Blog Archives

Acicálense

“Todo lo bueno despeina” dice una viñeta genial del bueno de Viticor que llevo unos días pidiéndole para poder subir por aquí. (Si al final accede la adjuntaremos con cariño).

Llegan por fin las vacaciones y tengo la sana intención de dejarme las greñas largas, visitar norte, este, sur y si se pone a tiro también el oeste. Mover la cabeza, agitar los pelos con furia, ir quedándome con momentos y gentes de aquí y de allá. Ya he reclutado a una buena selección de argonautas para la ocasión. Canitas a viajar

Hay alguna amiga del blog que se me enfada cuando pongo a Carlos, pero creo que Goñi es adecuado para ratos como estos: “Y aunque siga viendo el mundo más que mal y aunque ya no exista la revolución…”

¡Quiero aire!

La primera parada será a Huesca a ver al maestro Croquet y recuperar un poco de Vice. Iremos con una teoría bajo la manga que si se le llega a ocurrir a algún genio de Silicon Valley se retira al exilio dorado del océano de los sestercios. El “Percweet”. Sí amigos… con este invento Twitter acabaría con Badoo. Puedes hacer follow, retweet …y percweet. La semilla será plantada al albur de San Lorenzo.

Que ¿qué haría @beatrizolandia , una mujer como las que no hay hoy en día? ¡¡Percweet!!

Que ¿qué es lo que haría Donald Draper en 2011? Está clarísimo: ¡Percweet! (te echamos de menos Don)

Hago parón personal en Agosto pero os he dejado cositas programadas para este rincón y para “Los 4 Palos”. El día 12 habrá sorpresita, el 15 regalo de cumpleaños, alguna historieta de amores de verano a finales… Espero que vaya gustando.

De momento os dejo deberes. Por nuestro proyectito (que va viento en popa) hemos colgado cosas curiosas que si no habéis visto os invito de nuevo a hacer clic: el recuerdo de Ávila a vista de pájaro, la ¿verdadera? historia de San Segundo, las cuentas de la abuela o algo que me alegra especialmente: el retorno del Illo viñetero.

Pero hay más cositas que reseñar. Primero, que voy a tener que pillar a Manzanares por Aragón para darle unos buenos abrazos y gasolina extra. No te vamos a soltar tan fácilmente, bribón. Genio del arrabal, con esa preciosa riberita cerca te me tienen que volver a salir los rayos del sol. Fuerza y honor.

Porque como diría la artista María no nos gusta el gris….

… pero tampoco las noches en blanco. Pablo, que gran cabrón eres. Me ha encantado.

Me marcho dejando al bueno de Jorge dando los últimos retoques al disquito. Rutas migratorias…adelante.

¡Sean malos y felices, amigos!

__

Pd: No todo podía ser bueno. Nuestra musa Oreiro está embarazada. Jornada de luto élmica.

El día que cerró el Daily Planet

Me paralizó por dos veces y me troceó con la sonrisa…yo aún estaba muy verde y ella era pura kryptonita. La primera vez fue más problemática, aquello no debería haber reivindicado hueco entre mis costillas. La segunda – sin embargo – fue aún más dolorosa: habían pasado meses pero yo seguía inmóvil y transparente cada vez que se me cruzaba. Mi timidez era planetaria mientras ella hablaba con acento de Badajó.

Cada vez que pasaba por mi lado me salía alguna tontería. Disparaba por disparar, más por obtener una anécdota que por pretender nada concreto. Era una morena espectacular de pelo largo y rizado. Pequeñita pero de andares endemoniados. Su expresión siempre tendía hacia la sonrisa aunque se le acercaran idiotas como un servidor. Era afable y expresiva. A la mezcla sólo le faltaba tener sentido del humor…y lo tenía.

Tuvieron que pasar un par de años para dejar de ser el cretino habitual. Ella se fue a vivir con una amiga abulense común y el messenger hizo el resto. Nunca hablamos mucho aunque desde entonces adoptamos una broma: cuando me veía, se refería a mi como Don José. Yo a cambio le hablaría siempre en tono solemne pero siempre de completas absurdeces.

Terminó la carrera y en la lista de mujeres que nunca fueron mías ella siempre ocupó un puesto delantero. Siempre sería la chica que me hizo dudar, la falda corta que me apartó con elegancia killer al dejarme pasmado en mitad de una pista de discoteca. El pelo rizo que años después me dio el teléfono que en otros días habría soñado. Pero la historia no terminaba ahí

La voz de Carlos Goñi sonaba en el coche, carretera nacional pasado Villacastín. Eramos cuatro aventureros que al día siguiente tendrían resaca viviendo una de esas noches llamadas en principio a ser tranquilas pero señaladas sin duda por Lucifer. Jueves de invierno castellano, cuatro caras detrás de un parabrisas que giraba sin descanso. Pocas cosas por hacer, parecía…teníamos que trabajar a las 9 pero se me ocurrió que podríamos acercarnos a Segovia, tal vez allí no lloviera. Engañamos para ello al cantante que buscaba absorto melodías entre aromas con piel de chocolate.

