“…Y está el relato del ahorcamiento de tres hombres, el buzo, y del suicidio. Hay historias de coincidencias, y casualidades, y cruces, y cosas extrañas, y de tal y cual, y de quién sabe. Y generalmente decimos, bueno, si eso saliese en una película no me lo creería. No sé quién conoce a no sé cuál y tal y tal y tal. Y, en la humilde opinión de este narrador, ocurren cosas extrañas a todas horas. Y así es, y así es. Y la vida dice, quizá nosotros hayamos acabado con el pasado pero él no ha acabado con nosotros”
Mi historia con Aimee Mann ya la he contado antes . Nuestra relación, por tanto, es conflictiva. Está ahí en el Ipod con todos sus discos, alguna canción siempre dispuesta a ser descubierta. Pero no acudo casi nunca, es tabú. Hay puertas que es mejor no desgastarlas o hacerlo sólo en ocasiones especiales.
Hoy lo hice (dejado el hiato toca buscar el diptongo). Sin dar más detalles de los necesarios a eventuales amigos de lo ajeno, diré que el tren a su salida deja una bonita perspectiva de mi casa de Ávila. Ahí dejé un sobrino, unos nuevos dragones lanzafuegos, un coche, unos cds, un garfield, nuevas fotos. Muchas dudas. Una invitación de boda (no la mía). Me puse sentimental.
Di al Play. Lo siguiente ya fue Guimorcondo y mi cabeza dando giros: Así que Magnolia, ¿eh? Tom Cruise diciendo barbaridades, historias cruzadas, tal y cual.
Como Magnolia, ahora mismo yo tampoco parezco tener aquí un hilo conductor. Viaje en tren: parón mental -> recomponer fichas = Imposible. Si antes fui listo, ahora soy alérgico, me han salido canas, tengo un pitido interminable en el oído izquierdo y la doctora Remy nunca me hará el diferencial. So sorry Tom, en esa cruzada sigo siendo el mismo desastre del parque.
Tiempos extraños. 2012, New Age, Aquarius. Google, Hacendado, velocirraptor y señoras. Ladrillos, paro, latrocinio como ocio nacional.
Llego a Zaragoza, con ganas de poco. Síndrome post vacacional agudo. Paseo mi sordera mientras busco a Venus y Mercurio. Me enredo en todo lo que se me ha acumulado por leer. Caliento un tupper. Me pongo otra vez a Aimee Mann mezclada con Stereophonics. Sigo leyendo, veo Fringe. Busco alguna motivación para poder apagar la luz o escribir algún desahogo por estas tierras blogueras.
Lo encuentro.
Puede que algo esté cambiando. Quiero creerlo. Off.
Me echo una cabezadita y aparezco en un banco. Fantasmas del ayer, pero no hay beso. Y eso no es un banco, es el trabajo. Y no me va a dar tiempo, se me pega la hora. Y esa sala de reuniones… ¿ahora es una cafetería?… ¿me toman el pelo o me lo cortan? ¿Pero aquí hay beso o no hay beso?
do i want the perfect wife but perfect ain’t quite right shopping every day take it back the next break they say the more you fly the more you risk your life… Esto no puede ser real.
Abro los ojos. Ya hay escrutinio y los diez de la quiniela no se van a cobrar. Sí, ya está aquí el lunes: “Business, as usual“. Aunque esperemos que pronto nada sea tan usual.
*..the loneliest number even worse…


