Monthly Archives: mayo 2008

Sin tu calor

No era mi mejor día ni mi mejor época, pero todo cambió. Una descarga que te coloca de nuevo en el mundo para decirte que tienes algo que hacer.

2006, finales de Octubre. El teatro se llenó de gente. Tocaron sus canciones. Leyeron sus poesías.

Javier Galán era diferente. Y me dije: rubencito, tienes el testigo. Hay que hacer un trabajo y hay que hacerlo muy bien. Y es que vi que era yo ahora el que hacía algo similar a lo que fue su trabajo y no lo hacía como lo hacía él. Pensé que si yo me muriera mañana, no me recordarían tantas personas. Vale que yo no escribo poesias, ni música. Como mucho – pensé – leerían mis escritos y mis emails. Algo falla, muchacho.

Asi que me encerré en mi cuarto esa noche, con algo para beber. Tres de la mañana y escalofríos.

“Hay personas que miran al mundo y le sacan los colores. Hay personas que nos hacen ser mejores. Hay personas que provocan que nos miremos los unos a los otros y nos abracemos. Aplaudamos. Recordemos. Nos emocionemos y finalmente sonriamos.”

Y con la magnífica edición y realización de Oscar González Pato, pudimos firmar este trabajo que ahora comparto en Trapseia. Espero que os guste y que sirva para rellenar un pequeño trozo de un gran vacío.


“ La música y la poesía eran la manera de desnudar su alma. Desde muy joven disfrutó e hizo disfrutar a sus amigos. Ninguno quiso perderse el homenaje, participar en su recuerdo…cantarle sus canciones, recitar sus poesías. Javier estaba allí

(…)

No hay título en el mundo que sea superior al de amigo. Asi nos gustaría a todos que nos recordaran. Muchas personas reunidas hablando de que siempre estuvimos ahí, que les arrancamos una emoción , una sonrisa. Un día emotivo, pero no triste, porque no es triste cu ando hemos dejado tanto para recordar. Ser hermana o ser primo de una persona que te demuestran que fue tan querida, te hace estar acompañado en tu soledad que se convierte en orgullo y en deseo de recompensar y recordar y preservar el legado de quien sólo se fue a soñar.”

Para Javier Galán.

Y para Manuel Galán, por lo vivido y por vivir. Por las emociones.

Falta el bar de copas y las chatis

1. Ya, ya, ya. Ya sé que es miércoles y no procede entoavía hablar de esos asuntos. Pero es que a la hora de subirlo a Flickr me he comido esa parte, que era el comentario de Deivid al punto 13.

Seguro que mis compañeros de la Uni se acuerdan de esas encuestas docentes de final de curso que aprovechábamos para sacar las uñas y el boli mordaz y saciar nuestros más bajos instintos alimentados y rumiados durante mañanas y mañanas.

Lo que quedó como secreto es que entre kyberes, gusanitas y parchises, impartí una clase privada a Deivid, que me dejó fino en sus comentarios como se puede ver en esta imagen.

[ Apareció en la última caja de la mudanza ]

2. I want to believe

“Scully, I need you on this with me.”
“And that’s what scares me.”

[ This could be a case for mulder and scully ]

3. Vamos con pelis. Animado por gente que me decía que tenía algún paralelismo con Lost y los conejos de los últimos capítulos…me puse a ver “Primer”. Aviso, si estornudas te pierdes. Y al final te perderás igual.

Si después de la peli no te has enterado de nada, visita esta página. A mi me ayudo a entender un poco más, aunque seguramente sea precisa una segunda revisión para pillarlo más.

Aún así os la recomiendo a los que os guste ciencia ficción, realidades paralelas y esas cosas. Ya me contaréis qué tal.

4. ” Y es que hace mucho calor, dan ganas de quedarse con la boca abierta frente al ventilador “.

Es un estribillo de la época de cuando pegaban los Ace of Base y Paz Gómez era la chica más bella de Prince. Pues bien, desde hace unos años no me quito esa frase pero soy incapaz de recordar la canción. A través de Google descubrí que no soy el único que está atascado. Véase aquí.

Al que resuelva el enigma le invito a una caña. No es que la canción fuera el recopetín, que era una canción del verano, pero ya es cuestión de orgullo: ¿Quién cantaba eso??

