Saludos a todos desde un locutorio con cuarenta voces hablando en idiomas diferentes. O lo que es lo mismo, ¡inaudito! Telefónica no está siendo especialmente veloz a la hora de facilitarme una conexión.
A pesar de que era sospechoso de acabar pasando las horas en Marlo & Marlo, lo cierto es que lo más preocupante de mis primeras semanas en Zaragoza no está siendo mi habilidad culinaria (deconstrucción, genialidad) sino mi capacidad para encontrar 50 formas diferentes de perderme por mi barrio de día, de tarde, de noche, andando o en coche. Vivo en una calle dedicada a un periodista, curiosamente. Lo que no sé es si tenía también mi habilidad geográfica.
Habilidad que ya he trasladado a las instalaciones de la Expo entrando por la puerta que no era, descubriendo después de un kilómetro (aprox.) que hay autobuses y con otros diversos sucesos y acontecimientos.
Pero todo aquello tuvo un buen fin que fue el de poder disfrutar del concierto de Quique González con M-Clan que dejó algunos grandes momentos como éste que os dejo…
Situándome, encontrándome, cocinándome. Sólo falta internetizándome para que este rinconcito coja de nuevo velocidad. Gracias a todos por los últimos comentarios, en cuanto me desahogue económicamente intentaré volver a ver mis murallas, mi gente.
Seguis invitados a Zaragoza. Tengo callejero, lo prometo…


