Y ahí estába él, en la litera de la habitación del compañero, inicio de su hecatombe, verano de ondas radiofónicas. Con la mano en el botón de bomba nuclear y yo en el perimetro de la explosión.
Unidos en tristeza y en rayada. Con ganas de escribir. Con ganas de estar solos y de ir al desierto y gritar.
Al menos lo pude escribir. Y cantar
Sonaban de nuevo los strokes como meses antes, retorcidos en torno a las risas de unas cartas que agrandaban los efectos de la enología de calidad…
Rubén: El problema es si tienes una novia buena, como este perro This Dog: Si, eso es verdad Galle Dog: ¿ Qué es una novia buena ?
Rubén: Espera, que esto va para cita seguro… Galle Dog: No, en serio, qué és¿?
Rubén: Es una novia guapa, inteligente, simpatica y encantadora Galle Dog: Pues eso es la mía, la mía es muy lista This Dog: Y calculadora Galle Dog: Pues claro que es calculadora, porque estudia empresariales
[ Rú, tienes que escuchar esto. Me lo pasaron ayer y lo tengo en repeat desde entonces. Rú, despierta, que te estás durmiendo sobre el teclado, estás en clase, en la universidad, recuerdas?, toma anda, ponte el auricular.. ]
——————-> El punto más brillante y alto en la foto es Venus, el más bajo es Marte, el que está más a la izquierda es Mercurio, y el que está entre Venus y Mercurio es…
* En la pena, en la alegría, en las discusiones, en mis viajes astrales. Empiezan las fiestas del pilar y sigues sin inaugurarme la casa…
Cuando me preguntaron en 2005 que si conocía a alguien de mi clase que buscara trabajo (entonces yo era recién licenciado) y que a la vez fuera bueno y competente… pensé rápidamente en Dani. Siempre ha sido un fiera. Ibas a su casa y tenía fichas de los acontecimientos importantes de los ultimos años. Abrías un armario y lo encontrabas repleto de periódicos amarillentos, de viejos y de uso.
Y encima es gallego. Durante un año fuimos casi hermanos y nadie ha entendido mis enfados como él. Ha sabido cómo torearme siempre con un tronío que debe haber aprendido de vivir y haber crecido junto al viento de su ría. Siempre digo que Gayoso puede a veces no saber qué me pasa pero siempre sabe cómo hacer que se me pase. Y como diría su paisano, ese no es un tema menor.
En fin, que habitamos en una tele pequeñita pero en la que el capital humano siempre ha sido el mejor activo. Éste me parecía un buen momento para recordar aquel verano de 2006 y con la excusa poder saber de aquellos que se fueron, aunque a la mayoría más o menos los tengo controlados. (Fleki, manifiéstate que nos debemos una en Burgos)
EL VIDRIO
Cuando se fue Dani le grabamos un video de despedida. Algunos no se acordarán pero estuvimos con una pequeña cámara recogiendo instantes del trabajo por la tele. Dijimos e hicimos muchas tonterías impublicables (también frases solemnes), son unos 50 minutos de grabación.
Ahora he recogido algunos de los momentos más emotivos para aprovechar y felicitar el cumpleaños a Gayo que estos días hace 25. (No hay un acuerdo oficial sobre el día en que nació, no es broma lo de “por estos días”)
Además también es un recuerdo para Noe “the british big ben” que ya por aquellos entonces se las veía y se las deseaba con el ordenador inmortal (sigue vivo)
Volviendo a la historia que nos ocupaba…se acercaba la hora del informativo y un pelujón con pintas (servidor) bajó a grabar el último telenoticias del gallego. Y he aquí que Trapseia va a acabar, dos años después, con el viejo mito…
No. El traje no es completo
En publicidad salí fuera de las instalaciones para que el gallego pudiera llevarse un recuerdo de nuestros bólidos (ríase usted del Arre-28 de Alonso). El querido Jimny, el trotamundos incansable del Swift, el Arosa, la furgo…
Acabado el informativo y para que Dani no tuviera mono de estudio le grabamos un poquito las instalaciones desde dentro.
Se recomienda el uso de este vídeo en las facultades para sentir el “miedo escénico”. Calidad de realidad virtual que te rilas…
A Faro production… “¿Cómo mirar a cámara?”
Y por último como nota de humor…lo que la realidad esconde. De todos es sabido mi pésima relación con Luis Mari Soto. Pero por fin tenemos la prueba audiovisual. Así acababan nuestras tardes después de discutir si el mejor defensa derecho de la historia del Madrid fue Secretario o fue Vitor.
