Ahora que te llaman Gardel, no olvides lo que él decía…
verás que todo, todo, todo es mentira… (Buen y bético fin de semana)
Ahora que te llaman Gardel, no olvides lo que él decía…
verás que todo, todo, todo es mentira… (Buen y bético fin de semana)
Ataquemos cuales contadores…
1. Los años pasan y los pensamientos vuelven a su ciclo post-veraniego:
“Mi galería de personajes odiados se ha engrosado con un pertinaz huevón a quien Alá tenga en sus mazmorras: El inventor de los semáforos de Zaragoza. Desconozco si puede existir alguien más inepto o más perversamente maligno. Porque o bien le salió mal aposta o bien estamos ante el creador del más complicado cálculo algebráico que los universos conocen. Su mérito consiste en lograr la inigualable maravilla de evitar que dos semáforos luzcan verde de forma consecutiva en tu camino por Zaragoza.” (Septiembre de 2008)
Hace un año mi cabeza se resistía a la idea de tener que abandonar el coche. Los garajes no entraban ni entran dentro del presupuesto y la zona Ora todo lo inunda. El complot es complejo: los semáforos todo lo retrasaban y retrasan y ahora que no hay Expo ni Fluvi…ha llegado el tranvía y sus obras.
Además, vuelven los niños y cada vez hay menos aparcamientos ergo cada vez tengo que abandonar al cuatro ruedas más lejos y acabo cada noche retorcido pensando si mi coche seguirá donde lo dejé enterito con sus espejos o si más bien se encontrará desahuciado sin ellos. Y lo que es peor… un sentimiento me llena de zozobra a cada minuto que pasa: ¿No se le habrá ocurrido a nuestro señor alcalde levantar otra zanja justo en donde dejé aparcado a mi pequeño? ¿Estará mi joven seat en la malvada cárcel de los gruistas?
Y para rematar, si no son pájaros será la lluvia tonta o el polvillo del ambiente. El caso es que volveré y el coche estará… sucio. O directamente no estará. Pero al menos hoy Luis Piedrahita me ha hecho reir: Casablanca queda lejos, pero volveré a pasarte el trapo, pequeñín…
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2. Sigo a vueltas con el apocalichis… Enderesulta que estoy viciado a los videos del canal ianuaStella de Youtube. Y viendo uno de ellos me quedé pensando que mucha lista de meteoritos turinescos y todo el copetín, pero… ¿Qué pasaría si chocara un gran asteroide con la Luna? ¿La sacaría de órbita y se nos podría venir encima? ¡Respuestas quiero! (O en su defecto un Bruce Willis con L.Tyler)
3. En lo que se nos acerca Tutatis… sigue pasando el año y seguimos teniendo que dilucidar quién se lleva alguno de los más ilustres premios de esta página: quidiota internacional del año, frase del año… Se aceptan propuestas. De momento, quedaros con estos jedi de la sabidurida que nos recopila el lolaberinto. También se recomienda echar un vistazo a los redignos candidatos a los premios Darwin. Y luego dicen que servidor es torpe…Falaciosos.
4. En Pozuelo tendría placa. El delicuente digo. Grandísimos en El Mundo Today: ¡Son tan monos! [Dedicado a J]
5. Jaumear ataca de nuevo. Y su fiereza no tiene límites. ¿Que no? Su carencia de fe resulta molesta…Al menos en Barcelona, donde pueden pasar cosas maravillosas:
6. Y para despedir…justo castigo: El otro día fui infiel al Hacendado…y claro. Pasa lo que pasa. Aunque doy fe de que está bueno…
Por cierto, Marazu…Moker…. no somos nadie.
Los buenos acaban la película en torno a una buena mesa. El vaquero baila con la dueña del local (todos sonríen felices) la cámara se aleja y del humo de la chimenea surge el “The end”. La bondad ha triunfado de nuevo sin dobleces, los malos han vuelto a la reserva. Quien dice vaquero dice Mickey con Minnie o dice Doctor Martín con la cuñada Alicia. Lo importante es que se acabó el disturbio.
Pero no, en la verdad no es así. El hombre detrás de la cortina de la droga trapichea con el poder político. Aquí el abogado está enfangado, el político está enfangado, el jefe de policía está atado y para sobrevivir todos necesitan caer en el juego. Por otra parte, el yonki no bajó a ese mundo porque sí. Las escuelas no tienen buena pinta. La decadencia lo impregna todo y sucede así porque al final todo está conectado.
