“Un día te despiertas y medio dormido vas al baño. Te miras al espejo y cabizbajo te das cuenta de que algo no funciona. Algo falla. Puedes sentirlo, puedes saborearlo, puedes tocarlo. Puedes ver que no eres feliz”
Te leo y me encabrono con la vida aunque no tenga yo del todo así este domingo. Sí lo ha sido otras veces, lo ha sido mil veces…se te amontona la sidra de ayer en la cabeza (y quien dice sidra dice whisky y quien dice resaca dice otros problemas de la vida) y cuando el cuerpo comienza por fin a reaccionar se asoma sin remedio – y no da un respiro – la sombra del tenebroso lunes.
“El primer café de la mañana lo tomas al lado de la ventana fumando un cigarro. La calle está activa, la ciudad ya se ha despertado. Comienza un nuevo día, un nuevo día de mierda.”
Diántres, te entiendo pero juraría que en mi caso no se trata esta vez de la elefantería. Creo que tengo las chakras en forma…como si hiciera yoga y fuese un experto en pilates. Algo así debe ser porque creo que estoy bien… pero sin embargo el domingo no me deja ir a la cama sin leer algo más, sin escribir algo más. Algo falla.
Visito a Lola que anda molesta: ” Siento la expresión, pero… y una mierda. “. Creo que ya lo voy pillando, que ya sé lo que me pasa. “No todo el monte es orgasmo”
Es eso. Lo que me pasa es que…
“…me empieza a hervir la sangre y desearía una especie de Stalingrado, en el que toda esta chusma fuese ajusticiada en plena calle. Sin piedad ni vacilación.”
…que tiene mucha razón Javi con sus momentos…
…que no es el lunes lo que me pasa. Lo que me pasa es que estoy hasta la mismísima catenaria_circundante_propiamente de tener que vivir/sentir/percibir todos los días, y mañana otra vez en mi alrededor, en los mios, en todos o casi todos los que merecen la pena…la crisis del carajo
La prima de riesgo, las entidades crediticias, la austeridad de boquilla, el cinturón que sólo se aprieta por abajo, la revista Hola que sigue vendiendo casitas de ensueño y los canales progresiestas que adormecen al pueblo con sus historias sobre ricachones de Miami. Crisis, crisis. Mucha mucha crisis.
Pues nada, que no cuenten conmigo. Que yo me bajo por un rato y me cambio de barco a otro velero. Me declaro entonces pirata con parche en el ojo y cara de malo y viajo entre la tormenta descubriendo los retales (gran página) de la vida que sí merecen la pena.
“Yo no quiero ser bankero, quiero ser barkero, de esos donde las niñas bonitas no pagan dinero #quieroserpersona” (@MaioAlonso)
Porque como diría Lew Ashby: “Remember…at the end of the day it’s all about her”
” No te resignarás a vivir sin pasión, sin perfección, a llevar una vida que no sea digna de ser narrada. Por eso, largo de aquí, chica que lee; coge el siguiente tren que te lleve al sur y llévate a tu Hemingway contigo. Te odio, de verdad te odio.”
but…
“Cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti.”
Con estas historias ya sí. Ahora sí podré rendirme en brazos de la almohada. Sé que no es Stalingrado Javi… y que mañana volverá el café y la cara jodida en el espejo. Pero luchemos al menos por salvaguardar ese infinito de los sueños hasta que parte de ellos se hagan realidad y nos hagan más felices el camino.



