Being Lemoni Snicket

Desde que la primera Ambar me la puso en el camino supe que esa pitufina aparentemente inocente era una fiel sujetacorreas del perro Vader: El lado oscuro poderoso en la rubia es. Se me acercó sigilosa y sibilina, dando sus tradicionales saltitos a lo Laverne en “El día del tentáculo“.

“Ahórrese los cumplidos, negrito batango. Estoy aquí para ponerle presión: El emperador está molesto. Deberá usted coger una piragua.”

Esa era la bienvenida que me tenían preparada. No contentos con hacerme trabajar el día de mi cumpleaños…ponen a prueba mi habilidad. Imagino a mi biografo Deivid escribiendo en un futuro: “Tres cosas caracterizaban a ese pobre chico: hacer chistecillos malos, tener una nariz frágil y ser patoso y manazas a partes iguales”

Pero no me iba a amedrentar por la amenaza… “He esperado mucho por este momento, mi pequeña amigo rubia”, le espeté. Aunque engañado: sí que hacía falta subirse a la piragua (cosa que ahora pensándolo tranquilamente resulta lógico…no ibamos a grabar desde la orilla)

Llegamos a Las Playas del Ebro: Todo eran bañadores y chanclas. Calavera y servidor vestíamos uniforme de trabajo, isdisir… camiseta, vaqueros y deportivas. Apropiadísimos para la experiencia.

Pero no se cumplieron los malos augurios: lo que encontramos entre los ebronautas fue un grupo de gente estupenda, con ganas de desconectar y pasar un buen rato…y tal vez esquivar el agua que te llegaba a la cara de cuando en cuando.

Llegamos calados, pero no nos importó. Lo díficil era condensar en tres minutos lo ocurrido en tres horas y media. Con la mano de Calavera y de quien les escribe, éste es el resultado

Y así llegué hoy lunes a la redacción, contento y satisfecho de no haber protagonizado la imagen del fin de semana. Pero la serie de catastróficas desdichas se abalanzaba sobre mí sin yo esperarlo. Era el principio del fin, ahora entiendo el nombre querida Anawy.

Porque…¿Qué es lo peor que te puede pasar si necesitas con urgencia un favor que requiere de cierta habilidad? Pues sí, que tu única opción sea Faro, el de trapseia.

La mañana transcurría calurosa y sin sobresaltos. Las once en el reloj, Anawy se acerca algo temblorosa y con cara de preocupación. Me pide un favor.

“Rubén, necesito que me coloques el hombro”

Lo primero que hice fue cerciorarme de que estaba segura: puse mi mano en su hombro y muy serio le pregunté ¿Estás segura? El sabio lector ya sabe que tan hábil maniobra acertó en cuál era el hombro descolocado. Tras el grito de rigor y la mirada de dulce asesinato, intenté la hazaña. El lector, que sigue siendo sabio, ya sabrá a estas alturas que lo único que conseguí fue hacerle aún más daño a mi compañera.

La delicada situación se ponía peliguada hasta que uno de los manitas de Zeta se atrevió con la operación: “Es empujar y hacer clijs y luego clack para que encaje y sujetas porque se sale y así hasta que se queda”. Servidor resultó muy útil: cedí mi brazo derecho para que Anawy apretara, mordiera y maldijera mientras volvía a recuperar su brazo derecho.

Me hizo prometer no contarselo a nadie…pero esto es como la peli de The Ring…si no lo cuento podía ser que el lado oscuro me acompañara hasta mi regreso a Dagobah.

Tranquilidad, amigos resilientes: La alianza rebelde continuará surcando las aguas.

{ Leave a Reply ? }

  1. q bonito relato! :)

    lo prometido es deuda no?!!

    gracias Negro x tu aporte a mi colocación hombrera, si hubiera tenido uñas probablemente te hubiera cortado las venas!

    la próxima vez recurriré directamente a Alfonso con mi.." no si me pasa a menudo"

    un beso

    Killerllana!!

  2. Claro, desde que la primera cerveza (¿sólo fue una?) te puso en mi camino supe que tendría que emplearme a fondo y que tendría que hacer valer mi lado oscuro para ganarte en la batalla.
    http://gorillaartfare.com/wp-content/uploads/2009
    Igualitas, igualitas…

    Y allí estaba negrito batango de betún: algo torpecico en situaciones extremas (como cuando se descoyuntan determinadas partes del cuerpo) pero entrañable al fin y al cabo.

    Yo prometo seguir poniéndote a prueba con algún repor de esos que te hacen protestar una semana entera (si es que luego te dan mucho juego..), pero ojo, esa no era ni mucho menos mi bienvenida. ¿Quedamos entonces en que estás deseando tener una mascota, no? Esa si va a ser mi bienvenida. Y es que cumplir 2X bien vale una guerra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.