Que no haya españoles…pase. Se cambia el nombre al señor romano, Rome se convierte en Madrid y tirando. Pero…¿dónde está mi amigo Kublai?
Como era previsible, la vida se ha ido. El insomnio ha vuelto
Pd: Nosotros Sí tenemos Carrefour….
Que no haya españoles…pase. Se cambia el nombre al señor romano, Rome se convierte en Madrid y tirando. Pero…¿dónde está mi amigo Kublai?
Como era previsible, la vida se ha ido. El insomnio ha vuelto
Pd: Nosotros Sí tenemos Carrefour….
Summer in the city… aquello sonaba extraño. Un verano entero sin pisar la playa ni poder moverse demasiado: trabajo, calor, poca piscina. Ver fotos y fotos de los demás en sus orillas y sus montañas, sus continentes y sus prycas. Una cuesta arriba empinada sin dorsal del Tour de Francia.
Sin embargo, ahora no recuerdo mejor verano. Ha sido el verano de las pequeñas pero más grandes escapadas: un día en Pamplona, un día en Huesca, un día en Madrid, un día en la sierra, un día de remojo. Pequeñas pero intensas experiencias.
Me cambió el rostro y me creció el pelo. Gané tranquilidad mental y tuve al señor Morix para apoyarnos mutuamente. Aquí tengo amigos, pero el vecino ha convertido esto en una aventura de dos hermanos reunidos por la vida para acompañarse en un momento de inminente cambio para ambos. Lo recordaremos siempre: Hank y Rankle.
Sólo un ejemplo…al principio salimos a correr. A mi entonces quince minutos se me hacían eternos el primer día. Al menos pasaban ya dos años sin que hubiera vuelto a tener fuerzas ni ganas para salir a sudar un rato. Y ahora después…resulta que llegué a ganar casi diez kilos en estos meses. Se ve que el estrés acumulado (y ahora expulsado) se me fue a acumular en la cintura. A la vez y sin embargo, salgo ahora a correr 45 minutos y llego como un señor. La vida tiene estas cosas extrañas.
En resumen, que el verano ha sido único y se terminaba para abrir paso a nuevos rumbos. No sabía nada hasta ahora, pero daba igual. Sabía que iba a escribir esto y que iba a subir una foto determinada que reflejaba el verano mejor que todas las líneas anteriores.
Ésta, concretamente:
¿Me concede este baile?
Llega Octubre. Mi buen Morix coge el tren camino del sur. Malvado, se suponía que le tenía que abandonar yo a él y no al revés. Prometimos que si el verano acababa con buenas noticias lo celebraríamos con una comidaca en Artxueta. El que esté interesado, que se pase por el Facebú porque…parece que me quedo como mínimo hasta Enero. Zaragoza no me suelta y yo al Ebro le he cogido cariño.
Chica vudú, tenías razón. Oscense, el bar de U2 nos volvió a traer suerte. Julieta…no te libras de mi. Habrá más guerra, takos, sabinas y pañuelos.
Tengo la lengua tan afilada como tu tacón
“Eso habrá que verlo”
Curiosa peripecia la de los malabaristas del alambre. Llovía afuera y dentro no destacaban los chorros de luz. No habría sido extraño ver a Sam tocándola una y otra vez. Se respiraba ambiente de noche especial, fuerte espuma en la cerveza, brújula y compás recuperando su armonía. A su lado todas sonreían. Se sentían futbolistas de futuro prometedor bajo la atenta mirada de entrenadores que mantuvieran el ojo avizor con la tarjeta por dentro del bolsillo.
La mitad de los espejos mentían: Se dejaban la voz en risas sueltas, bebiendo sus lágrimas de la ansiedad. Tenía que haber truco. Como me dijo un tipo de Almería, son los problemas de tener una cara que no le importa a nadie.
He dicho que llovía, sí. Lo que no he dicho es que sufrían, pero no de espíritu.
¿Dónde vas tan rápido?
Al bar de enfrente, a ver al camarero para que me baile un poco el agua
Si es cuestión de bailar aguas, yo puedo ser esta noche tu profesor de fama
Lo sé, lo sé.
Chuik. Chuik. Pituca se fue, pero sonreía.
