. Encajar el Toledo tocando delante y detrás para pedir tres hamburguesas. La ciudad donde por fin encontramos cómo superar los 100 cm del ratón.

Elmo-charro

Veo todo en blanco y elmo

Había pensado en recuperar algún texto escrito al calor de las sensaciones creadas por cualquiera de esas noches pero había muchas donde elegir.

Hace un año y medio que no te veo, Salamanca, y todavía me pregunto cómo es eso posible.

Muera la inteligencia

Dedicado a mis “amigos” de la salvación del vómito.

O cómo los extremos acaban atacando lo mismo demostrando ser semejantes.

Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia. Quiero hacer algunos comentarios al discurso -por llamarlo de algún modo- del profesor Maldonado, que se encuentra entre nosotros. Dejaré de lado la ofensa personal que supone su repentina explosión contra vascos y catalanes. Yo mismo, como sabéis, nací en Bilbao. El obispo , lo quiera o no lo quiera, es catalán, nacido en Barcelona. Pero ahora acabo de oír el necrófilo e insensato grito “¡Viva la muerte!” y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. El general Millán-Astray es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor.

(…)

Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho

Miguel de Unamuno en presencia de otro amante de la universidad