Now the sun’s gone to hell
Fue un mediodía después de que el genial Manuel Galán nos contase en la radio cómo empezaron los Dire Straits. Me metí en Internet a buscar más sobre la historia de esos sorprendidos Charlie Guillet o John Stainze cuando escucharon los acordes de Sultans of Swing.
Lo que vino a contarnos Manel es que los entonces desconocidos Knopfler llevaron a la radio una pequeña grabación de cuatro canciones sin mucha esperanza de que fuera a tener gran repercusión. Pero esos sublimes guitarrazos no pasaron inadvertidos y pudo empezar la leyenda de estos grandes del rock.
Este fin de semana creí sentir algo similar a lo de Guillet o Stainze, un estremecimiento por la espalda, viendo el tremendo final de la segunda temporada de “El Ala Oeste”.
Todo empieza después de “lo de la señora Landingham”, con la imagen del presidente Josiah Bartlett atravesando la catedral…
“Gratias tibi ago, domine.
haec credam a deo pio, a deo justo, a deo scito?
cruciatus in crucem
tuus in terra servus, nuntius fui; officium perfeci.
cruciatus in crucem
eas in crucem”
(Pincha abajo para continuar bajo tu responsabilidad de spoilers)








Agitaron el fresnel