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Archivo para febrero, 2009

There’s a kite blowing out of control

Viernes, 27 de febrero de 2009 1 comentario

Spotify anuncia a bombo y platillo el nuevo disco de U2 y yo me intenté dormir entre esas nuevas canciones. Intenté y lo hice…porque el sueño acumulado desde el fin de semana me ha tenido k.o. El caso es que ya nada es como en tiempos de All that you can’t leave behind, que seguramente no fue su mejor disco pero es el que en mejor estado de ánimo me pilló. Hay canciones que llegan en el momento adecuado y ahora que ha pasado el tiempo de purgatorio para las mismas y lo que me significaban, el disco vuelve de nuevo a caminarme en los auriculares

Walk on. Caminando y caminando sigo desde entonces con las mismas costumbres. En Segovia, el discman se llenaba con cds de canciones de 10 minutos, que era lo que tardaba de casa a la universidad. Con mis cascos puestos entraba a la habitación del exámen cuando la canción moría y así me libraba de tener que escuchar a petardas y zanganicuetos que tenían siempre en la lengua la pregunta exacta para darte cuenta – un segundo antes del inicio – de que no tenías ni frakkin’ idea del examen. Master of puppets (S&M) era la estrella si al matadero iba con cuatro horas de estudio escasas.

Eran los tiempos en los que apuraba cada martes, jueves, viernes y sábado para poder vivir todas las noches universitarias que quedaban. Una amiga que cruzaba la treintena me contaba entonces que no desesperara, que no cambiaría todo de la noche a la mañana. Un día vivirás sólo y te conocerás mejor – me dijo – y no serás muy diferente del que ahora eres. “Sabrás entonces mejor tus defectos y virtudes, tus letras y manías”.

No cambié tanto desde entonces, saliendo de casa con el tiempo justo para llegar a la hora. Llegando un pelo tarde si pillo el cruce con el semáforo en rojo. Escuchando canciones pero ahora en mp3. Y bueno, sí, ahora soy más de No Leaf Clover .

Lo que me pregunto es si ella seguirá allí, contemplando el Ciguiñuela.

Bolsa

Era mi río. El de mi barrio, San Lorenzo. Tenía que cruzarle dos veces si iba a la universidad, y algunos días hasta cuatro o seis si la noche acababa entre cañas en La Churrería. En el puente de San Lorenzo, donde el bar “El Puente”, una bolsa había acabado misteriosamente enganchada a un árbol. El enganche era tan perfecto que pasaran huracanes, secanos o lluvias torrenciales, la bolsa seguía ahí día tras día. Tomé la costumbre de saludarla al pasar y nunca faltó a su cita. Tampoco un año después, en la graduación.

Deben haber pasado dos años sin que visite a la dama de las catedrales. Me pregunto si la bolsa permanecerá ahí mirando a los universitarios que sigan mirando distraidos al cielo. Seguramente no es la metáfora más bonita, pero así son los recuerdos. Es probable que en sus mejores días la bolsa no portara nada más que unas simples coca-colas. Y sin embargo los años pasan y esa bolsa colgada del árbol se ha quedado con mis recuerdos.

Tal vez talaron el árbol y la bolsa voló buscando libertad, como una cometa fuera de control.

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Pd: “Deja de ir al gimnasio y tomarte asteroides de esos”, escuché hace unos minutos. No me lo decían a mi, ya nunca volví a los gimnasios. Ya sólo sigo walking on

Las musas son un poco putas

Lunes, 23 de febrero de 2009 2 comentarios

Estos días es arriesgado atribuir frases, de la mía unos dicen que es de Dalí y otros que de Picasso. Quien fuera, lo que vino a decir es que no creía en las musas.. pero que de existir esperaba que le pillaran trabajando. Mi problema tiene los mismos protagonistas pero en distinto orden: Las musas me pillan trabajando pero no en los pinceles sino en perseguir celebérrimos y deportivos pinreles.

Por eso no le doy a la tecla tanto como me gustaría. Y por eso me embarqué en un nuevo viaje iniciático para poder enunciar (por ejemplo) que Madrid bien vale sus cañas. En Parrondo, lugar asturiano de la villa y corte, me junté con un gallego para recordar que 90 minuti en Segovia son molto longos. Con Illo refresqué la sensación de saber que mi vida necesita de su patatoférica ironía. Con la pareja oasis me anoté mentalmente que a veces a las buenas gentes les llega de repente la tranquilidad que da un amor correspondido. En otro escenario Marazu servía un tequila y entonaba versos de Quique González mientras yo maldecía la profusión y cobardía de las parejas acomodaticias y envenenadas.

Contrastes. Regresé imbuido de reflexiones, de musas chocando en las paredes de una cabeza llena de ciercera. En el tren me acabé el libro de Labordeta que Deivid (definición de amigo) me había entregado nada más reencontrarnos en Callao. La voz de Renfe anunciaba su destino a Sants cuando decidí que ya me atrevía a reencontrarme con la chuleta que me había anotado al rebuscar en la mitad de mis espejos:

“Ya agote todas las frases, o tal vez no. Pero todas siguen diciéndome lo mismo”
.