En fin, que al igual que este año hace dos veranos en la tele tuvimos una buena promoción de becarios y chicos-chicas de prácticas. Estaba el caballero Agente Blacha Gómez y también Mr.Ponce. Bicheando con las cámaras y los anuncios localizabas a Sori, CrisTheWho y a la Picassina. Tiz y Rafa venían desde mi Segovia. Por allí también pululaban Paaaapa y Palo, además de Sonia, Soto, Noe, Mari, Pilar…Con las cámaras estaban mi añorado burgalés, Oscar y el pelos…en la radio el Patillas y Evita “Patachula”…los cito a todos porque fue un buen verano y porque casi ninguno falta en el video. No os pondré aquí sin permiso, pero si alguno quiere verse que lo anuncie y subo alguno de “sus cachos / minutos de gloria”
Pues resulta que manejando llegué a mi punto preferido de la Nacional 110. Subes un altillo y te aparece Ella majestuosa en el horizonte, tan bella que querrías sacar la mano por la ventanilla y cogerla. Todavía no está cerca y la distancia engaña, pero parece que toda la ciudad hubiera sido levantada para adorarla.
Tienes que despertar de la ensoñación para afrontar la siguiente curva. En ese momento siempre recuerdo la revertiana frase que dice “….es un pedazo de catedral gótica de toda la vida, de esas que echas un vistazo y piensas, oye, el ser humano será un cabrón con pintas y todo lo que quieras, colega, pero la verdad es que hizo cosas que justifican su paso –nuestro paso- por la tierra”(pag 41 de 57)
Iba camino de uno de mis reposos mentales preferidos, aprovechar un par de días de asueto para juntarme con gallegos e ir de cañas. Y si es en Segovia, por la Calle de los Bares, mejor que mejor. Marchando un tinto de verano.
Fue una noche interesante, que en su momento no pareció gran cosa pero se va agigantando a medida que va formando parte del cajón de remembranzas. Uno no sabe bien si las sonrisas de las camareras eran cuestión profesional o verdadero agradecimiento, pero ganamos alguna que otra en cada bar que vimos abierto y fuimos cerrando.
Caminando junto a la Dama Catedral, dimos con un rincón en el que había música en directo. Todavía hay plazas así, aunque las persigan más que a rateros de verdad. Magnetizados por los rasgueos del lugar pasaron un par de horas. Una brasileña me dedicó atenciones y un “en otra vida tal vez”. Al lado, el gallego barbado debatía con el dueño si habían sido mejores en la historia los Ramones o los Sex Pistols. Dani se quería ir y el callado….miraba a una guitarra. Lo hizo toda la noche, en silencio. Hablar no habló mucho, pero quedaba poco para que me dejara en completo silencio, callado esta vez yo.
Fue a la mañana siguiente. Discutía con Dani sobre las noticias, si el plano era bueno o mejor sería abrirlo. Si éste o aquella presentaban bien o mal. ¿El ministro no venía de hacer no se qué? El gallego callado sólo intervino una vez para apuntar : “Hay que ver lo que sabéis ,cabrones”. Un orgullillo de superioridad se apoderó de mi por instantes…pero no tardó en ser pisoteado y devuelto a su lugar. La bajada de escalera a la tierra comenzó con una pregunta que me hizo:
- ¿Quieres ver algo en la tele, Rubén?
- No, no, pon lo que quieras - Prefiero tocar la guitarra si no te importa
- Dale, dale sin problemas.
Estúpido de mi, pensaba que se arrancaría con un sonido torpe. Sabía que tocaba en un grupo heavy pero no sabía con qué calidad o sentimiento. Preparé los tímpanos para lo peor y tumbé mi resaca en el cojín del sillón.
Convertirlo en sílabas quedará injusto pero fue algo así como “Tun tun tu tu tum…”. Al segundo 13, cuando tendría que haber entrado la flauta, yo ya no estaba tumbado. Estaba de pie, con los ojos como platos y mirándole fijamente. Fueron ocho minutos en los que fui incapaz de comprobar si mi boca seguía siendo mia.
Al acabar me miró y dijo divertido “¿Qué?”.
“Mira, yo puedo saberme el nombre de todos los ministros, pero soy incapaz de encadenar tres acordes de esos que has dado”.
Y es que cambiaría todo por poder encerrarme entre dos tabiques y tocar esa canción. Silbar además la flauta si fuera capaz. Y gritar “it makes me wonder” en un sitio con eco. Pero no, sólo me sé el nombre de los malditos ministros. “Tampoco es para tanto”, dijo gallego y honrado.