Empezó todo medio tranquilo, copa por aquí, charla por allá. En la Plaza Mayor pintamos una servilleta: quedaba prohibido el botellón filosófico. Para cumplir ese objetivo acabamos buscando el ropero amigo a orilla del acueducto. Pero además del ropero encontramos amigas. Unas…más cariñosas que otras.

El cuarto jinete me detuvo cuando servidor bajaba unas escaleras: “Quieto Rubén. ¿Ves las luces del techo? Baja ahora hacia abajo, poco a poco, y mira a tu amiga con mi amigo”. Definitivamente se le veía mentolado.

Habíamos perdido al conductor, la idea de irse pronto se desvanecía. Amenazaba a noche larga que tal vez no lo pareciera tanto en buena compañía. Entraron entonces María y una amiga por la barra. Una rubia y una morena contra un músico y un poeta que de serlo esa noche habría mordido la yugular. Pero no lo era y nos dieron las cinco y las seis y también las seis y cuarto y casi las siete.

El cielo se volvió naranja y los cuatro de inicio eramos ya siete sombras, peces nocturnos de ciudad. Tres de ellos además aleteando en un acuario ajeno del que sólo podrían salir ahogados: o bien por no nadar sólos o bien por tener encima la tiranía horaria.

Regresamos ya con la luz de día, entrando por Las Hervencias reseteando lo vivido. Todo quedó en varios qué habría pasado si quizás. Cinco horas despúes la radio sonaba a un acorde de ti con garganta quemada y revólver.

Si eso fue Enero – que tal vez fuera Diciembre – Marzo llegó muy rápido. Entre medias sólo hubo un mensaje, una invitación al cine con 60 kilómetros de distancia. Ella no se creía que yo estuviera sólo. A mí no me cabía duda de que bajo las luces de un mismo cine su kryptonita habría vuelto a hacer efecto.

Pasó poco tiempo desde entonces hasta el final. Yo estaba en un tren, volvía de un viaje por la capital. La cobertura se iba entre monte y monte madrileño. Mirando a los pinos no quería responderme a la pregunta/sms que me quemaba en la mano: algo había pasado allí en Segovia. Una puta circunvalación mal hecha desde el principio. Un trabajo que nunca mereció ir tan deprisa.

Una imaginaria sonrisa suya en un cine que por su eterna ausencia me iba a dejar congelado.

One light burning

Tengo que confesarte un secreto, me fía el pequeño dartacán: Quiero montar en el gusanito loco pero antes quiero dar una vuelta y buscar a Julia ¿Me acompañas?

Esquivamos trenes de la bruja, boletos que prometen secadoras y hasta un mosqueado conjuntos de ponys. Pienso que todo y nada ha cambiado. De cristinas, anas y mariajos he pasado a julias. Y aunque ahora no es mi mano la que tira, si es mi bolsillo el que lo paga. Además – pensándolo bien – eso de las camas elásticas podría resultar todavía divertido.

No procede. Además, Julia no está o bien se esconde. Los amores se van complicando con los años. Al principio te dejan saltar a la comba, luego no te dan coba y al final acabas pasando por el aro. Un hulla hop…gira como manecillas de un reloj…maldito Marazu, seguro que al final acabo viendo a su padre y él se me vuelve a escapar.

Y ahí está Antonio en la banda del Adolfo Suárez, más delgado. Desilusionado, cansado de luchar contra tanto mequetrefe y crecidito alfeñique. Un iluminado da un discurso que el conjunto aplaude por inercia, aborregada de tanta sobredosis de necedad. Me vuelvo a acordar de El Dorado y nuevamente de ese viaje a Segovia. No me salen las palabras para decirle que es mejor caminar, me temo que ya conoce bastante bien este boulevar de los idiotas

“Yo dejé mi alma empeñada en una calle sucia y gris
a cambio de este sueño por vivir

Y mil tipos me persiguen locos por verme caer
colocándome sus trampas a los pies
pero me escapo de ellos como tú de mí”

Fin del viaje, cojo la maleta. Calamardo sufre un ataque de Bob Esponja mientras el pequeño me acerca su regalo de Eurodisney: Es recogido y recogedor, amarillo, tiene dos ruedas y es fenomenal para apilar montoncitos.

