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De trenes, azares y rarezas (y 3)

Catacloc.

(Primera parte de la historia aquí)

(Segunda parte de la historia aquí)

El niño echa cuerpo a tierra, medio niño a punto de caerse a la via. Me quedo congelado e inmóvil. Afortunadament eunas señoras reaccionan con la tranquilidad de haber sido expertas madres. El niño es alzado en volandas antes de que la cosa fuese a mayores.

La madre aparece….y no obstante sigue dejando al crío suelto.

Me pongo al lado del niño, vigilante, mientras la madre le invita a asomarse de nuevo para ver llegar el tren de su padre. Venía por cierto justo por el sitio contrario al que estaban mirando.

“Oye Guim, sí, nada aquí emparanoiándome con que tengo que salvarle la vida a un niño – save the little boy save the world – sí,sí, tengo que dejar las series…bueno, te cuento…………………… (patatin patatan)…………….pues eso, que no sé si ese tren va a salirse de la vía, no sé si tengo que salvarle la vida al niño éste, sólo sé que no tenia que entrar en ese tren”.

“Oye Deivid, que me esperes en tu casa, que voy más tarde. Nada, no te preocupes, ya te escribiré un email contándote la historia. Sólo te digo que estés guapo para la pequeñita esta noche, porque si existe el ente, nos tiene echado el ojo …Yo tambien te quiero, boborrona… Bueno, sí, a tus primas más”

Y el resto es historia. Nunca sabré si el niño se dejaba los dientes en la via, si realmente en el otro tren mi presencia habría provocado no sé qué mecanismo de aleteo de fly butterfly, si habría cambiado algo, si no lo ha hecho en otras dimensiones….. Lo que sí podemos saber es que como siempre faltaba la guinda. La rareza no comentada. Por primera vez en la historia de la RENFE, un tren (el mio) salía a la hora puntual……

El que cogí después llegó con 25 minutos de retraso. Yo me acatarré, eso me provocó otitis, me quedé hundido en casa de migrañas por las pastillas que no me quitaban la otitis… y por eso pude poner lentamente a Toad para ponerme a escribir. Y en el canal Rubén de las plataformas ParaísoTV, Infiernito Mediamart y Purgatoriocenturyfox….se lo volvieron a pasar pirata. Chupi.

Cerrando el círculo de los azares y los destinos, aunque eso requeriría de otra historia dentro de un tiempo, cambié de trabajo, aunque no al que pensaba. Aprendí a trabajar y a poder vivir a la vez. Salí a correr y me puse en forma. Vale, sí, tal vez sólo relativamente.

Pero las historias de trenes no terminaron. Y yo todavía necesitaré otro capítulo para despedirme de los trd.

….in the spaces in between…

De trenes, azares y rarezas (2)

(Primera parte en este enlace)

Meto primera, quemo segunda, interior en la rotonda, atisbo el Don Carmelo. Mierda.

Atasco en la curva. Inmediaciones de mi casa, eso sólo puede significar “autoescuela aparcando”. Sa-sar, a rás, ojo cabra, llego a casa.

“(Subi) las escaleras y de dos en dos perdí al (subir) el norte y la
respiración”

Vamos vamos….sólo tengo que sacar el maldito localizador….

Pero…..si recuerdan la rareza2b….

– rareza 2b: El mp3 me peta el pc, se queda sin imprimir el
documento. Pantallazo azul, suputamadre en fin.

El ordenador saca su eterno reloj de arena en el cursor del ratón:

“Vamos, vamos, que ya sé que va a salir la pantallita de “El sistema
se ha recuperado de un error grave en el sistema”. Tic tac tic tac tic tac.

Que sí, que el antivirus.

Que sí, que si la conexión a internet.

Que sí, que establecida conexión con el servidor….