Cántame algo Rafita que todo este rollo suena a que es lunes de nuevo y la vida no está por el proyecto..

“…y me hacen dudar
de todo lo que digo.
No consigo crecer, misma escena otra vez
Improviso, te largas y no sé que hacer
apoyado en un mal decorado, tiembla la pared
Si es la vida un teatro yo soy mal actor
Siempre olvido mis frases y el apuntador
suda y se está callado.”

P.D: Ahora que ya no sé si Flipy es Berto o Berto es Flipy me pregunto (que el Mempec me perdone) si prefiero a Tyler o a Shakira.

Ru (looks like a lady)

Caminando, pero no sólo

Martes, 17 de febrero de 2009 8 comentarios

- Ey, Guimansán. Si estos hijos de la pasta nos eliminan no lo paguemos con la máquina de tabaco.

Minutos después era yo el que le daba un puñetazo a dicha máquina, pero de alegría. Pasan los meses y ya no sé cuántas veces habré vuelto a youtube para ver este video: ¡Te va a castigar Dios, De Rossi!

Se lo intentaba explicar hoy a mi realizadora, argentina: Lo de Tassotti y Luis Enrique, lo de Salinas, lo del nefasto Al-Gandhour, lo de cada dos años, la maldición. E Italia, siempre Italia.

Catarsis, liberación: una generación de futbolistas había arrasado con los complejos que arrastrábamos desde décadas atrás. Le comentaba todo esto mientras seleccionábamos imágenes para tapar un reportaje especial. Una charla con uno de esos protagonistas, una conversación con un fenómeno: Álvaro Arbeloa.

* Un video que no habría sido posible sin las gestiones y la locución de M.Meneses y la mano editora-montadora de Sol Bufi.

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Aprovecho para poneros unos enlaces que resumen esta semana de inactividad por el blog…

1. Va de videos:
ahora toca uno del programa “Adoquines” de mi compañera Adriana Arpa, entrevistando al siempre genial Paco Cester. ¡Suerte con la operación, monstruo! Esperemos que con este video se quede con la moral alta.

¿Es muy complicado seguir? “Sí, pero es inevitable” (Cester, genio)

2. Y otra de músicas.
Nomino a Spotify como “Hallazgo internáutico del año” para los próximos Premios Trapseia.

Y ¿qué carajos es Spotify? Yo en su día leí esto y me parece el mejor resumen posible.

3. Y hablando de internet…
esta ideaca es la mejor tonterida que he visto esta semana.

4. Acabemos con libros.
No hace mucho escribía sobre lectura…y desde entonces me he aplicado un poquito más a ello. Hace años me leí “El ocho” y me encantó. Llegué a escribir un correo electrónico a la autora, cuando en aquellos tiempos eso de internet sonaba raro. Y me contestó.

Ahora han pasado los años, he leido la continuación…“El fuego” y no me ha gustado nada. Por si acaso, para no derribar viejos mitos, no releeré su antecesor.

…. Y para los que de vez en cuando (navidad, cumpleaños) me insinúan que qué libros tengo en mente leer en el futuro, me pido el de Labordeta. Si no se os adelanta el ratoncito pérez podríais….

Buena semana (y nos vemos en Zaragoza hasta el jueves, el viernes en Madrid o el sábado en Ávila).

Besos viajeros ( y por favor, si eras tú vuelve a llamar )

Buscadme a Joey Lucas

Sábado, 7 de febrero de 2009 Sin comentarios

Sábado entre cifras, estadísticas, tácticas y principalmente cuestiones domésticas. Me quedo con dos números de todo este periplo sabatino: El primero, el fatídico 1004, al que he tenido que reclamar el dichoso pack antivirus que te colocan by the face. Peripecia esa, todo sea dicho. El segundo, el número de días de este mes: 28. La pregunta era… ¿Y por qué narices Febrero tiene 28 días?

Y ya que estamos, una de números y cine…

Sigamos.Que aquí no dimite ni Dios es algo que ya se sabe, al menos no somos italianos. Ya que tendremos que aguantar un tiempo más con algunas caras, al menos seguiremos usando los consejos de ministros para alimentar de nuevo los Premios Trapseia. Nominada en la categoría de frase del año la impredecible Maleni:

“Si la borrasca cambió de una forma impredecible no lo pueden predecir, pero si no lo predicen quienes lo tienen que predecir, como piensan ustedes que lo vamos a predecir aquellos que estamos esperando la predicción”

Hablemos de fútbol. Y qué mejor que hacerlo viajando al hemisferio sur. Es lo que pensó mi maradoniano compañero Manzanares…que hace unos días se reunió con la Peña Zaragocista Argentina

En la página web de la peña encontraréis este video y también otro buenísimo de Les Luthiers. Por otra parte, no me resisto a enlazaros otro rinconcito de Internet que me ha descubierto mi compañero: Fundeu, para resolver dudas lingüísticas.

