Daily Archives: 14 octubre, 2009

One light burning

Tengo que confesarte un secreto, me fía el pequeño dartacán: Quiero montar en el gusanito loco pero antes quiero dar una vuelta y buscar a Julia ¿Me acompañas?

Esquivamos trenes de la bruja, boletos que prometen secadoras y hasta un mosqueado conjuntos de ponys. Pienso que todo y nada ha cambiado. De cristinas, anas y mariajos he pasado a julias. Y aunque ahora no es mi mano la que tira, si es mi bolsillo el que lo paga. Además – pensándolo bien – eso de las camas elásticas podría resultar todavía divertido.

No procede. Además, Julia no está o bien se esconde. Los amores se van complicando con los años. Al principio te dejan saltar a la comba, luego no te dan coba y al final acabas pasando por el aro. Un hulla hop…gira como manecillas de un reloj…maldito Marazu, seguro que al final acabo viendo a su padre y él se me vuelve a escapar.

Y ahí está Antonio en la banda del Adolfo Suárez, más delgado. Desilusionado, cansado de luchar contra tanto mequetrefe y crecidito alfeñique. Un iluminado da un discurso que el conjunto aplaude por inercia, aborregada de tanta sobredosis de necedad. Me vuelvo a acordar de El Dorado y nuevamente de ese viaje a Segovia. No me salen las palabras para decirle que es mejor caminar, me temo que ya conoce bastante bien este boulevar de los idiotas

“Yo dejé mi alma empeñada en una calle sucia y gris
a cambio de este sueño por vivir

Y mil tipos me persiguen locos por verme caer
colocándome sus trampas a los pies
pero me escapo de ellos como tú de mí”

Fin del viaje, cojo la maleta. Calamardo sufre un ataque de Bob Esponja mientras el pequeño me acerca su regalo de Eurodisney: Es recogido y recogedor, amarillo, tiene dos ruedas y es fenomenal para apilar montoncitos.

Lo miro cien kilómetros después y le hago rodar por el salpicadero. Llevo una bolsa fría con comida y un aquarius que va menguando parada tras parada. Un atasco, dos atascos, cinco horas y una llegada final con demasiados semáforos y no menos zanjas.

Aparco la maleta sin ganas de abrir la cremallera. Wall-e sale del bolsillo y preside ahora la estantería.

Hoy (y robo metáfora) el sol amanece por el oeste