Blog Archives

Cuerdos de atar

“Es que si fuera al revés…es decir: ella me deja a mi un pen drive y yo, como soy cotilla, miro a ver qué musica tiene y me la copio…y luego, cuando sé que lo va a leer, pongo una estrofa de una canción…Si fuera yo sería una ficha tamaño tapa de alcantarilla, pero claro, como es mujer…”

Eran buenos tiempos para esa lírica de tramadores de sueños (de mi un pandero) en busca de fumadoras (peregrinos de sendas escondidas). Embarcados en una ruta (bajel abulense que llaman) serpenteante y llena de recovecos. Un paseo en el que Guimansán y servidor nos turnábamos en el papel de Caronte y Cerbero para escapar de una corriente turbulenta.

Orfeo (que era azul y bastante mona) triunfó y las cataratas se disiparon para un Indiana que ahora puede cantar conjugando el verbo Nos. Por eso este jueves no pudimos engañarle para que viniera a Zaragoza a completar el terceto de amigos recopilados para disfrutar de la bendita insistencia del genial Rafa Pons

Pons en el Centrick, Zaragoza

Ana Moneo al aparato grabador

El lostiano Pons nos acercó su “Insisto” al Centrick en Zaragoza. Un concierto para el que me traje a Jósatres desde Ávila. Rafita no se creía que hubiera venido alguien desde tan lejos mientras el gran Joe se preocupaba por ser el único del cuarteto que no sabía del destino de Jeremy Bentham. Entre cervezas filatélicas y sonrisas numismáticas dio comienzo el concierto que culminó entre bailes mayonesa después de que Pons nos batiera (y se batiera) con su apetecible canallesca.

Dejaré ya de acumular más líneas para dar paso a un artista que vale la pena: Rafa Pons

Esta vez sólo tuve la culpa de semiproducir/sugerir la entrevista, Rafa puso el encantamiento con sus canciones. Por eso sólo me pedí subir la versión corta… La entrevista al completo la podéis encontrar por aquí.

Me conformaré por mi parte con daros un regalito. A la próxima me dejo engañar para subir a los tablaos…

¡Qué bien te veo, Rafa!

Las musas son un poco putas

Estos días es arriesgado atribuir frases, de la mía unos dicen que es de Dalí y otros que de Picasso. Quien fuera, lo que vino a decir es que no creía en las musas.. pero que de existir esperaba que le pillaran trabajando. Mi problema tiene los mismos protagonistas pero en distinto orden: Las musas me pillan trabajando pero no en los pinceles sino en perseguir celebérrimos y deportivos pinreles.

Por eso no le doy a la tecla tanto como me gustaría. Y por eso me embarqué en un nuevo viaje iniciático para poder enunciar (por ejemplo) que Madrid bien vale sus cañas. En Parrondo, lugar asturiano de la villa y corte, me junté con un gallego para recordar que 90 minuti en Segovia son molto longos. Con Illo refresqué la sensación de saber que mi vida necesita de su patatoférica ironía. Con la pareja oasis me anoté mentalmente que a veces a las buenas gentes les llega de repente la tranquilidad que da un amor correspondido. En otro escenario Marazu servía un tequila y entonaba versos de Quique González mientras yo maldecía la profusión y cobardía de las parejas acomodaticias y envenenadas.

Contrastes. Regresé imbuido de reflexiones, de musas chocando en las paredes de una cabeza llena de ciercera. En el tren me acabé el libro de Labordeta que Deivid (definición de amigo) me había entregado nada más reencontrarnos en Callao. La voz de Renfe anunciaba su destino a Sants cuando decidí que ya me atrevía a reencontrarme con la chuleta que me había anotado al rebuscar en la mitad de mis espejos:

“Ya agote todas las frases, o tal vez no. Pero todas siguen diciéndome lo mismo”
.

Cántame algo Rafita que todo este rollo suena a que es lunes de nuevo y la vida no está por el proyecto..

“…y me hacen dudar
de todo lo que digo.
No consigo crecer, misma escena otra vez
Improviso, te largas y no sé que hacer
apoyado en un mal decorado, tiembla la pared
Si es la vida un teatro yo soy mal actor
Siempre olvido mis frases y el apuntador
suda y se está callado.”