Y un par de cosas
más antes de terminar… una buena causa: Pídeselo a Al Gore. Y una noticia trampa que me hizo reir: el explosivo casero made in Jericho.

Acabo con una pregunta… ¿Quién fue vuestro primer enamoramiento imposible? El mío fue Vanessa Paradis y la causa…este video. (Mi hermana me insistía siempre en que esa llevaba rellenos)

¿Tú también Kravitz?…En fin, Sunday, mondays…casi que prefiero los saturdays, ¿no?

Iam estis…

Miércoles, 4 de febrero de 2009 5 comentarios

Todavía era todo inocencia pero la noticia resultaba tan maravillosa que no comprendía que pudiera ser real. Tendría seis o siete años y ya no iba muy desencaminado en mi sospecha: ¿Todavía nadie había previsto que se podía limitar y sacar provecho a la cultura?

Fue un día maravilloso y ese día me hice socio de tres distintas, hablo de bibliotecas. La maravillosa noticia que me cambió la vida fue que había sitios en los que te prestaban libros.

¿Y es gratis y por 15 días? ¿Y puedo tres a la vez?

Desde entonces me iba con mis tres libros cada quincena, paraba en la hemeroteca, me leía unas revistas. Ya habría tiempo para estudiar lo que las retrógradas pretendían adosarme a base de memorieta. Yo vivía feliz entre mis aventuras de Los Cinco, mis pesquisas conLos Tres Investigadores y mis viajes junto a Asterix. Me leí toda la balda de Agatha Christie y (tanta información adquirida después) ya no recuerdo ninguno de ellos. Tal vez “Diez negritos”, que leí en Almuñecar mientras jugaba una interminable partida de Ajedrez contra el software más lento de la historia.

Con el mar de fondo. Mar que hace tanto que no visito, esclavo del reloj.

“Guardas los suspiros
de corazones rotos
y todas las miradas
de los hombres
que se sienten solos…”

¿Dónde coño han quedado esos días? Desde que empezó el año he empezado (sin terminar) cuatro libros y ninguno es de una biblioteca. Ese Rubén de los 90 ya llevaría seis libros completos y estaría camino de los nueve. Cierto es que ahora existe internet y sigo leyendo compulsivamente, aunque ya no sean libros. Resistiremos, espero.

Tal vez sea un misterio en qué momento perdimos la inocencia y caímos en el juego que nos impone la vida. Ese en el que tienes que dar gracias por poder seguir adelante sólo porque otros están peor. Ese en el que algunos siguen viviendo a cuerpo de rey, ese en el que se premia al paniaguado, ese en el que da escalofrios pensar a cuánto toca por habitante el dinero destinado a salvar el sistema financiero. Esta perra cadena de montaje en la que te das cuenta del sentido de las palabras que escuchabas de pequeño en tu coche sin entender bien su significado: correveidile, chupóptero, abrazafarolas, lametraserillos. Esos no entran nunca en crisis. No pierden nunca la chispa del enchufe. Esos dan sentido a la palabra recolocación.

He perdido el valor. Aquel devorador de historietas sabía lidiar contra el trapicheo sin tapujos. Me cuentan (yo no lo recuerdo) que en unas elecciones se me acercó un político con un globo. Yo lo hinché pero se voló y el amigo buscavotos, exhibiendo una sonrisa bobalicona, procedió a comprarme al anunciar “Ey, traedle unos caramelos al chico”. Yo le aguanté la mirada y con toda la dignidad que ya no sé si mantengo le espeté: “Vale, pero no te pienso votar”.

Me reconcome saber que no tengo el valor de perderme por Birmania. Y saber que no lo haré a pesar de que tengo a mis propios dragó embarcándose en el viaje que nunca haré y del que siempre me arrepentiré. Lamento que nos hagan perder los sueños y lamento acordarme cada día más de Goñi cantándole a la sábana del cuerpo de su mujer. Me desalienta no poder todavía cambiar los fuegos de artificio por neones que no se apaguen.

¿Crisis económica, crisis de confianza? La crisis es de sistema. Del sistema entero, de los puñeteros amos del mundo y del tinglado montado a su alrededor para uso y beneficio de los nanines de turno. Porque Nanin no es uno, Nanin es la metáfora de la metástasis llamada España.

“Don’t get sick, don’t get wise or they’ll gut you with a jistice where everything is lies
March down Main Street, complain if you want but it’s twenty years straight for the losers at the front.”

En fin, que tanto había leído de pequeño sobre crímenes y espías que espero no sorprender a nadie si confieso que mi mayor ídolo era Anacleto, el agente secreto. También confieso haber llorado al saber que fuera de Zipi y Zape no había planes ZX para escapar de los problemas.

Este cuento se acaba sin perdices. Este mundo con las reglas marcadas te invita a aprender esperanto para entender a los espias que todo ocultan menos su desfachatez.