5. Sidonie, Iván Ferreiro, Deluxe… ¡¡ En Ávila !! Están ya confirmados para el Ecopop en El Hornillo. De momento no hay mucha más información pero habrá que ir reservando sitio, ¿no Jósatres Joe?

Os dejo el link a su página de myspace. “En mi celda acolchadaaa…”

6. Hablando de enlaces musicales, la señorita behind The Who me ha pasado un enlace a un cacharrico que te une Last.Fm con Youtube. ¿Cómorl?

El enlace es este: http://tv.timbormans.com/

Da unos resultados sorprendentes y magníficos como este video que no conocía (más allá del propio mp3 o del anuncio) y con el que se despide un servidor…

Any given Sunday, any time, shine your light.

7. Y una historieta para irse a dormir soñando en colgarse de una luna…by Judas

** Y esta tarde de miércoles, saldremos de dudas

*** Y cómo mola la pseudo luna ésta, por cierto. Que no la conocía, vaya

El Bierzo entre pelusas ( y empate )

Con Eri sólo te pueden pasar dos cosas. O bien la adoras en cuanto la conoces o bien la conoces más y entonces la requeteadoras. Antes o después dejará de trabajar conmigo y la echaré de menos infinitamente, lo sé. Pero mientras tanto le engaño para que me acompañe a su tierra (Ponferrada) y su madre me atiborre a tortillas.

Es de estas personas que cuando se ponen tristes en algún lugar llueve. Vaya flojera me ha quedado, lo sé, pero con la gente que quiero me pongo bobo al escribir. Si un meteorito viniera directo a la Tierra habría que decirle “Ey, tipo, largo de aquí que todavía hay gente salvable”.

Eri siempre te saca una sonrisa, se enfada y te perdona, trabaja lo indecible, te alegra la mañana en cuanto saca a pasear la coleta. Es una persona a la que te saca de quicio que le hagan daño. No, mundo, a ésta no. Dedícate a zurrar la badana a cabrones con pintas, que los hay a cientos. Es una de las amigas que me ha dejado este trabajo y una de las razones que lo hacen merecer la pena. La querría en todos mis equipos.

Ahora Trenchus Kenchus (me perdona que le coloque infinitos apelativos, e..rika y no comparte) está feliz. Todo en la vida es mejorable, pero tiene quien bien la quiere y eso le ayuda a desbordar el manantial de sonrisas que te impide que un día entero sea triste. Con ella levantándote el ánimo es imposible.

Pues nada, que tras pasar el domingo con ella, Meri y demás compañía, me apetecía ponerla en el apuro de leer esto. Y así defenderme de que me haga fotos a traición.

Por eso, en uno de esos viajes tontos que no tienen sentido para casi nadie, nos fuimos a ver al Real Ávila a Ponferrada, nos hicimos unas fotos, compartimos estornudos, alergias y picores de ojos. Y una buena tarde y noche de viaje de música.

Ella me hizo estar de Tordesillas a Arévalo escuchando en repeat “Como el sol” de Gastelo y Robe Iniesta nos llevó hasta Pajares de Adaja con esa Cantata 147 de Bach que cada vez me maravilla más en versión aguitarrada introducida al caos.

Un viaje a recordar.

Jódete Gallage

Atrás quedaba la Gran Manzana, pudriéndose en el espejo del retrovisor. Para que Arthur Gallage fuera otra vez libre, sólo hací­a falta una llamada, el resto lo harían esos millones de razones que guardaba en una bolsa en el maletero.

El sol, cómo un gran huevo naranja, se freía en lontanza. Arthur pisó un poco más el acelerador y se sintió escapar de sus problemas. Su Cadillac azul relinchaba con cada octano de gasolina.

Arthur encendió la radio, la voz rasgada de Dylan, le respondió entre interferencias de frecuencia modulada. Se caló las gafas de sol, para que todo fuera perfecto, sólo faltaba la dichosa llamada.

Avistando búfalos

¿Qué coño pasaba con Layla? Arthur miró impaciente al teléfono móvil que descansaba en el asiento junto al mapa de California y una pistola de nueve milí­metros que todaví­a eructaba humo. El coche devoraba kilómetros.