The Wire es la serie que te enseña lo que normalmente prefieres no mirar pero siempre has sabido que estaba detrás de todo. Si estás pensando que esto no va a ninguna parte, aquí te muestran el por qué. Desde el todo a la parte, de la aguja al pajar. Todo unido y todo corrupto. El policía es alcohólico y calculador. El asesino es gay y cariñoso. Si tocas la mierda, te ensucias. El niño se va haciendo mayor y al final la vida que le toca le convierte en el nuevo matador que en apariencia no tiene ni motivos ni escrúpulos.
En la realidad no hay un protagonista, todos lo son. Cada uno complejo y con dobleces.
Rules change. The game remains the same.
Del análisis implacable no se libra nadie, por supuesto tampoco el fantástico mundo del periodismo. Harto de estereotipos, ver este serie te hace sonreir de forma macabra. Sonríes porque es tan crudo como real. Macabro porque lo que cuenta no es bueno.
Pasará el tiempo y seguro que vendrán a mi mente nuevas situaciones y escenas. Hace tiempo que la realidad no la sacamos en los periódicos. Todos saben que el último fichaje o un accidente de coche serán las lecturas más visitadas del día. No importa hurgar en lo que realmente se cuece. Nadie cuenta lo que hay detrás del jefe mafioso. No interesa saber qué hay realmente en el lugar en el que se decide. A nuestra pantalla sólo llega la cara del títere o en su defecto la actuación de Oscar del político o empresario.
Y no se cuenta porque detrás está el dinero. El poder que conecta a la droga, el ladrillo, el político, el fútbol, el periódico, la televisión, la policía. Todo. Nos quedamos con el maquillaje y – unos más y otros menos – todos jugamos la mentira. Yo juego la mentira.
En definitiva, es duro volver a la realidad cuando te la acaban de presentar sin trampas. Así es The Wire.
Pipipi-pipipi. Nuestro nunca cumplido sueño bohemio nos hizo perseguirlo por La Manga de terraza en terraza, de mesa en mesa, de éxito en éxito. Su bigote, su interminable sonrisa y su sintonía indespegable le hacía merecedor siempre de las monedas de rigor.
Era un hombre pegado a su guitarra, un tipo feliz y despreocupado: Pipipi-pipipi. Al rato ya sólo sabíamos seguirle silbando detrás mientras su bigote cantaba y recantaba un éxito que ya nos anticipara en su día la jovencita Laura Valenzuela…
Entre calóre y calóre que hacen, me dio por recordar este momento y ponerme a silbar. Silbar canciones que tienen silbidos, quicir. La primera que se me ocurrió me llevó hasta Moscú…
“The wind of change blows straight
Into the face of time
Like a stormwind that will ring
The freedom bell for peace of mind
Let your balalaika sing
What my guitar wants to say…”
Y entre silbido y silbido me monté al coche de Calavera. Su nuevo invento es “El Cd de los éxitos” e incorpora la mejor canción de cada uno de los mejores grupos. Por ahí se pasaron los Guns´n´roses. En el recopilatorio estaba Paradise City, aunque me prometió incorporar para la siguiente aquella que silbaba…
“Said, “woman, take it slow and it’ll work itself out fine
All we need is just a little patience”
Said, “sugar, make it slow and we’ll come together fine
All we need is just a little patience”
Pero no todo está en el lado del heavy. Retrocedo un poco, viajo de vuelta a España y me quedo con un temita de Tam Tam Go. Llegué a silbarlo con cierta destreza en épocas de primeros desamores y desencuentros…
“…para qué decir adiós
Si los golpes te hacen fuerte
y te atreves hoy a ver el sol”
Se me vinieron a la mente estas tres pero me salen más: la canción del Puente sobre el Rio Kwai, Joyride de Roxette, The Stranger de Billy Joel, Love Generation, Jealous Guy de Lennon, Sitting on… de Otis Redding, ¡el silbido de Muchachada!.. y por encima de todas… Don´t worry, be happy. No me extrañaría encontrarme al hombre del bigote silbándola.
Evidentemente la pregunta del día es… ¿cuales son vuestras preferidas? Además de pediros que añadais contenido a la lista. Yo lo que no paro de silbar es un pegadizo tema de P¡nk que aunque ahora mismo no pegue mucho con lo anterior, la verdad es que no me resisto a poneros…
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Esta nueva idea complementa a otras antiguas que os invito a revisitar: canciones de/con luna, canciones dulce/sweet y canciones con armónica.
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Buen fin de semana, yo me encargaré de terminarme The Wire, ya os contaré…