Blog Archives

La primavera de Ventura

No, no es Tutatis. Es la maldición de Ventura. La primavera que Otoñea. O más fácil todavía: un Abril de refrán de tomo y lomo.

- ¡El cielo se cae solo sobre el pueblo! ¡Solo sobre el pueblo! ¡Es una maldición y es por tu culpa!
- No digas tonterías, Honorio. ¡Que va a ser una maldición! Es solo una tormenta

He pasado toda la mañana recordando esta historieta. He cruzado Valladolid camino del coche, deteniéndome solo un momento junto a la Fuente de los Colosos. He tomado aire bajo la lluvia y he prometido al cielo que nada más llegar a casa tuitearia dicha entrada. “La Tormenta” es una estupenda historia de Alberto que parece hecha para ser leída estos días.

Tras diversas lecturas e ir echando un vistazo al fútbol, me he puesto a investigar la diferencia entre deuda y déficit. Si para algo está valiendo la crisis es para convertirnos en expertos estadistas. ¡Si me hubieran preguntado a mi en la carrera por las primas de riesgo habría dicho que las del Deivid!

Buena sería la vida si fuéramos un patito. Y llueve y llueve. Vida en espiral. Rememorando la belleza de Zaragoza con unas fotos que le encantarán a Pablo.

Como a buen seguro pensaría la viejita de Lola… la vida sería mejor con unas espadas láser

En cuanto a los nuevos candidatos para los Faritos 2012 es de destacar los denodados esfuerzos de Sergio Ramos por estar presente año tras año. ¿Os hacen unos montajes? Como en el caso de Froilán se os vuelve a pedir que indiquéis vuestros favoritos y hallazgos varios.

Luego hay quidiotas… difíciles de superar como la petarda de Lady Gaga, figuras de renombre como Don Paz Mundial repartiendo tollinas y un crack de verdad: El Roto. Toma descosío.

Y en el mundo seriéfilo… me quito el sombrero con el quinto episodio de la nueva temporada de Mad Men. “Signal 30″. Sensacional.

Contaros que han renovado Fringe después de un capítulo 19 muy brillante as usual…y que House acaba pronto y seguro que algo brillante nos dejarán. Espero, Wilson mediante.

Nada más…me voy a la calle a ponerme a remojo para mayor felicidad de las cartas del trilero Ventura. No me fallen mañana en Los4Palos que hay viñetón de Illo.

¡Y me sean felices, carajo!

Los viejos vicios nunca mueren

Nos quedamos consternados. ” ¿Que Steven, qué? Tío, no me digas eso. ¿No te he dicho mil veces que una de las cosas que tengo que hacer antes de morir es ver un concierto de Aerosmith?” El cámara de Torrero me miraba desgarrado mientras se retorcía por dentro de sus pirateras entrañas. Nadie a nuestro alrededor parecía lo suficientemente trastornado por la noticia.

- A ella ni la mires, que ni conocía Stairway to heaven.

Noviembre en Zaragoza es lluvioso. Nos montamos al coche con Rivaldi de testigo. El cuerpo pedía Aerosmith pero el de Torrero no gusta de mezclar pelos largos con tardes de limpiaparabrisas. La batería de Ulrich gritaba que la memoria todavía recuerda. Enfrente el coche de los pijos paseaba su enorme A por María Agustín. Nosotros no tendremos dolby surround pero para entonces ya llevábamos un rato bañando los oídos en la lluvia de noviembre

Me aposté 12 minutos desde el canal al Pedro Sancho. El piloto ganó al jugarse la caña a que serían 20.

- “La sociedad secreta de las 4 G vendrá en mi auxilio, querido Faro”

- ¿La cuála?

- El siniestro club de las Cuatro Gotas. En cuanto caen cuatro gotas salen en manada: ¡10 a Independencia! ¡10 a César Augusto! ¡Otros 20 coches a la rotonda de Plaza Europa! ¡Y que ninguno se aparte aunque le piten!

Esa me la apunto, Calavera

- Ja, ja, ja. Seguro que son los impulsores del tranvía.

- No hagas bromas Faro. Son muy poderosos. Y cada vez más sofisticados, míralos: ahora ya tienen hasta una flota de autobuses.

Fue entonces cuando abrimos la ventanilla. El cd cambió de pista.

“Creo que ya tengo el título que necesitas. No des más vueltas. Mick Jagger siempre tendrá tu respuesta”

“Old habits die hard
and old soldiers just fade away
old habits die hard
harder than november rain”

Llegamos por fin a Paseo Cuéllar. Servidor le contaba a Rivaldi la historieta de Guillet y Stainze. El piloto lo completó con un par de pinceladas sobre Sting con los Straits.

- ¿En serio has visto a Sting?
- Sí, pero estaba más pendiente de la morena de delante, la verdad. Me pegaba unos buenos pisotones.

Llegamos a cubierto. Llovía, llovía y llovía. Pero esa tarde le pusimos rock a cada semáforo en rojo bajo el agua de noviembre.