Juguemos a un juego. Y sólo vale poner uno, que sé de alguna que se sacaría actualizaciones de tuenti hasta colapsarme mi americano servidor azulito.
Os propongo elegir un momento de una película que os guste, unas escenas a las que regreseis cada poco tiempo para saborear las frases, la atmósfera o para recordar lo que en su momento os significó.
Yo ataco con Río Bravo. 1958, Howard Hawks en la dirección y John Wayne en escena. En la peli también aparece Ricky Nelson, estrella músical juvenil del momento. Tres nombres para una gran película.
Sin embargo, para mi lo mejor está en los otros dos protagonistas de la escena que ahora os subiré. Un tremendo Walter Brennan, eterno secundario pero ganador de 3 Oscars. Tullido y viejo pero experimentado y oportuno, sobre todo al final.
Y mi preferido, Dean Martin. Borracho y derrotado, incapaz de sostenerse en la barra y finalmente recuperado para la causa de ayudar al sherrif en apuros.
El momento al que vuelvo una y otra vez (yo diría que cada vez con más frecuencia) es ese en el que para aliviar la espera del enfrentamiento final…Brennan coge la armónica, Nelson la guitarra (que para eso estaba) y el plano se va a un chulesco Dean Martin que empieza a canturrear
“The sun is sinking in the west
the cattle go down to the stream…“
En fin, que he puesto una canción pero se acepta cualquier tipo de propuesta o sucesión de escenas. También posts enteros al estilo del que ha colgado Casandra sobre “Dentro del laberinto”.
Bueno, ¿quién se anima? (Oh, Cindy Cindy… yo hago trampas que soy el pistolero dueño del rinconcito, jaja)
Cáspita. He descubierto este jueves que ya se percibe claramente que anochece antes y que efectivamente va quedando atrás el anterior solsticio. Recorrer pasillos es la actividad que normalmente realizo a las horas en las que baja la luz y todavía no me había percatado de ello. Peero , hoy tenía el día libre y he aprovechado para dejar la casa más brillante que la paellera de Villarriba… y también para acudir a mi postergada cita con un simpático robotito: Wall-E.
Todo lo anterior me ha suscitado un par de preguntas:
- ¿Cuándo tendrán los prebostes mundiales la feliz idea de cambiarnos la hora de nuevo? La respuesta era la temida… ¡¡Pronto!!
Por cierto, a la película echadla un vistazo. Es ingeniosa, conmovedora y divertida. Que no lo digo yo, que lo dice Claudia Puig (y es verdad).
Repámpanos. ¿Habéis visto el típico jueguecito de hacer combinaciones extrañas? En plan “Parecidos Razonables”…
Pues bien, puedo prometer y prometo que si pienso en una mezcla entre Bruce Willis y Demi Moore lo más feo que me saldría sería exactamente… ¡Su hija! ¡Qué espanto, por dior!
Recontracórcholis. Pues nada, que al final me tuve que perder el concierto de Coldplay para el que Violetta me había reservado entrada. Mi querido JC sí estuvo y algo deja entrever por su felicidad en paquetes de cuatro. Si alguien más tuvo entrada, que deje comentarios o crónicas y sensaciones sobre el evento.
(Yo escuché Yes via teléfono móvil)
- Jc, te dejó un video que he encontrado de tu “In my place”
¡Rayos! Ha empezado House y yo que todavía no le he pedido a mi primo el de Arkansas que le diga a su mula que me descargue el envío. (Ejem). Siguiendo las lolainstrucciones también me he “pedido” Fringe y estoy ya a la espera de la vuelta de How I met your mother (22 de Septiembre). Being Ted Mosby.
¡Play! Y me voy marchando que tengo que mandarle unos textillos a mi buena amiga Snows que si no nos pone a correr como Mili&Vanilli.
Sólo una curiosidad para terminar. ¿Queréis saber qué canción era la número uno cuando nacisteis? Pinchad aquí. La mia era…
(En Usa)
(Y en UK)
Nada más, precaución si salis a la jungla de cristal, una vez que hemos conocido lo que realmente da miedo de Bruce Gilis…
Vamos con una de enlaces y de repaso a mis mejores descubrimientos semanales en internet antes de que haya cualquier desgracia mañana contra Italia y tenga un humor de perros que guau.
1. Ha llegado el verano…como pudo corroborar mi alergia y mi tradicional donación de sangre de inicio de temporada. Mientras Illo vencía su particular síndrome de cuartos y vencía a Guimansán en nuestro torneo de Pro “Joe’s Trip Tournament”, yo celebraba mi tercera posición afanándome en encontrar el maldito epixtasol.
2. A bordo. Cuestiones organizativas. Alguno se habrá dado cuenta de que he cambiado algunas etiquetas en lo que se refiere a cosas televisivas o de cine. Dentro del nuevo señalador de “La caja a-tonta” he puesto un subindice llamado “A bordo de Serenity” que agrupara a mis entradas preferidas en este ramo o las que hagan referencia a momentos que me han encantado.
De momento le he dado ese punto especial a mis posts sobre “El Ala Oeste” y “Galáctica” y sobre la peli “Once”.
¿Y por qué Serenity? En homenaje a la mutilada serie Firefly. [ De nuevo la idea viene por inspiración - recuerdo - culpa de Microsiervos ]
Y también debido a su sintonía-careta que me chifla y que os adjunto.
And for Summer Glau, forever always desdelueguing.
