De cómo esa chica del paraguas acabó en nuestras cabezas…

Hace ya algunas primaveras yo investigaba las funciones de blogger. Acababa de crearme un inventito, mi primera bitácora. Ha llovido un poco desde aquello, sí. Y me puse a buscar amigos cibernéticos, páginas interesantes. Pensé que una buena manera de hacerlo era investigar qué personas tenían los mismos gustos que yo. Pinché en “Ariel Rot” y apareció el título de una página con nombre de canción de Calamaro.

Tengo la foto que saludaba esa página: Un lunar y un dedo que mandaba callar. A esa intrigante cara no sólo le gustaba Rot sino que su última canción en dicho rincón cantaba “I wrote a song for you, And all the things you do: And it was called “Yellow”

Aquel paraje blogosférico me encantaba y pataleé mucho cuando cerró. Pero ella siguió cautivando a cada vez más y más gente desde fotolog, myspace y otros inventos…

Lo que no sabía hasta que la vi es que era una puñetera chiquitaja. No se ofende porque sabe que es un piropo bienoliente . Y si no me mandaría a la Ali, que es bravía y abulense.

Es una ardilla risueña e inquieta que te hace reir aunque llueva y haya truenos y en esta tierra ya no moren más reinas del cielo. Tiene el don de sacarte una sonrisa con su teclado o hasta paseando por los siempre bellos (ejem) parajes de la zona sur de Madrid.

No tardó mucho en cautivarnos después de aceptar quedar con cuatro chicos (es siete veces más fuerte que tú) y si ya era brillante y genial con teclado y photoshop, demostró serlo aún más en persona. Hizo feliz a un compañero pluricitado de mi vida y ha estado siempre ahí cuando la he requerido para hacerme un poquito más alegre el día, la tarde o la noche.

Una persona que te viene a la memoria si escuchas Beach Boys tiene que ser genial. La sacapuntas de lo absurdo. La combinadora de colores y reflejos. La genialidad en tarrito chiquitin, de cara colección limitada.

Le debo un futbolín en Madrid desde hace meses y también pedirle que me lea otro cuento de niños en la radio con su voz aflautada del extrarradio. No por casualidad es la persona (sin contar a mi sobrino) que tiene más fotos con mis elmos.

Siempre le hago referencias a la canción “Swing” de Ariel Rot. Ella tiene talento, tiene s(h)wing. Se alimenta de estrellas y lunas. Y además se balancea.. Para cerrar el círculo de la historia le regalo un documento recién descubierto en esa mina llamada youtube. Toma calamarada, calamar:

Dice que no digestiona la celulosa pero que la echábamos de menos. Pues sí, tontalabaina. Rebienvenida al club de los escribientes.

Pd: A todas las chicas malas que predican con su ejemplo…

La chica del paraguas
Etiquetado en:                

3 thoughts on “La chica del paraguas

  • 19 Noviembre, 2008 a las 15:02
    Enlace permanente

    Jo, ya te digo que si ha llovido y se me han roto paragüas!

    ay mañico, que estoy entre que moqueo y la risa (esto último por la foto esa en la que salgo con elmo en mi cabeza de la cual no me acuerdo : D)

    Así da gusto volver, voy calentando muñecas, pues : )

    Un besito chiquitín con un swing!

    Responder
  • 19 Noviembre, 2008 a las 18:06
    Enlace permanente

    Te agarraaaa muy suavementeeeeeee

    Podías llamarme una tarde/noche que tengo tropecientas novedades que comentarte…

    Supongo además que no estarás en mi cumple para conocerlas de primera mano :(

    Responder
  • 19 Noviembre, 2008 a las 21:53
    Enlace permanente

    Si lo pones la primera de diciembre soy alta, si no soy baja…"don diablo" económico me tiene caminito de visitar a gERge Clooney. Llámame mañana en horario no laboral que esta noche tengo CAI Zaragoza

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.