El autor
El pistolero que dispara estas palabras y perpetra estas páginas atiende al nombre de Rubén Negro Torres. Nací en Ávila en el verano de 1983 y posteriormente estudié periodismo en la Universidad Sek de Segovia. Mi carrera periodística comenzó en Radio Intereconomía Segovia para luego estar ligada durante alrededor de cuatro años a Punto Radio y Televisión Ávila. En la actualidad la vida me ha llevado a orillas del Ebro donde trabajo en ZTV, Zaragoza.
Como queda explicado en la sección “Detrás de Trapseia”, ésta no es mi primera experiencia blogosférica. Sí es la primera en la que vuelco experiencias vitales y también profesionales. Es mi rincón de libertad en el que compartir videos, canciones, pensamientos, opiniones para que las debatamos, nos emocionemos y establezcamos vínculos. La red me ha dado buenos amigos y grandes lecturas y siempre he querido y logrado que mis bitácoras sean un lugar de encuentro, armonía y buen rollo.
Si eres un troll, éste no es tu sitio. Internet es muy grande y tus faltas de respeto pueden tener cabida en cualquier otro lugar, uno tuyo propio mismamente. En ese sentido cualquier insulto, falta de respeto o actuación con mala fe será objeto de invitación al intruso a coger la puerta de salida. He comprado unos gorritos preciosos para tal efecto. En el caso de que se llegue a lo delictivo (amenazas, insultos graves, apologías innombrables), lo denunciaré a la Guardia Civil de inmediato. Es mi dominio y no lo acepto.
Dejemos unos puntos muy claros. Me gusta rebatir mis ideas cada poco tiempo, leer a unos y otros y cuestionarme cada creencia. Sin embargo, eso no significa que no tenga una ideología clara. La tengo y creo que puedo apuntar unos márgenes claves en los que definirme. Puedo decir firmemente que creo en la democracia y en la libertad como valor supremo del ser humano. Soy agnóstico pero no por ello anti-religioso, allá cada cual. Creo en un sistema político republicano y laico. Creo que España necesita una profunda regeneración democrática, cambiar su ley electoral, imponer listas abiertas y separar de manera efectiva el poder judicial del político. Considero que el nacionalismo es posiblemente el mayor lastre que tiene nuestro estado. Soy abulense, español y europeista. Castellano de nacimiento y aragonés de adopción. Me encanta viajar y mi fórmula es sumar, no restar. Creo que el Estado debe actuar en las parcelas justas de la vida pública, para garantizar unas reglas de juego. Del mismo modo, apoyo que también aparezca para controlar y atacar las injusticias sociales.
Por todo ello no me considero dentro de ningún “ismo”. Como decía antes soy de los equipos de mi tierra, especialmente del Real Ávila y seguidor también de mis nuevos equipos de adopción en la ciudad en la que vivo, Zaragoza. Pero ese forofismo se queda en el deporte. No soy de ningún partido político ni me alegro cuando ganan unos o pierden otros. Me alegro cuando ganan mis ideas e intento en la medida de lo posible entrar al debate de pensamientos cuando pierden las mías. Soporto por ello con dificultad a los que siguen consignas ciegamente “porque lo ha dicho Zutano y así debe ser”.
En cuanto a mi vocación, desde siempre quise ser periodista. De pequeño repartía un periódico a mis compañeros de clase, para quienes me convertí seguramente en un ser extrañito, por decirlo suave. De guaje fui un sabiondillo insoportable en matemáticas y por eso cuando dije que estudiaría periodismo, mis progenitores se tiraron de los pelos. Claro que lo mío era vocación y todavía no sabía el significado de salario base y hacienda somos todos.