3. Esta semana el paseo por los dominios de la señorita Berinto (, Lola) ha resultado muy productivo…
—–>3.1 porque uno de los acertijos me ha encantado en su sencillez. Hasta me parece “bonico” esteticamente. Vale, será porque lo he acertado. ¿Te atreves?
—-> 3.2 porque el otro día pasó por mi Msn como Speedy Berinto pero me dio tiempo a ver una foto de un gatito precioso. Y en este Flickr he visto más de sus recopilaciones. No os lo perdáis, amantes felinos. ¡Miau, Sawyer!
4. Hablando de suavidad, de felina, de arañazos de sentimiento…me alegra ver que Helarte está vivo y en forma. Llevo una horita de sábado atizado con su música.
…me voy a buscar a Guiomar. No la vi el sábado pasado por San Bernardo, voy a comprobar si no le habrá dado por dejarse caer junto a la muralla a mi pequeño Rock’n'roll
Y así paso las tardes huyendo de las particulas blanquitas que me hacen estornudar, soñando con encontrarme dos gintonic en una habitación tal vez de hotel y cuestionándome sobre los designios de éste curiosamente (y por llevarme la contraria, supongo) misterioso universo acelerado.
Ya sé que hay suficientes problemas en la vida real (económicos, políticos o éticos) para que yo ahora les plantee uno del futuro y que tal vez nunca haya opción de hacerlo realidad.
Pero acabo de terminar de ver la cuarta temporada de Galáctica y he recordado otras películas, libros o series en los que se juega con ese futuro en el que la inteligencia artificial u otras inteligencias no humanas puedan adquirir forma humanoide o similar. Y me apetece plantearos un dilema.
El genio de Isaac Asimov ya ideó las tres leyes de la robótica:
# Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por su inacción, permitir que un ser humano sufra daño.
# Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
# Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley
“Doctor, I’d like to kiss you goodbye.” “All right… but you’re so damned ugly.”
Cambio la pregunta trampa que da título al post y ato más en corto. ¿Crees que podrías enamorarte de otro tipo de inteligencia que no fuera humana, si eso fuera posible en un futuro y llegáramos vivos a tal hipótesis?
Lo pondré más dificil. En Galáctica durante mucho tiempo no se sabe quiénes son robots (Cylons) y quiénes no porque han adquirido apariencia humana. A ver quién es el guapo o la guapa que le diría que no a Tricia Helfer.
La respuesta tal vez la tenga de nuevo Isaac Asimov con su obra “El hombre bicentenario”. Se puede ver también en el final de la adaptación en película. Dos claves: mortalidad y capacidad de ser libre.
Por eso, y sin entrar en spoilers, me está gustando tanto el desarrollo final de Galáctica. Cuando ya nadie sabe a qué principios aferrarse. Con ese (para mi) capitulazo de ruptura Cylon, el 4×02 Six of One (link con spoilers) . Con este final de mid-season tremendo en su desenlace de desolación.
Con algunos humanos que de repente se saben robots sin saber qué pensar de si mismos, de sus sentimientos. Con el Almirante Adama derrumbado por no tener nadie (o nada o cosa) en quien confiar… En fin, llamadme friki o de todas las maneras que queráis por todo lo escrito anteriormente, pero me parece una gran serie.
Me la recomendó Peyton un día en pleno Gredos y desde entonces estoy enganchado a “la estrella de combate”. A la acción por supuesto pero sobre todo a los dilemas personales (o robotales) que plantea. Quedan apenas 12 capítulos para el final. Me muerdo las uñas.
Pd:
“I am talking about loving relationships about 40 years from now,” David Levy, author of the book “Love + sex with robots”, told AFP at an international conference held last week at the University of Maastricht in the south-east of the country.
“… when there are robots that have also emotions, personality, consciousness. They can talk to you, they can make you laugh. They can … say they love you just like a human would say ‘I love you’, and say it as though they mean it …”
(…)
British scholar Dylan Evans pointed out the paradox inherent to any relationship with a robot.
“What is absolutely crucial to the sentiment of love, is the belief that the love is neither unconditional nor eternal.
“Robots cannot choose you, they cannot reject you. That could become very boring, and one can imagine the human becoming cruel against his defenseless partner”, said Evans.
Pd (2): Ya, ya sé que en lo que no se me aparezca por mis circuitos la amiga “Número Seis” me podría dedicar a la vida real y a los amoríos reales. Pero..un día más se me está haciendo de madrugada y todavía tengo que ver “La vida sin Grace”…
Fue un mediodía después de que el genial Manuel Galán nos contase en la radio cómo empezaron los Dire Straits. Me metí en Internet a buscar más sobre la historia de esos sorprendidos Charlie Guillet o John Stainze cuando escucharon los acordes de Sultans of Swing.
Lo que vino a contarnos Manel es que los entonces desconocidos Knopfler llevaron a la radio una pequeña grabación de cuatro canciones sin mucha esperanza de que fuera a tener gran repercusión. Pero esos sublimes guitarrazos no pasaron inadvertidos y pudo empezar la leyenda de estos grandes del rock.
Este fin de semana creí sentir algo similar a lo de Guillet o Stainze, un estremecimiento por la espalda, viendo el tremendo final de la segunda temporada de “El Ala Oeste”.
Todo empieza después de “lo de la señora Landingham”, con la imagen del presidente Josiah Bartlett atravesando la catedral…
“Gratias tibi ago, domine.
haec credam a deo pio, a deo justo, a deo scito?
cruciatus in crucem
tuus in terra servus, nuntius fui; officium perfeci.
cruciatus in crucem
eas in crucem”