P.D: Ahora que ya no sé si Flipy es Berto o Berto es Flipy me pregunto (que el Mempec me perdone) si prefiero a Tyler o a Shakira.

Ru (looks like a lady)

Iam estis…

Todavía era todo inocencia pero la noticia resultaba tan maravillosa que no comprendía que pudiera ser real. Tendría seis o siete años y ya no iba muy desencaminado en mi sospecha: ¿Todavía nadie había previsto que se podía limitar y sacar provecho a la cultura?

Fue un día maravilloso y ese día me hice socio de tres distintas, hablo de bibliotecas. La maravillosa noticia que me cambió la vida fue que había sitios en los que te prestaban libros.

¿Y es gratis y por 15 días? ¿Y puedo tres a la vez?

Desde entonces me iba con mis tres libros cada quincena, paraba en la hemeroteca, me leía unas revistas. Ya habría tiempo para estudiar lo que las retrógradas pretendían adosarme a base de memorieta. Yo vivía feliz entre mis aventuras de Los Cinco, mis pesquisas conLos Tres Investigadores y mis viajes junto a Asterix. Me leí toda la balda de Agatha Christie y (tanta información adquirida después) ya no recuerdo ninguno de ellos. Tal vez “Diez negritos”, que leí en Almuñecar mientras jugaba una interminable partida de Ajedrez contra el software más lento de la historia.

Con el mar de fondo. Mar que hace tanto que no visito, esclavo del reloj.

“Guardas los suspiros
de corazones rotos
y todas las miradas
de los hombres
que se sienten solos…”

¿Dónde coño han quedado esos días? Desde que empezó el año he empezado (sin terminar) cuatro libros y ninguno es de una biblioteca. Ese Rubén de los 90 ya llevaría seis libros completos y estaría camino de los nueve. Cierto es que ahora existe internet y sigo leyendo compulsivamente, aunque ya no sean libros. Resistiremos, espero.

Tal vez sea un misterio en qué momento perdimos la inocencia y caímos en el juego que nos impone la vida. Ese en el que tienes que dar gracias por poder seguir adelante sólo porque otros están peor. Ese en el que algunos siguen viviendo a cuerpo de rey, ese en el que se premia al paniaguado, ese en el que da escalofrios pensar a cuánto toca por habitante el dinero destinado a salvar el sistema financiero. Esta perra cadena de montaje en la que te das cuenta del sentido de las palabras que escuchabas de pequeño en tu coche sin entender bien su significado: correveidile, chupóptero, abrazafarolas, lametraserillos. Esos no entran nunca en crisis. No pierden nunca la chispa del enchufe. Esos dan sentido a la palabra recolocación.

He perdido el valor. Aquel devorador de historietas sabía lidiar contra el trapicheo sin tapujos. Me cuentan (yo no lo recuerdo) que en unas elecciones se me acercó un político con un globo. Yo lo hinché pero se voló y el amigo buscavotos, exhibiendo una sonrisa bobalicona, procedió a comprarme al anunciar “Ey, traedle unos caramelos al chico”. Yo le aguanté la mirada y con toda la dignidad que ya no sé si mantengo le espeté: “Vale, pero no te pienso votar”.

Me reconcome saber que no tengo el valor de perderme por Birmania. Y saber que no lo haré a pesar de que tengo a mis propios dragó embarcándose en el viaje que nunca haré y del que siempre me arrepentiré. Lamento que nos hagan perder los sueños y lamento acordarme cada día más de Goñi cantándole a la sábana del cuerpo de su mujer. Me desalienta no poder todavía cambiar los fuegos de artificio por neones que no se apaguen.

¿Crisis económica, crisis de confianza? La crisis es de sistema. Del sistema entero, de los puñeteros amos del mundo y del tinglado montado a su alrededor para uso y beneficio de los nanines de turno. Porque Nanin no es uno, Nanin es la metáfora de la metástasis llamada España.

“Don’t get sick, don’t get wise or they’ll gut you with a jistice where everything is lies
March down Main Street, complain if you want but it’s twenty years straight for the losers at the front.”

En fin, que tanto había leído de pequeño sobre crímenes y espías que espero no sorprender a nadie si confieso que mi mayor ídolo era Anacleto, el agente secreto. También confieso haber llorado al saber que fuera de Zipi y Zape no había planes ZX para escapar de los problemas.