[ Para Morix, por unos tiempos que siempre recordaremos. ]
Hacía ya algún tiempo que no aprovechaba este rinconcito para hablar de temas generales. Últimamente dedico mucho el twitter a esos asuntos menudos (recomendaciones, vicios) pero esta vez requiere de más espacio.
Durante el verano he tenido varios buenos descubrimientos por la red. El más importante el de “En mal estado”. Pablo es viejo compañero de fatigas por Ávila, pero no había tenido el placer de leerle más allá de lo periodístico. Tiene el don de lo bueno y lo breve, que eso es dos veces don. Aviso, engancha mucho. Desde la sutil dentellada a la chispa iluminativa y un rostro tintado que me parece simplemente sublime.
Otro que sigue en forma es Manza. Le está sentando fenomenal eso de estar lejos de la urraca y cerca de los libros. Y estos días tocaba acordarse de Labordeta. Yo también lo hice por ahí .
Por lo demás sigo con mis planetitas. Desde ya queda nominada “La pizarra de Yuri” a los premios Trapseia como mejor bitácora del año. Me encanta. Por ejemplo, su historieta sobre el camarada Gagarin es muy curiosa. Por cierto, estos días está chulo echarle un ojo al cielo.
Y además pasarse un rato con los chistes de Montt que cada día son brutales.
Pausa y seguimos, que no sé si se han dado cuenta pero Elmo se ha hecho dueño de Youtube
Y os cuento mi otra gran historieta del verano…
Ya sabéis que las cañejas llevan a la emotividad y la emotividad a las promesas y los líos. Un señor cantantero me pidió que le escribiera una letra, que eso era tan fácil que lo hacía hasta alguién como él.
Gracioso el puñetero. Le dije que imposible, que no tenía ni idea de rimar y menos de dar ritmo y sentido a algo así. Me puso entonces un reto: coger una canción (sin decirle cual) y cambiarle la letra. Sin prisa ninguna. Luego él cogería el texto y al no saber la canción original, haría un ritmo diferente. Podría salir de una balada una cosa rockera. O de un heavy metal un tango. Como un juego. Aquello me pareció curioso y accedí.
Trampa mortal. He querido ser fiel al ritmo (rimas, repeticiones) de la canción y he descubierto que tiene más truquitos de los que parecía a simple vista. No se trataba sólo de rimar primera con cuarta, segunda con tercera. Tenía más juegos. Llevo entretenido con el tema ya varias semanas. Sale algo, poco a poco. Tampoco quiero entregarle una bazofia a las primeras de cambio. Pero no esperéis por mi parte una maravilla, que será la primera vez que intento algo así. Seguro que este cabroncete me lo mejora con creces, eso sí. Un “update” que diría Mourinho.
Si yo termino algún día y él consigue sacar de eso una canción, os lo haré saber. Al que adivinara la canción original, le invito a un kebab o helado, prometido. Es una canción rarita y poco conocida, no vaya a aparecer el hombre de las demandas con un puro. Pero vamos, intuyo que al no saber éste qué tema es, con el resultado final seguro que no la reconoce ni el espagueti volador. Lo que no creo que haga mucha falta explicar es quién es el personaje que me retó al asunto.
Diré que la canción está citada en trapseia, pero como hay tantas eso no supone una gran pista. Y tampoco es del siguiente grupo, pero es que la cosa me encanta y como venimos de una problematiqué… (peaso excusa)
Termino, que ya va largo. Ha vuelto la temporada de series…de momento voy a ver House, Como conocí a vuestra madre, Dexter, Fringe… y Caprica cuando vuelva. Pero como no sé dónde voy a parar próximamente, es posible que vaya un poco despistado y lento. No os aprovechéis de mi. Si veo un espoiler mataré un gatito.
Saludos desde el alambre en la mudanza de los malabaristas.
Los que nos quedábamos a comer en el colegio teníamos partidito diario antes de la primera clase de la tarde. Solíamos jugar dos o tres mayores con un grupito de infantería al que llamábamos “los enanos”. Había alguno que apuntaba maneras, pero les ganábamos en fuerza y centímetros. Y eso de ganar era casi siempre… excepto si aparecían los mayores. Entonces los enanos pasábamos a ser nosotros, como es lógico.