(Aquí se recomienda poner desire de toad mientras …….

i want to be cruel, i want to be cold, i want a chance to sell my
soul….”….bajando las escaleras de cuatro en cuatro, corriendo por la
acera, llegando a los aledaños de la estación – que estaba a un minuto
de mi casa- , viendo a un montón de gente salir de un tren, pensando
que ese tren es el mío, esquivando coches, ancianitas y pelujones,
disculpa-sí,perdón-esto-sí-perdón…., oyendo el pii del tren, cruzando a via 2
por las escalerillas…..y para finalizar…viendo al tren irse hacia Madrid, sin mi)

….

Bueno, a ver si me llama Guim…Coño, que hace ese niño que no tendrá ni 4 años corriendo sólo por la via, se va a caer, se va a caer, ay dios….que no tenía que coger el tren para que al niño le parara alguien, no viene ningún tren al menos, que se cae, que dónde está su madre, que tipo de madre deja a un niño suelto, que se cae..

Ay, dios.

(Sigue el final de la historia en este enlace)

Catacloc

De trenes, azares y rarezas (1)

Quién sabe si existen las dimensiones paralelas, si en una de esas dimensiones somos ricos o en otra nos tragó un tsunami. Quién sabe incluso si existe un submundo en el que Zaragoza no tiene semáforos.

Pero ésta es la dimensión que nos ha tocado vivir a nuestros sucesivos yos conscientes que se levantan cada mañana con sueño. Una vez comprobado que no seremos ricos y que lo del tsunami sería mala hostia de la buena, nos queda esto que tenemos entre manos. Una vida en la que entre seis mil millones de hombrecillos con su historia propia… estamos nosotros. Que nos levantamos por la mañana, estudiamos-curramos, tenemos nuestros diversos líos vitales y comenzamos esa bonita aventura de pensar que somos, que pensábamos que íbamos a ser, que buscamos de la vida, con quién la buscamos, dónde la buscamos. Vivienda, paro, economía, palabras que ya no suenan a estadística de telediario sino a jodida realidad y a pagar la gasolina del coche otra vez.

Pongamos entonces que estaba yo hace unos cuantos viernes con el mp3 en la oreja escuchando “Desire” de los Toad…” i want to be cruel, i want to be cold, i want a chance to sell my soul….”….bajando las escaleras de cuatro en cuatro, corriendo por la acera, llegando a los aledaños de la estación de Renfe en Ávila – que estaba a un minuto de mi casa- , viendo a un montón de gente salir de un tren, pensando que ese tren era el mío, esquivando coches, ancianitas y pelujones, disculpe-sí,perdón-esto-sí-disculpe…., oyendo el pii del tren, cruzando a via 2 por las escalerillas…..y para finalizar…viendo al tren irse hacia Madrid.. sin mi.

(riiiiing, riiiiing)

- Ey, Guim, sigues teniendo el cacharro ese de llamadas gratis por la noche
- Sí
- Pues llámame
- ¿Te pasa algo?
- Sí, que mi nuevo tren sale en media hora….no, esta vez no ha sido
por estar en casa y que se me pegue la hora….y necesito contarle mi
vida a alguien. Y a alguien entista en concreto.
- Te llamo
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Ni Yeltsin ni la Kournikova

Era una noche de jueves, yo esperaba impaciente fuera de un garito…después de haber tomado unas birras con el amigo Manzanares. Yo por entonces no era consciente de que mi mercantil amigo había sido retenido, cuasi secuestrado, por el comando zetero que apuraba los efectos del lambrusco. No todos los días se despide uno de una institución como Moneo.

“Se va a liar, yo me voy a casa”. Mal me veo, Rubencin, mal me veo. Cuando en éstas que se acerca un par de guiris, empeñadas en comprobar conmigo la triste realidad del informe Pisa.

- Holaaa, ¿Cómo estás?

- Excuse me friends, I don’t speak spanish

- Oh, well, we are from Norway

- No, no…. Ich bin deutsche

- Ja? Ich studierte in Deutschland. Meine Homepage wurde in München! (o algo asín)

- Vale, vosotras ganáis…que no, que soy de aquí. Bueno, de aquí exactamente tampoco. Quicir, venga para dentro que tampoco soy ni el portero. Preguntad por Diego: guapo, joven, Tdt. Bye, bye, entschuldigung, bye, norway twelve points.