Lo miro cien kilómetros después y le hago rodar por el salpicadero. Llevo una bolsa fría con comida y un aquarius que va menguando parada tras parada. Un atasco, dos atascos, cinco horas y una llegada final con demasiados semáforos y no menos zanjas.

Aparco la maleta sin ganas de abrir la cremallera. Wall-e sale del bolsillo y preside ahora la estantería.

Hoy (y robo metáfora) el sol amanece por el oeste

Para las camareras que quisieron escuchar

Por alguna parte leí que fue el instrumento más comprado durante unas cuantas décadas y no me extraña un carallo. Varias de mis canciones preferidas incorporan su sonido y es cierto que hay momentos que sólo me apetece escuchar ese sonido: el de una armónica.

Bien sabéis que servidor es más de escuchar guitarras. Calamaro decía que nada sonaba como un piano. Pero cómo no emocionarse con la armónica del gran Quique cuando culmina sus recuerdos entre conserjes de noche…

“Tú siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales…”

O cómo no sentir un pequeño escalofrío al recordar esta siguiente melodía mientras paseas entre la nieve y el cierzo, asustando al huracán

“Cuando tengas caducas mis urgencias
Cuando queden mis zapatos sin usar
Cuando ya no encuentres restos de ceniza
Ni mi ropa sin guardar por donde quiera que vas…”

….Pero si hay una canción con armónica a la que regreso semana tras semana, sentimiento a sentimiento, escalofrío de noche entre huracanes…esa es Come pick me up. Una de mis canciones preferidas desde la primera vez que la escuché.

Ryan, una armónica poderosa ya desde el inicio y esa letra

“Come pick me up
take me out
fuck me up
steal my records…

(…)

I wish you’d make up my bed
so i could make up my mind
try it for sleeping instead
maybe you’ll rest sometimes
I wish I could…”

A wonderful song, dice Letterman. Creo que me toca volver con Ryan fuertemente en 2009. En fin, ahora turno para vosotros… ¿Quién me ejerce de Claire Colburn y me dice con qué canciones de armónica me llenaría la semana?

Midnight rain is coming down

Doy un repaso a la acumulación de links semanales


1. The action hero is back.

Idolatro a Indy no por las películas, que también. Lo adoro por las aventuras gráficas que han ocupado buena parte de mi vida. El primer juego de Pc que cayó en mi 286 era de una película que había visto y me había flipado por las catacumbas, los nazis… Tenerlo entonces en mi ordenador era algo increible. Hablo por supuesto de “La última cruzada”.

Era muy pequeño, y jugaba con mi hermana y una vecina. Para desesperación de mi padre, usábamos el teléfono para decirnos dónde estaba aquel truco o qué conversación había que seguir con los oficiales. Teníamos el juego en inglés y lo complicaba un poquito más. Acabamos comprando el libro de pistas.

Ya rozando la decena de añitos, y con mi hermana metida en infinitas cosas de mujer adolescente, pasé gran parte de mi tiempo (me habré pasado el juego cerca de 10 veces en cada uno de los tres modelos) jugando sólo y desneuronanizándome “pasándome” Indiana Jones & The Fate of Atlantis.

La Atlántida. Sofía Hapgood!! Decía algo así

En otras palabras…. ¿Quién se viene al cine este fin de semana?

2. Hablando de juegos…

…hablemos del Pro.

Ahora que acaba la temporada, llega la Eurocopa y luego sufriremos interminables días sin fútbol… hay que ponerse nuevos retos.

Queda echado desde aquí el resto para jugar al Legends (Link cortesía de Deivid) (No me durais ni media parte, truhanes)

3. Y cerrando el ciclo de películas…

…he de anunciaros que mi pañal se ha pasado al lado oscuro. (Para JJ y Judas)

4. Y bienvenidos, poisoncitos…

…a ¡¡la puerta del infierno!!

5. Este finde tenemos Ajedrez en Ávila…

…ya os daré más detalles. De momento me quedo con una noticia que me comentó Dag. Es sobre Kasparov y una cosa que vuela que no pondré su nombre porque seguro que entrarían al blog a través de Google un montón de gente perturbada. Cochinetes, quicir.

Aquí “el asunto”. Dadle al play en el video.

6. La canción de hoy…

…dedicada a JC y a Violetta.

“…yo lo soy y no me importa,
confesar que más que nadie…”


7. Y para acabar, un tema más que serio…

El Reino Unido proyecta una gran base de datos para ‘e-mails’ y llamadas

O cómo acabar con la libertad paso a paso.

De derrota en derrota hasta la masacre final. Nadie alza la voz, o lo hace bajito. Yo el primero.

En fin, Mal de muchos, democracia de tontos