Uno de esos mayores era bastante grande y puedo dar fe de ello. Tras un salto al aire en pelea por un balón, el gigantón tuvo a bien caerse sobre mi brazo. Sonó a crack y me quedé cinco minutos tan conmocionado que no podía ver nada. Aquello me acojonó bastante, no vamos a negarlo a estas alturas.
Yeso al brazo…y mi gozo en un pozo. A pesar de estar escayolado las chicas no me hicieron más caso que antes. Sólo un poquito el primer día tal vez. Da igual, siempre fui un capullín sin talento para esos menesteres
20 años después tengo un sobrino mosqueado por el tema de que su tío trabaje en una cosa extraña que le hace estar lejos y sin unas reglas establecidas. Ávila es tranquilita y algo mecánica y por allá en el noreste al larguirucho no se le conoce coche, hogar estable, novia ni quietud. El sujeto comprachuches mantiene además una sospechosa tendencia a dormir poco o en horas poco habituales.
El enano va al Dioce, como su padre…pero no como su tío ¡¡Primera traición!! Bromas aparte, el chiquitajo llamó para decirme que había conocido a la novia de su tío de… “cuando tú eras pequeño”. Lo cierto es que ni siquiera lo fuimos y no porque yo no le pusiera interés. Pero era más fácil y poético (gracias hermanita) el darle la versión que dejaba mejor a su tío.
La realidad fue menos florida y fermosa. Ella creció y cada vez me fue haciendo menos caso. Llegado el momento, encontró al amor de su vida. El susodicho siempre nos había sacado un año y seguro que ya ni se acuerda…pero de pequeño se cayó sobre un pequeñajo enclenque al que le partió el brazo. Y años después ha dejado embarazada a su amor de infancia. Tampoco eso lo sabrá. La vida lleva por caminos raros
“Oye tío ¿Y si eráis novios por qué no te la quedaste?”
Mi pequeñajo está preocupado con el tema. Pero es que la vida a veces tiene una retranca humorosa muy rara. Será verdad lo de que te lleva por caminos raros
Y aquí seguimos, con exito diverso en función de la hora del día de la que hablemos. Mi generación busca su camino, afrontando los tropezones. Unos ya se rendieron, algunos no pudieron acompañarnos.
Veo a muchos otros levantar un estandarte cuando realmente sienten la bandera pirata. Unos aman, otros se resignan y encierran sus sueños. Por estas tierras, los tres últimos mensajes en el móvil son de dos lesbianas y de movistar . Ellas son estupendas y buenas amigas pero en principio no me van a solucionar lo de las preguntas del sobrino. Y Nokia… connecting people pero sin hacer milagros.
[... Estaba la noche más relajada, sin miradas del santo tribunal de la inquisición y el pavoneo...]
Renacuajo bribón, si algún día lees esto te contesto con estas líneas. Por el camino me fui quedando sin cada una de las chicas que quise y lo merecían. Algunas veces por falta de pericia y otras tantas por falta de ambición o cobardía puntual. Te equivocas y eso no lo podrás remediar nunca. Forma parte de ese juego que te enloquece y te atrapa y del que ya nunca podrás salir…aunque cada día descubras que lo juegas un poco peor. Y no te mentiré, desnudar estas miserias da cada vez más respeto.
Para colmo ni somos ya tan buenos en los partidillos ni Fito canta las canciones que cantaba antes
He abierto la ventana de par en par. Esta casa no es la más grande ni la mejor amueblada…tampoco es la más nueva ni la que tiene las bombillas más fiables ni luminosas. Pero giro la cabeza y tengo delante la cúpula más bonita de todo Zaragoza. Apenas hay ruidos. Lo bello y lo árido de la soledad concentrados a mi alrededor mientras le doy ritmo final a las teclas.
Sacrificios. Hay cosas que te tenían que poner en el contrato de la vida antes de elegir la carrera. Si no nos gustara tanto esta droga..
[... Y lo que parecía bueno se vuelve malo, lo malo apetecible, lo bueno dudoso…qué sé yo... ]
Creo que por fin me ha salido la foto que buscaba. La última vez que nos pusimos trascendentes (y eso fue antes de ayer) sonaban Bono y compañía. Al día siguiente todas las elucubraciones resultaron inútiles.
En el futuro más cercano, una línea inexistente en el horizonte. Por si acaso me he entregado a Moment of Surrender. Bip, bip, bip.
[Unknown caller]