Blog Archives

Con Felurian acostada bajo el manto de Selene

(Pidiendo permiso a Kaguya)

Luna
Por Nick. K.

 

La luna sobria,

galante y majestuosa

custodia Valladolid

desde su altiva atalaya.

Es

la noche

de los gatos.

* Porque aunque cada vez esté más caro conducir hay cosas que no se pueden pagar…como recorrer kilómetros de noche, con la música atronando en el coche, mirando la luna asomar tras el horizonte y así evocar (y esquivar en cierto modo) el temor de un hombre sabio. 

La destrozamoldes

El recoveco que no se deja atrapar del todo. El cariño que no se regala con facilidad. La arista que tiene siempre una nueva punta por descubrir. Un conjunto de líneas que no sospechaba que encajaran tan bien con mis huecos. Ni siquiera sabía que hubiera tantos huecos. La respuesta al puzzle era un rompecabezas aún mejor.

La canción de que el tiempo no pasara.

Yo – que nunca fui muy listo – necesitaba alguien que se riera de mis frecuentes tropezones. Responde siempre, tiene más pelotas que yo.  Cabeza dura, nunca me compra una mentira. Es firme, decidida, apasionada y batalladora. Tiene mi respeto como nadie lo tuvo nunca y ese es un cemento especial.

Canta y desafina y lo sabe y repite con descaro. Sabe lo que quiere y cuando lo quiere. Es glotona y a la vez palillo.  Dice que odia a los gatos porque es igual que ellos: felina, rápida y reacia a las cadenas. Mimosa cuando te lo ganaste o tal vez si remolonea.

Se acuesta con la comedia de la vida, cuando duerme habla sola y siempre sonríe entre sueños.

Nunca sueña conmigo, nunca supe por qué…

Y si me voy a las estrellas me espera abajo divertida y me mira con ojos de que habré hecho yo para merecer este colgado. Observa de nuevo y relaja la sonrisa. Por mi, de mi. De ella.  De lo poco que le gusta el monocromo. De que esta vez sí dejará que la atrape en sus zapatillas verdes.

Y sí, she’s my baby

No eran blancanieves ni bellas durmientes porque la vida no es Disney ni acepta seres congelados.

Mi ciénega necesitaba a Fiona.

No hay partida

No es una historia elegante pero tampoco lo fue seguir viajando sin ti y menos aún verte reír en tus destinos. Escudriñando mi ausencia en el brillo de tus ojos.

Es verdad que murieron los momentos adecuados. Lo que quedara de sintonía acabó perdiendo la frecuencia. Hay impulsos que se sienten (“y punto” decías) pero los kamikazes enamorados no llevan cinturón de seguridad. No juegan con red, no permiten anclas en su afinidad.

Cielito, he venido a beber y a escribir. A jugarme el cuello a que lo que alguna vez tuvimos ya no renacerá. P del poema y puñal del que ya no rellenaremos las cuadriculas. La curiosidad no fue suficiente para vencer la losa del miedo. Las manos del destino pusieron cervezas donde hubo certezas.

¿Quién se acordaría mejor? Espina clavada – thorn in my side – de recuerdo de cuando tu brillo no necesitaba de intérpretes o subtitulos.

Quedados ahí, de consuelo en el mundo de los sueños.

No hay partida y ya da igual. Yo… tiro

El Yang

Square one

Llueve que te llueve servidor iba ya chipiau y el panorama imperante no pintaba alentador: empresarios, políticos, correveidiles, descorrecortinas y tragacanapes. Un barullo de gentebien con trajes, abrigos, corbatas caras y una colección de coches oficiales agazapados tras limpiaparabrisas furiosos.

Me adelantó entonces por la derecha y rozó mi hombro por primera vez. Quedé hipnotizado un rato hasta que se giró extrañada. A santo de qué me andará mirando fijamente el fulano éste con cara de dormido.

“Demonios, tiene las zapatillas verdes. Quiero conocer a esas zapatillas verdes.”

A message

Si la vida fuera un meme el panorama guardaba la retranca de las grandes ocasiones. Madrid-Barcelona, Beatles y Rollings, doctor Jack en lucha contra el ladronzuelo James. Audiovisual vs escrito,  borrosos frente a su oasis.  La vida no entiende de compatibilidades de meetic. Estamos perdidos Le Fleur.

¿3 G? Je, je, je.

Porque el alfabeto tiene más de tres letras y en ocasiones el alfa precisa de su omega para encontrar el norte. No había otro camino: el cheposo (cuerdas intrigantes de humor retorcido) tuvo que dar con su fata.

X&Y

Al fin y al cabo – se dijo – Oasis es como Xabi Alonso: a todos nos gusta Xabi Alonso. Lo de Guardiola habría que estudiarlo pero de algo habría que discutir.  Precisaron lo básico: acostarse tarde, rocknroll y el gusto de una cerveza fría.

Con Mira Sorvino hubo un jodido tema. @ (jungle boogie)

Cuando empieza este viaje…

Miau?

Conocerte, escudriñarte, espiarte. Intuirte.

El juego al que no debíamos jugar. Destapamos el tablero del cambio de rutinas y los caminos inciertos. Internamos avenidas de tu corazón, casillas que resultaron ser autopistas. Tenían peaje.

Vivimos en Jumanji estampidas y ciclones. Especial pasó a ser una palabra seria. Las bromas macabras provocaron impulsos suicidas. A mi nunca me haría eso, me repetía. Símbolos de la paz en los escaques de la guerra.

Conversaciones a medias. Funambulistas de la mentirijilla piadosa, equilibristas del equilibrio imposible. Mil razones para seguir peleando en los días raros. Diferente, distante. Callada, radiante.

Verano de carnaval. Gato sobre el tejado, perrito fiel. Palo, palo, palo.

¿Puede ser? Lo intenta. Eso de los adivinanzas siempre fue una castaña.

Y los planes de futuro empezaron a colisionar con los planes de presente. La hora del perro. Goin’on.

Guau.

Entrada 1 de 1712345...10...Final »