Este cuento se acaba sin perdices. Este mundo con las reglas marcadas te invita a aprender esperanto para entender a los espias que todo ocultan menos su desfachatez.

El silencio no responde a tus versos perdidos

Una pin-up – sin pretenderlo – me puso sobre la pista de la frase que andaba buscando…

“No sois otra cosa que una pandilla de cerdos locos, sinvergüenzas con agujeros en los bolsillos de los pantalones, que vais por el mundo implorando un centavo por caridad para tomaros una cerveza…¿Y todo para qué? “

Me parece que Billy Wilder no es una mala contraréplica a la réplica. Yo escribí de prostitutas… Y mientras nada de eso se concreta intentaré seguir un camino aunque acabe vagando y vagueando entre la improvisación … y me respondieron desde la hartura de la escatología

Y qué quieres que te diga Vio… que te lo cante Meritxell Naranjo mejor…

[ Gracias Anular por ponerme sobre la pista ]

……………………

….

. Aunque la verdad es que ya puestos a hablar de prostitución…hoy he recordado lo que una nudibránquica compañera me dijo en su día al conocer la obra ganadora de un premio de escultura: “Que la pongan en la rotonda de los bomberos, así el garito de al lado ya no necesitará las luces”. No ha sido ahí, pero la amenaza se ha consumado. Gensanta, que ciudad. A quién se le encenderán algunas bombillas.

.. Meanwhile, echo de menos esos cafés aunque ahora mismo no sea viernes por la mañana.

… Porque no me quedo vegetando en lo presente, sigo andando. Mi buena noticia de la semana es que el gran Rafita saca disco. Insiste. Asi que – queridos hijos de buda – a hincarle el diente y la oreja. Por aquí enlazo el sonido que ya nos adelantan. Disfrutadlo y ¡ Olvídate de ti !.

…… Nos cuenta Lola que anda como servidor, esperando nuevas aventuras. En lo que los dioses de kobol escuchan nuestras plegarias, el amigo Judas nos propone un viaje por la teoría del big bang.: 20 minutos de risas recomendadas. Y de Kaley Cuoco también, sí.

… Asi que como apenas ando robándole de nuevo demasiadas horas al sueño he pensado en dos nuevos vicios

* ..Hacer caso a esta recomendación

* .Y comprar la continuación de esta historieta.

Por lo demás este fin de semana volveré a pasear por la Gran Vía medio año después. Amo Madrid: Deivid, Aitorsky, Peyton…soy todo suyo.

(Buen fin de semana a los lectores)

Para las camareras que quisieron escuchar

Por alguna parte leí que fue el instrumento más comprado durante unas cuantas décadas y no me extraña un carallo. Varias de mis canciones preferidas incorporan su sonido y es cierto que hay momentos que sólo me apetece escuchar ese sonido: el de una armónica.

Bien sabéis que servidor es más de escuchar guitarras. Calamaro decía que nada sonaba como un piano. Pero cómo no emocionarse con la armónica del gran Quique cuando culmina sus recuerdos entre conserjes de noche…

“Tú siempre estabas dispuesta,
es domingo por la tarde
la suerte es una ramera de primera calidad
y los conserjes de noche
cuidan de los hostales…”

O cómo no sentir un pequeño escalofrío al recordar esta siguiente melodía mientras paseas entre la nieve y el cierzo, asustando al huracán

“Cuando tengas caducas mis urgencias
Cuando queden mis zapatos sin usar
Cuando ya no encuentres restos de ceniza
Ni mi ropa sin guardar por donde quiera que vas…”

….Pero si hay una canción con armónica a la que regreso semana tras semana, sentimiento a sentimiento, escalofrío de noche entre huracanes…esa es Come pick me up. Una de mis canciones preferidas desde la primera vez que la escuché.

Ryan, una armónica poderosa ya desde el inicio y esa letra

“Come pick me up
take me out
fuck me up
steal my records…

(…)

I wish you’d make up my bed
so i could make up my mind
try it for sleeping instead
maybe you’ll rest sometimes
I wish I could…”

A wonderful song, dice Letterman. Creo que me toca volver con Ryan fuertemente en 2009. En fin, ahora turno para vosotros… ¿Quién me ejerce de Claire Colburn y me dice con qué canciones de armónica me llenaría la semana?

Entrada 21 de 28« Primera...10...1920212223...Final »