El sol bajó el telón estrellado, pero Layla no llamaba. Agotado, Arthur sucumbió a los neones de un motel llamado Pennsylvania.

Pasaría allí­ la noche, esperando a su chica y saciando de alguna forma su deseo, si ésta no llegaba.

Su corazón repiqueteaba, una habitación número 208 cochambrosa y cuarenta pavos que volaban. Arthur se lanzó a la cama, una luz de gas verde iluminaba la estancia. Los gritos y jadeos del otro lado del tabique, afirmaban que alguien se divertí­a en la habitación 207.

Y llegó…Ring…silencio…Ring…clic…

- ¿Diga? ¿Layla joder, eres tú?
- Tenemos a tu putita pendejo – el auricular devolvió una voz pétrea.
- Si, jódete Gallage……… piiiiii… clic

Arthur no lloró, únicamente cogió su pistola. Con frialdad y precisión quitó el seguro y apuntó sin miramientos. Con dos tiros los jadeos de la habitación contigua se tornaron en gritos y después silencio. Luego, allí,­ sólo Arthur comenzó a gozarse, pensando en lo que harí­a con esos miles de billetes verdes.

(By Deivid)

Entre moléculas, dream chaser

Los sueños funcionan así, que uno no sabe muy bien ni el cómo ni el por qué. Apareces en mitad del mundo acompañado por gente que no se ha visto nunca entre sí y no te paras a preguntar si eso es posible y real. Pero te lo crees y del mismo modo, aunque sólo lleves diez segundos de historieta, ya eres capaz de saber que estás en Barcelona en una tarde soleada de principios de Junio. Ese es mi caso.

Estoy en tu habitación esperando tu llegada. No sé cómo he accedido dentro, me asomo a la ventana e imagino: “debe haber sido por aquí”. Hay una pequeña silla en la que me siento, igualita a las que tenía de pequeño. Tampoco eso me hace dudar de que nada sea real. No hay ladridos y eso sí que debería haber sido definitivo. O no, puede que sólo los hubieras sacado a pasear sin más.

Extraña combinación, imagino que me gustaba demasiado.

Miro alrededor sin moverme, sin interpretar. No quiero descubrir los secretos de tu habitación sin que tú me los cuentes. Observo alrededor, veo alguna foto. Cierro los ojos de nuevo, los abro, me levanto y me acerco a la pared. Te descubro en sitios donde nunca pensé que hubieras estado. Proyecto amistades, viajes, compañias, sonrisas y también alguna cara de disgustada. En esas donde tus ojos verdes tienen todavía más presencia, aunque tú sólo veas ahí una cara de enfadada.

Para C.

Al final cedo y miro entre tus papeles, mirando atrás por si hicieras sonar la cerradura de la puerta. Mis ojos debieron volverse locos en esa fase Rem y acabaron por admitir que algo no era cierto.

Entonces la luz me entra por las cortinas y también varias voces del exterior. Un niño corriendo, un vecino diciendo “te vas a matar”. Todavía en el sueño y saltando fuera de tu habitación me da tiempo a maldecir por qué no cerré la ventana antes de dormir.

Maldita sea, no me va a dar tiempo. Serían por lo menos cuatro pisos, pero agarrado a las cuerdas de tender me tiré rápido a la calle; siempre he sido muy ágil escalando en estos trances imaginarios. Las voces ya retruenan fuera y un párpado amenaza a inauguración pero sigo sin querer ceder. Para entonces ya sé que es un sueño pero no quiero soltarlo. Doblo la esquina y corro tanto como jamás he logrado. Busco la sortida y le ordeno a la cabeza que te ponga un casco y un ciclo con motor y aparezcas de una vez. Sólo quiero darte un beso antes de despertar, sólo uno.

No hace falta decir que no llegué a tiempo. Di la luz de la habitación y de la mala leche tiré la lamparita al suelo. Junto al mp3 había un billete: 31/05 Hotel Confortel Bel Art. Departure date, 02/06.

Qué poderosos son los sueños. Sobre todo los que pueden hacerse realidad.

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You can’t resist her, she’s in your bones. She is your marrow and your ride home.

You can’t avoid her, she’s in the air, in between molecules of oxygen and carbon dioxide.

Only in dreams.

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