No sabe mucho de nada…

…pero me recomienda canciones.

…pero me levanta el ánimo cuando le necesito.

…pero me escribe cuentos mientras hablamos en clase.

…pero se mete con gracia con mi nulidad increpatoria.

…pero es el compañero perfecto para coger el coche e irse al sur.

…pero ha estado presente en lo bueno y en lo malo.

…pero tiene el toque diferente de hacer sonar lo mismo que ofrecen otros…con muy diferente prisma.

…pero competimos por el cariño de nuestras respectivas familias.

Porque él también es mi familia, es mi amigo y siempre disfruto de su presencia, de su lectura, de su escritura, de sus consejos, de su vitalidad, de su alegría, de su forma de ser.

Porque llevo meses metiéndole prisa para que hiciera realidad su vuelta al arrabal. Sus crónicas diferentes. Ha llegado el momento.

El adalid de la estulticia ha vuelto.

This entry was posted in Los míos, Trapisondas and tagged , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.