Se dice el pecado pero no el pecador. El que habla por la radio casi siempre tiene delante a un técnico (generalmente grandes tipos) con el rec preparado si se te escapa alguna perla digna de ser guardada en los archivos secretos del ordenador. En Ávila cada 28 de Diciembre rescatábamos algunas perlitas y preparábamos un especial de gazapos. Una vez por Pucela alguien me reconoció no por haber salido en 400 rondas regionales sino por uno de esos grandes momentos. Es que uno cuando la prepara lo hace para varias ciudades a la vez, que la risa sea regional.
Una compañera de otra radio, a la que escuchaba desde pequeñito, me confió un día que su mejor aportación a estos manjares sonoros fue decir un día “socabrón” en vez de “socavón”. Me acordaba ayer de la anécdota mientras recorría andando el camino desde el Príncipe Felipe a casa. No era difícil que se me viniera a la memoria mientras esquivaba obras, zanjas, tranvías. A ver si descubren el tesoro pronto, lo mismo encuentran a Prisciliano.
Creo que necesitamos un superhéroe
Bueno, hoy no contaré la mejor perlita mía porque muchos aquí la conocen. Sí contaré otra situación menos conocida y que no se notó mucho salvo porque mi técnico tuvo que subir la sintonía un par de veces.
El informativo arrancaba a las 13.45 e ibamos mal como de costumbre. Serían y 42 y le dí a imprimir. Había algún problema en un corte y corrí hacia el estudio. Pim, pam, pum…de vuelta hacia la impresora.
Pocos días antes nos habían instalado un par de televisores chulos que colgaban del techo con sus correspondientes hierros de apoyo. Estarían a 195 cm. Lo sé porque mido 189 y ya empezáis a intuir lo que paso. Exacto, cuando andas no le daba. Pero si corres das como saltitos asi que me comí la instalación con patatas.
El golpe debió ser muy gordo porque ahí no se reía ni Peter Parker. Cuando me levanté medio groggy ya sí que empezaron las risas y las burlas. Estaba aturdido pero seguía cabezota asi que me encaminé a leer el informativo…no sin antes tener la ideaca del día: Fuí a la máquina y saqué una coca-cola. “Con esto tiro, azuquitar y así nada de mareos”.
El informativo salió, sí. Pero el primer minuto estuve con la voz quebrada y el resto de los minutos…con gases. Toda frase de más de cinco palabras fue un castigo tener que terminarla…
Pues bien, me cuentan que una deportista de altura de Zaragoza – distraida mirando el móvil – ha tenido esta semana un percance similar. Al menos seguro que pudo luego tomarse una coca-cola…
Me acordaba por eso de esta anécdota y también de la de los socavones. Y mientras, cada vez más multas, cada vez más obras, cada vez más despidos (lo he leído justo ahora cuando terminaba de escribir esto..asi que sirva como un homenaje a aquellos mejores tiempos).
En fin, que ni hablando de cosas graciosas puedo terminar una entrada sin algo malo. Sí, sí, España va muy bien y el extranjero no veas. Un brindis por los so cabrones que justifican su chiringuito en llenarnos de socavones (aclaro: estoy a favor de las obras pero en contra de los gastos innecesarios de asesores, lametraserillos y consultores varios). Reivindiquemos mientras la terapia del humor…hasta que nos cobren por reir. Que nadie dé ideas…



ah, las prisas y los gazapos, qué bueno! si nos ponemos cebolleta te cuento de haber bajado a tomar una caña con gente de prácticas 15 minutos antes de un informativo de radio… subimos como un rayito, habiéndolo dejado todo preparado… era otra cosa, y alucinaban…
¡¡¡Jajaja!!! ¡Muy bueno lo de "socabrón"!
Eso le pasó a una persona con la lámpara de mi habitación que además es de bronce de esas antiguas, menuda leche se pegó. xD
Es cierto: el humor es una buena terapia, quizá la mejor.
¡Un abrazo y que tengas buen lunes!
Twitter: trapseia
Estoy viendo Redes y me está poniendo Punset de buen humor, asi que ahora subiré un par de cosillas de Oliver y Benji. O-a-o-a… jaja
C, me traje de Ávila algunos cortes que tenía en cds guardados.. algún día de estos me pondré a subirlos. Mi favorita, una entrevista a una fan de Bustamante que pasó noche en la plaza de toros…
Aunque las mejores anécdotas que me han contado (que no se puede contar) ocurrieron allá por la Avenida de Portugal. Seguro que te sabes alguna que otra…jaja. Pero eso mejor contarlo entre cañas
Yo me sé tu mejor anécdota jajaja nos la contaste tomando cañas de esas con granizado de limón antes de la cena de los bestias… q lejos queda ya…