Total, que al final ni perestroika ni producto segoviano.

[Para votar por las canciones de la gira de Rafa, pincha aquí. Próximo, por si alguien se anima: Barcelona, Sala Zac-Club. Sábado 27, 22:00]

Y hablando de Zac…alguien se acuerda de Morris… ¿Zack Morris? El de la Tiffanni, ése. Se arrecomienda fervorosamente pinchar en este enlace. Buenísimo.

Lo mejor que tenía el rubio era aquello de poder parar el tiempo. Además, Salvados por la Campana suena a veranito, a piscinita. Estaré tienno por ser sábado, pero hasta me he acordado de Flik y Flak. Y en alemán, para seguir practicando idiomas

Una semana muy idiomática. Todo empezó cuando descubrí – gracias a algún despistado visitante – que si buscas en Google “El inbento de los barcos”, te aparece Trapseia. Excelente, piter, excelente.

Pues eso, que ya está aquí el verano…el hijo del inventor del Pro se va de vacaciones con la novia y a mi me tocará pasear de nuevo mi blanco blanquérrimo al lado de su moreno morenérrimo.

Pero para eso falta entoavía un mes. Mientras, nonainoninonero.

Who among us knows the truth?

Eran otros tiempos. Yo me quedaba al comedor del colegio y nuestra existencia se dividía entre pressing catch, partido de fútbol e incluso pelota vasca. Ese frontón siempre dio muchas alegrías.

Al otro lado de la cancha de baloncesto, ellas se agolpaban en concilios tenebrosos. Estoy pensando en séptimo y octavo de EGB, territorio del conejo de la suerte y otras simpáticas maniobras para entablar primeros contactos. Ni que decir tiene que a servidor no le tocaba nunca recibir el beso…eso se lo llevaba siempre el macarrilla guay de turno (siempre tuvieron su público esos liderzuelos y sus adláteres).

Era un alevín/cadete malo… en un equipo de fútbol bueno. No jugaba mucho y encima era cerebrito. Desastroseibol. Pero sin embargo, mis primeros enamoramientos no podían ser más acertados. Rubia, mona (aunque de voz grave) y encima hija de político-gasolinero. El pelotazo que iba yo a dar sin saberlo. Una amiga suya, y compañera del comedor, vino un día con un preciado tesoro: una foto de carnet de la susodicha.

Toma temazo tomalo, ia ia o.

Un día reaparecerá esa foto en algún libro o caja de mudanza…pero ya no lucirá buen aspecto. La desgasté de tanto mirarla.

En verano era imposible verla, la ciudad era pequeña pero no había manera. Una vez me la crucé en la Plaza de Santa Ana y de colorado que me puse…al girarme otra vez ya no estaba. Tuve que volver a refugiarme en la foto. Y así pasó ese verano y muchas tardes y noches.

Pero ese pre-romanticismo ya no volvería a ser posible.

Ahora los mocosetes tienen su tuenti y ahí tienen acceso a todas las fotos que las amigas-de-amiga tengan a bien subir. Imagino que no serán infrecuentes las poses estudiadas y las maneras hannamontanescas (evolución siniestra y tempranera del spearsguarrismo). Esté en tu ciudad o de vacaciones, ahí la tienes, disponible siempre. Para verla, escribirle un privado, ponerle una canción o arriesgarte a que te bloquee.

Y pensar que servidor pasó tanto y tanto tiempo dando vueltas a una pequeña foto que cabía en la palma de la mano. En fín, puede que los nuevos tiempos le pongan más fácil la cosa a los nuevos romanticoides (si siguen existiendo) pero nadie me quitará jamás la sensación única que daba el conseguir cada nueva foto, cada nuevo encuentro por la calle. Cuando más cuesta, más gusta la recompensa.

Y lo que nos quedará por ver. Las redes sociales actuales son sólo el inicio… ¿alguien ha visto ya Caprica?

Hay que hacerse con esas gafas. Aunque siempre será mejor el conejo de la suerte.