Monthly Archives: octubre 2009

Not fast enough dear

En lo primero que pensé al leer el titular fue en Joel Osment (que por lo que se ve ha crecido). Lo recordaba aturdido en el fondo del mar, destrozado por quedarse sólo y sin sentido de vida en la peli Inteligencia Artificial.

Llamadme tremendista pero tanto avance en microhistorietas parece conducirnos inevitablemente hacia la infelicidad… Asi que según un fulano el hombre del futuro podrá correr más que una vespino y a cambio será menos natural que Lindsay Lohan. Vale, lo esperado…pero hasta en Gattaca había algo bonito y sin embargo lo que dice el amigo Ray Kurzweil suena a aburrido y maquinal.
“Nanorobots sustituirán nuestras células sanguíneas y funcionarán miles de veces más efectivamente. Si queremos ir a un modo virtual, los nanorobots apagarán las señales del cerebro y nos llevaran a donde queramos ir. El sexo virtual será algo muy común.”

En definitiva, un gran Bú. Que se presente Lobezno a repartir estopa. O mejor Lolaila, que tiene el laberinto en forma:

“Cuando me dijeron que le darían el Nobel de química (o medicina) al inventor de Pílper, las píldoras de personalidad, me pareció por una parte merecido pero, por otra, quería arrancarle la cabeza al jodido inventor… “
Lectura disfrutada: pílper.

Y hablando de estos mundos, vamos con un repaso a las series del tema…

Es el trailer de la interesante Riverworld. Caras conocidas a las que habrá que esperar a 2010 para ver. También para Caprica que ya tiene varios poster y tienen buen aspecto

Lo que ya estamos viendo es Flashforward que no sé a vosotros pero a mí me está encantando. Y además – y no sé por qué me acuerdo justo ahora – este lunes tenemos más Dexter.

Aunque tirando del baúl de Casandra yo preferiría a Sonic, claro. Grandes esos vecinos de Arcosur.

Que no se os erice mucho la semana, buscadores de anillos.

Si haces trampas al mus…

Corría la era borbónica de 2003 o 2004 en uno de esos meses universitariamente fatídicos Hora zulú… unos segundos antes de las 10:00. Una mujer de verbo fácil y casi siempre impertinente se acerca a mi mesa…

- Oye Rubén, ¿cuál era el tipo de letra en el New York Times?

- Y yo qué carajo sé si hace cuatro horas estaba en arduas negociaciones con Ibrahimovic en el Championship Manager

- Esta vez suspendes

- O no. Cucu me protege.

Cucu era San Cucufato, ahora de viaje por tierras andinas. En cualquier caso saqué una enseñanza de aquella mañana…nunca más apagaría el discman (eran otros tiempos) hasta que en la clase reinara el silencio absoluto. ¿Oye, tú te acuerdas de, sabes si? No sé nada, carallo.

Pero, pero, pero…eso significaba apurar el estudio y salir de casa con el tiempo justo para llegar a la universidad. Eran nueve minutos dos segundos lo que tardaba de mesa (de la habitación) a mesa (del examen).

No es que me cronometrara sino que me ponía una ayuda. Al salir del portal daba al play en una canción lo suficientemente alta para no escuchar impertinencias y lo suficientemente larga para que durara todo el trayecto. Decía la cosa…

“Taste me you will see
More is all you need
Dedicated to
How I’m killing you…”

Otro de mis momentos preferidos era los sábados acudir a la consulta del Doctor Madaleno (con Tinto) después de haber estado viendo al Caja Segovia. Tenía para ello que subir Via Roma hasta el Acueducto. Era una dulce travesía (ya con mp3) que se degustaba…a pelo:

“Me dice un descolgao
vete pa´ la “Buhardilla”.
No sé qué buscas tú
pero hay niñas bonitas…”

El caso es que la cosa la tengo ahora más boluda. El trayecto de casa al trabajo me dura entre 15 y 18 minutos dependiendo de la gracia que tengan ese día los semáforos… Aquí siendo peatón puedes tener abierto el cacharro hasta mitad de la calle y tenerlo luego de rojo del descansillo para delante. Es más, como desde la historia anterior suelo andar siempre con auriculares el primer día casi acabo convertido en ketchup enfrente de un F. Secos el Rincón.

A lo que iba…¿alguien tiene un buen menú sonoro de esa duración o un pack de canciones? De momento lo más socorrido suele ser dejarlo todo en manos del aleatorio o bien tirar de Ley Innata o Calamaro&Fito…

Nunca se empieza una batalla tarde…

Por cierto, saqué un 4´98 en ese examen, nunca se me dio bien el diseño y la autoedición. O tal vez sí, pero ese año había que ganar la Champions.

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