Abro esta página también para dar un paso más en ese oficio de estar pendiente de la actualidad. Creo firmemente que en el futuro, o quiero creerlo por el bien del oficio, cada periodista que quiera recibir ese nombre tendrá que abrir un rincón en el que permitir contacto directo con la sociedad a través de las posibilidades que ofrece la red de redes. Además, Trapseia nace creo que en un momento de rebelión en la red. Internet es libertad y ahí hay que estar. Si después de eliminar mis anteriores espacios no volví antes a estos parajes fue por dos puntos. El primero, que abrir un espacio te exige un compromiso y un seguimiento que aún le iba a quitar más minutos a mi maltrecho horario. Y el segundo, fortaleza. Una bitácora te da muchas alegrías pero también decepciones y enfados. No hay más que asomarse a cualquier foro para comprobar cómo la envidia, la mala idea y el cainismo se adueñan de espacios ideados para el debate o el encuentro. Me faltaban bemoles para decirme a mi mismo “adelante”. Ahora creo tenerlos y confío en que seamos más los que construyamos que los que destruyan. Incluyo en construcción la crítica para mejorar.
En periodismo, mi ídolo siempre fue Juan Antonio Cebrián y echo tremendamente de menos su calor en las ondas nocturnas. Pasar miedo con su zona cero, emocionarme con sus pasajes de la historia, inundarme de sus noticias verdes. Por lo demás, soy revertiano y estoy enfadado con el mundo. “Contra la estupidez, la maldad, la superstición, la envidia y la ignorancia […] Que es como decir contra España, y contra todo”, como decía Quevedo en Alatriste. Mataría por los que quiero, especialmente por mi sobrino. Eso sí, soy joven, inexperto, mejorable y no he venido a dar lecciones a nadie. Me intereso por demasiados puntos y el que mucho abarca poco aprieta. Me considero en renovación permanente y conozco algunos de mis defectos. También alguna virtud.
Me siento rodeado de buenos pretorianos, gente a la que admiro. Tengo amigos que dignifican esa palabra y me resisten a pesar de mi humor corrosivo, pedante e inaguantable. Personas con las que hablar y compartir muchos temas, minutos y carreras. Algunos tienen su link en esta página y cada uno aporta su punto de vista. Se podrá comprobar que he enlazado páginas de diferente pelaje. Como decía antes, me gusta leer aquí y allá. Que nadie se llame a engaño en ese punto. Toda ideología basada en el respeto democrático cabe en este espacio.
La música me apasiona y aparecerá bastante por este rincón. Las historias de amores prohibidos, desengaños y averías me pirran. Musicalmente tengo tres referentes: Ryan Adams, Ariel Rot y Quique González. Saldrán bastante por estos lares. Espero y quiero tus recomendaciones musicales y de lectura, ya sea de otros blogs o libros. Me gustaría escribir novelas como Javier Marías y crónicas como las de Juanma Trueba, aunque de momento me conformo con intentar ponerle un punto de vista diferente a las noticias de Zaragoza. Pido para ello también tu ayuda y consejos.
“La Caja A-Tonta” es la categoria que en este blog sirve para agrupar las noticias o comentarios relacionados con la televisión, espacio que tanto critico, odio y amo a la vez. En cuanto al celuloide, he descubierto como tantos otros de mi generación el placer de seguir versiones originales y apreciar el trabajo de los actores y actrices sin el a veces horrible doblaje. Los subtitulos forman parte de muchas de mis tardes.
En definitiva, creo que a mi vida le sobran horas de sueño y le faltan minutos. Me gusta vivir y no entiendo a los que se aburren. Les quitas la “a” y aunque suene a alemán, lo resultante les queda que ni pintado.
Ésta es mi declaración de intenciones y estas son las reglas de juego de Trapseia. Aquí es donde me ubico y es lo que defiendo. Por si no lo dije antes, bienvenido.
Nota al pie de haz
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Bueno, como sé que te hace ilusión…!!! pues nada te escribo esto y espero ke eso ke pones de “Intentaré contestar lo más rápidamente posible” sea verdad!!! jajaja
un besazo y sigue asi!!
Seguiré viéndote a través del cristal!!!
¡Qué sería del deporte sin perseguirlos y perseguirlas con nuestros objetivos!
Al otro lado de la pecera seguiremos incordiando. Gracias por pasarte, vulcanóloga