El 10 de Mayo de 1995 yo tenía 11 enfadados años. El Zaragoza estaba peleando con el Arsenal la Recopa de Europa y habían quitado a mi favorito, el “Paquete Higuera”. Ese no era el motivo de mis lloros sino alguna riña familiar. Lo cierto es que estaba viendo la prórroga del partido sólo (en la habitación de mis padres) mientras el resto de mi familia lo hacía al otro lado de la pared en el salón y con pantalla grande.
Mi enfurruñe iba en aumento porque pasaban los minutos y nadie iba a por mi a preguntarme que me pasaba o a decirme “no-seas-tonto-y-vuelve-al-redil”. Me estaban dando un escarmiento. Ah, ¿sí?, me dije. Pues os voy a enterar. No pienso ir a veros ni en los penalties. Que os zurzan.
Era el minuto 119 de partido en París. Entonces Nayim vio al inefable Seaman adelantado y le coló un tremendo zambombazo que supuso el triunfo maño. Can you believe? dice el comentarista de la BBC…Vaya que si lo believe, chato
Mis lloros fueron entonces de alegría. Me tragué el enfado y corrí hacia el salón a abrazar a mis padres. El partido había sido muy emocionante y el Zaragoza era un equipo español que siempre me había caido simpático. Se convirtió en un recuerdo imborrable.
Lo que yo no sabía ni podía imaginar es que trece años después estaría paseando por las calles de la capital de Aragón buscando piso para convertir a la ciudad del Ebro en el lugar en el que comenzar a vivir el segundo cuarto de siglo de mi vida.
Trabajaré en deportes en el Grupo Heraldo. Concretamente me podréis ver (si vais por allí) en ZTV, el canal de televisión local. Voy con inmensas ganas de trabajar y de poder cantar nuevos éxitos. En fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol, waterpolo… A partir de ahora me encontraréis bajo cuatro barras rojas horizontales sobre fondo amarillo.
Quería aprovechar este rincón para agradecer las muestras de cariño recibidas en Ávila al marchar. A petición popular (y porque realmente me emocionó) os subo la despedida que me prepararon mis ex-compañeros.
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Trapseia sigue su curso aunque me vais a permitir que baje en estos primeros momentos el ritmo de actualizaciones. Tengo que buscar nueva conexión de internet salvo que tenga vecinos solidarios en mi nuevo piso y tengo que ponerme al día de muchas cosas además de organizarme en general.
Para cargar pilas hay una canción que escucho todos los días desde que supe que mi nuevo camino pasaba por Zaragoza.
Dice así:
“Best, you’ve got to be the best
You’ve got to change the world
And use this chance to be heard
Your time is now
Change everything you are
And everything you were
Your number has been called” (Muse: Butterflies and hurricanes)
Nos vemos pronto de nuevo. Gracias y suerte a todos. A los que dejó y a todos los que quedan por conocer a partir de ahora.
Tenéis un nuevo amigo al que visitar en Zaragoza.



